Pere Navarro descarta la prórroga de la baliza V-16 conectada y carga contra quienes no la compran

El director general de Tráfico cierra la puerta a cualquier aplazamiento: la obligación está en vigor desde el 1 de enero de 2026 y quien se quede parado sin señalizar será sancionado. No habrá controles en la guantera.

No habrá prórroga para la baliza V-16 conectada. Pere Navarro, director general de Tráfico, ha zanjado los rumores sobre un posible aplazamiento con una frase sin matices: ‘Es una rotunda fake news‘.

El máximo responsable de la DGT admite que la implantación del dispositivo está costando más de lo esperado, pero descarta cualquier marcha atrás. ‘No hay ningún cambio, no hay ningún aplazamiento, no hay ninguna prórroga’, ha insistido en una entrevista radiofónica, donde ha recordado que los conductores han tenido ‘tiempo más que suficiente para la adaptación’.

La baliza V-16 obligatoria es el único sistema de preseñalización válido desde el 1 de enero de 2026. El Real Decreto 159/2021 fijó esa fecha para que los triángulos de emergencia dejaran de ser el método admitido: desde entonces, solo cumple el dispositivo homologado y con conectividad.

Publicidad

Y el precio no es el argumento. El propio Navarro lo cifra en unos 40 euros. ¿Cómo puede haber gente que dice que no se gasta 40 euros por ser una iniciativa del Gobierno de Pedro Sánchez?’, se ha preguntado, convencido de que buena parte del rechazo nace de la política y no del aparato.

Nadie va a abrirte la guantera en un control, pero si el coche se queda parado en la calzada sin señalizar, la sanción llega igual.

Ese es el punto que conviene entender. La multa V-16 no se aplica por circular con el dispositivo guardado en el maletero, sino cuando el vehículo se queda inmovilizado y no se señaliza la parada como manda el Reglamento General de Circulación.

Qué ha dicho Pere Navarro sobre la baliza V-16 conectada

El director general de Tráfico reconoce que la adopción del dispositivo no avanza al ritmo que esperaba la Administración. ‘La verdad es que nos está costando. Hicimos un análisis en la DGT y tengo la impresión de que España es un país chungo’, ha llegado a decir.

Su diagnóstico no apunta a fallos técnicos, sino al origen de la iniciativa. Según Navarro, parte del rechazo viene de asociar la baliza al Gobierno que la impulsó. Frente a eso, echa mano de la comparación internacional: fuera de España, sostiene, se habla con admiración de ‘la baliza española’ y del ingenio tecnológico del país en conectividad vial.

La DGT sí reconoce ventajas claras frente a los triángulos: avisa en tiempo real al resto de conductores, geolocaliza la avería y evita que quien se queda tirado tenga que bajarse al arcén a colocar señales, que es el momento de mayor riesgo.

Cuándo llega la multa y qué pasa con los controles

Conviene separar dos escenarios. En un control rutinario, Navarro ha sido explícito: ‘No vamos a mandar a la Guardia Civil de Tráfico a hacer controles masivos abriendo guanteras para ver si la llevan’. En la práctica, eso significa que nadie va a multarte por llevar la baliza guardada.

Publicidad

El segundo escenario sí tiene consecuencias: te quedas averiado en la carretera y no señalizas conforme a la ley. ‘Los agentes te van a sancionar’, avisa. La infracción está tipificada en la Ley sobre Tráfico y se castiga con multa económica, sin retirada de puntos: las leves se mueven en el entorno de los 100 euros y las graves en 200 euros, siempre con el 50% de descuento si pagas en los 20 días siguientes.

En paralelo, la DGT ha salido al paso de las dudas sobre privacidad. La plataforma DGT 3.0, explica, no sabe de quién es el vehículo ni por dónde circula: la ubicación se transmite de forma anónima y solo cuando la luz se activa por una avería o una emergencia. Sin emergencia, no hay dato.

Publicidad

El contexto: de los triángulos a ‘la baliza española’

El cambio no es menor. Durante décadas, señalizar una avería se resolvía con dos triángulos y un chaleco. El problema era evidente: había que salir del coche y caminar por el arcén, muchas veces de noche y con tráfico pasando a pocos metros. La baliza sustituye ese gesto por un dispositivo que se coloca en el techo, se ilumina y avisa a los demás.

Al margen de la polémica política, lo que ha fallado es el relato. En los últimos meses han circulado rumores sobre aplazamientos e incluso sobre la desaparición del dispositivo, y la DGT ha tenido que salir a desmentirlos uno por uno. Navarro zanja el debate con una idea: la seguridad vial no se resuelve ‘a base de prórrogas’.

Antes de comprar, dos comprobaciones. La primera, que el modelo figure entre los homologados por la Dirección General de Tráfico y cuente con conectividad: una baliza sin homologar no cumple, aunque se encienda. La segunda, guarda la factura, porque acreditar que es un modelo autorizado te evitará discusiones en caso de fallo. El precio medio ronda los 40 euros, con diferencias según el fabricante.

El siguiente hito ya no es una fecha de entrada en vigor, porque la obligación está vigente. Es la vigilancia y el uso real. El mensaje oficial no ha cambiado: sin registros de guantera, pero con sanción para quien se quede parado sin señalizar. Y, por ahora, sin prórroga a la vista.

Ficha de la Multa

  • A quién afecta: a cualquier conductor que se quede inmovilizado en la vía y no señalice la parada con la baliza V-16 homologada; también a quien circule con un dispositivo no homologado o sin conectividad.
  • Cifras a tener en cuenta: la baliza V-16 conectada ronda los 40 euros. No señalizar la avería se castiga con sanción económica y sin retirada de puntos (las infracciones leves se mueven en torno a 100 euros y las graves, en 200 euros), con un 50% de descuento si pagas en 20 días.
  • Consejo para evitarlo: lleva la baliza siempre accesible —no enterrada en el fondo del maletero—, comprueba que está homologada y con conectividad, y colócala en el techo en cuanto notes que el vehículo se queda.