El impuesto por kilómetro a los eléctricos que no aplica la DGT: verdades y mentiras de la medida británica

Reino Unido cobrará 3 peniques por milla a los coches eléctricos desde abril de 2028, pero la medida no es de la UE ni existe en España. Te contamos qué hay de cierto en los titulares alarmistas y por qué la DGT no tiene ningún plan similar.

Que los coches eléctricos llevan años disfrutando de ventajas fiscales es un hecho. Que en Reino Unido acaban de ponerles fecha de caducidad a algunos de esos privilegios, también. Lo que no es verdad, por mucho que algunos titulares insistan, es que la DGT vaya a implantar un impuesto por kilómetro a los eléctricos en España. La medida es británica, se llama eVED y no tiene ninguna validez en nuestro país. Vamos a separar la verdad, la mentira y el ruido que está generando esta noticia.

Reino Unido sí, España no: qué es el eVED y cuánto costará realmente

El primer punto hay que dejarlo claro: el impuesto por uso para coches eléctricos e híbridos enchufables que ha confirmado el Gobierno británico no es una directiva europea ni un proyecto piloto que vaya a extenderse por el continente. Se trata del eVED (Electric Vehicle Excise Duty), un gravamen por distancia recorrida que entrará en vigor el 1 de abril de 2028 y que complementa el impuesto de circulación (VED) que los eléctricos ya pagan en Reino Unido desde 2025.

Las tarifas son claras: 3 peniques por milla para eléctricos puros y de hidrógeno, y 1,5 peniques por milla para los híbridos enchufables. Al cambio actual, eso equivale a unos 0,035 euros por kilómetro para los eléctricos. Un conductor medio británico, con unos 13.000 kilómetros anuales, pagaría entre 245 y 290 euros al año, según los datos oficiales recogidos en el comunicado del Tesoro británico del 13 de julio de 2026.

Publicidad

Las furgonetas eléctricas, autobuses, camiones y motos quedan, de momento, fuera del alcance del nuevo tributo. Las tarifas se irán actualizando con la inflación a partir del ejercicio 2029-2030.

Cómo se controla el kilometraje (sin GPS)

El control del kilometraje, que en un principio planteó recelos sobre un posible seguimiento de las rutas, se ha resuelto sin ningún sistema de geolocalización. La mecánica es sencilla: al renovar el impuesto anual, el conductor declara el kilometraje estimado; al final del año, entrega la lectura real del cuentakilómetros y se regulariza la diferencia, a favor o en contra. El dato se contrasta con las lecturas de la ITV británica (MOT) y mediante comprobaciones de su autoridad de tráfico, la DVLA. Ni GPS, ni rutas, ni horarios.

Tras una consulta pública con más de 5.000 aportaciones, el Gobierno británico renunció además a las revisiones adicionales para coches de menos de tres años, simplificó las reglas para flotas y empresas de renting y eliminó casi 75 millones de libras en costes administrativos que habían calculado las patronales del sector.

Qué significa esto para los conductores españoles

Absolutamente nada. En España no hay ningún impuesto por kilómetro para los coches eléctricos, ni un proyecto en tramitación, ni una consulta abierta. Al contrario: la normativa actual de la DGT premia a los vehículos con etiqueta ECO y CERO con exenciones y descuentos en el impuesto de circulación, acceso a zonas de bajas emisiones y bonificaciones en estacionamiento regulado. Cualquier titular que afirme que la DGT ha confirmado una tasa similar a la británica es falso.

De hecho, la confusión ya ha llegado a algún medio nacional que ha dado por hecha una medida calcada del eVED —pago por kilómetro, control en la ITV, sin GPS— sin que exista ni una sola línea en el BOE que lo respalde. Si un día cambia algo, lo sabrás porque te lo contaremos con el texto legal en la mano. Hasta entonces, toca calma.

Publicidad

El debate de fondo sí que es real: cómo pagar las carreteras cuando nadie reposta

Dicho lo anterior, conviene no pasar por alto el motivo de fondo. El impuesto de carburantes recauda hoy en Reino Unido unos 24.000 millones de libras al año, pero la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria británica prevé que esa cifra se reduzca a la mitad durante la próxima década con el avance de la electrificación. El problema es el mismo en toda Europa: si cada vez menos coches repostan gasolina o gasóleo, el Estado deja de ingresar por esa vía y necesita alternativas.

Noruega, con más del 95 % de matriculaciones eléctricas, ya ha empezado a desmontar ventajas fiscales —rebajando el umbral del IVA para eléctricos de 42.500 a 25.500 euros este mismo año— y Nueva Zelanda implantó en abril de 2024 un sistema de pago por kilómetro para eléctricos, con unos 40 euros cada 1.000 kilómetros. El debate es legítimo, pero cada país lo aborda a su ritmo y con sus propios instrumentos. En España, de momento, no hay ni borrador.

Publicidad

No te dejes llevar por titulares alarmistas: hoy por hoy, en España el coche eléctrico sigue sin pagar ningún impuesto por kilómetro. Si eso cambia algún día, serás el primero en saberlo.

Claves de la Normativa

  • A quién afecta: Conductores de coches eléctricos e híbridos enchufables en Reino Unido, no en España.
  • Cifras a tener en cuenta: 3 peniques por milla (~0,035 €/km) para eléctricos puros desde el 1 de abril de 2028; para un uso medio anual, entre 245 y 290 euros al año.
  • Consejo para evitarlo: Si viajas con tu eléctrico al Reino Unido después de 2028, recuerda que deberás declarar el kilometraje. En España, simplemente sigue aprovechando las ventajas ECO y CERO mientras existan.