Rimac cierra la compra de Bugatti y aparca el eléctrico: el V16 define su futuro

La salida de Porsche deja a Mate Rimac con el control total de Bugatti y sin la influencia alemana sobre su rumbo. El plan eléctrico queda aparcado: el Bugatti Tourbillon apuesta por un V16 híbrido enchufable.

La compra total de Bugatti por parte de Rimac ya está cerrada. Porsche desaparece del accionariado y deja al fabricante francés bajo el control de Mate Rimac, que asume la presidencia y aparca el proyecto de un Bugatti eléctrico puro. El motor V16 híbrido se convierte en la apuesta central de la marca.

Un adiós con 1.000 millones y control total

La operación cierra una etapa que arrancó en 2021, cuando el Grupo Volkswagen transfirió Bugatti a una empresa conjunta entre Rimac y Porsche. La tesis original era aprovechar la experiencia de Rimac en baterías y electrónica de potencia para alumbrar un hiperdeportivo eléctrico. El desenlace ha sido otro.

Mate Rimac impulsó en su lugar el desarrollo del Bugatti Tourbillon, con un bloque V16 asistido por electrificación. La decisión no es un matiz: consolida la combustión de altas prestaciones como identidad del producto y deja el eléctrico puro para más adelante.

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Según los datos hechos públicos, un consorcio de inversores liderado por HOF Capital y BlueFive Capital, junto a fondos europeos y estadounidenses, ha adquirido el 21% de Rimac Group y el 45% de Bugatti Rimac. Porsche obtiene 1.000 millones de euros, de los cuales 250 millones se destinan a obligaciones de pensiones.

La salida no es simbólica: la participación de Volkswagen y Porsche en Bugatti ha pasado a cero. También elimina la doble puerta de aprobación con la familia Porsche-Piëch, una de las fricciones que Mate Rimac ha mencionado en los últimos meses al justificar la compra.

La salida de Porsche no diluye la herencia francesa: la agiliza. Mate Rimac toma el control sin intermediarios y el V16 híbrido se consolida como apuesta central.

Los cambios de gobernanza son inmediatos. Christophe Piochon deja la presidencia de Bugatti Automobiles y su cargo de director de operaciones de Bugatti Rimac. Mate Rimac asume la presidencia de Bugatti y Marko Brkljačić, antiguo COO de Rimac Technology, se convierte en COO de Bugatti Rimac. El propio Rimac ha calificado a Porsche como un socio valioso y ha mostrado su expectativa de trabajar con HOF Capital en la visión a largo plazo.

Las claves técnicas

  • Qué es: el cierre definitivo de la salida de Porsche del capital de Rimac Group y de Bugatti Rimac, con el fundador Mate Rimac al frente de Bugatti.
  • Qué problema resuelve: elimina la doble gobernanza con la familia Porsche-Piëch y deja la estrategia de producto bajo una única dirección ejecutiva.
  • Dónde y cuándo llega: la operación ya está cerrada. El Bugatti Tourbillon con motor V16 híbrido queda como proyecto central frente al eléctrico puro.

Por qué el V16 se impone al eléctrico

El giro resulta particular en una industria que empuja hacia la electrificación. Frente al plan original de usar la arquitectura eléctrica de Rimac, Bugatti apuesta por un motor V16 con asistencia híbrida. El mensaje apunta a preservar el carácter de un hiperdeportivo de combustión en un segmento donde el sonido y la respuesta térmica siguen marcando la experiencia.

Para el conductor de Bugatti, la lectura es directa. La próxima generación no será un eléctrico puro, sino un producto híbrido que combina el empuje del V16 con el apoyo eléctrico en momentos concretos. Eso mantiene la sensación de motor de combustión sin renunciar por completo al apoyo electrificado.

Desde el lado accionarial, la simplificación es clara. Las decisiones de producto e inversión ya no pasan por el doble filtro de la estructura anterior, lo que permite planificar a largo plazo con un solo criterio estratégico. Para un fabricante de series tan reducidas, agilidad es sinónimo de viabilidad.

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Rimac control Bugatti

Qué cambia para el conductor y qué queda pendiente

En la práctica, el cliente de Bugatti no notará el cambio de propiedad en la posventa ni en la gama actual. Lo relevante es el refuerzo de una dirección de producto reconocible: es de esperar que la evolución del Bugatti Tourbillon conserve esta arquitectura de propulsión en lugar de dar un salto completo al eléctrico.

El contexto financiero también es relevante. Porsche ingresa 1.000 millones de euros y destina 250 millones a pensiones, un dato que explica parte de la lógica vendedora. Los nuevos inversores, por su parte, entran en una estructura más ágil que la original y sin necesidad de coordinarse con un fabricante generalista.

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Queda pendiente, eso sí, la gran incógnita de la homologación. Mantener un motor V16 híbrido en el entorno normativo europeo plantea retos de emisiones y de costes de desarrollo que la información pública no concreta. No se han publicado cifras de consumo, autonomía eléctrica ni precio, por lo que por ahora lo único confirmado es la gobernanza y la dirección técnica.

El siguiente hito será la evolución comercial del Tourbillon y la forma en que Rimac financie el desarrollo de la próxima generación. La era Porsche en Bugatti ha terminado y empieza una etapa de control único que tendrá que demostrar si el V16 convence en un mercado cada vez más eléctrico.