Los robos de coches caen un 21% en Estados Unidos, pero en Chicago no dejan de crecer

Todos los estados registraron menos sustracciones entre enero y junio, mientras Chicago firmó el único incremento entre las diez áreas metropolitanas con más robos. El fenómeno de los Kia sin inmovilizador explica buena parte del pico anterior y su posterior corrección.

Los robos de coches en Estados Unidos cayeron un 21% en el primer semestre de 2026 respecto al mismo tramo de 2025. Se notificaron 268.415 sustracciones, una tasa de 77,81 robos por cada 100.000 habitantes, según los datos recopilados por el sector asegurador estadounidense.

El descenso es amplio: los 50 estados registraron bajadas interanuales entre enero y junio. Es la enésima entrega de una tendencia que ya venía de atrás y que, por primera vez en años, no deja un solo foco rojo en el mapa.

En 2025 los robos cayeron un 23,2%, de 850.708 a 659.880 casos. Un año antes, en 2024, la bajada fue del 17%, la mayor registrada en cuatro décadas según los mismos datos del sector.

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Dos años de caídas y una tasa un 39% más baja

La comparación por semestres deja la dimensión real del fenómeno. La tasa era de 126,62 robos por 100.000 habitantes en la primera mitad de 2024, bajó a 97,33 en la de 2025 y se queda ahora en 77,81. En dos años, el indicador se ha desplomado cerca de un 39%.

Estados Unidos roba menos coches que hace dos años, pero lo que preocupa al sector ya no es el volumen, sino quién está detrás de cada sustracción.

Buena parte del descenso es, en realidad, una vuelta a la casilla de salida. Entre 2019 y 2022 los robos subieron un 59% en las grandes ciudades que sigue un centro de estudios estadounidense especializado en justicia penal. Ese mismo observatorio calcula que en la primera mitad de 2026 las ciudades analizadas están un 3% por debajo de los niveles previos a la pandemia.

El robo de coches baja, además, en un contexto de criminalidad general a la baja. El mismo centro de estudios espera que la tasa de homicidios de 2026 marque un nuevo mínimo histórico en el país.

Chicago, la única gran excepción: sube un 2%

De las diez áreas metropolitanas con más robos de vehículos, solo una se movió en dirección contraria: Chicago-Naperville-Elgin, con un incremento del 2%. El resto siguió el rumbo nacional.

Lo que ocurre en Chicago tiene más que ver con el objeto del robo que con su frecuencia. **Las autoridades de la ciudad** informaron de más de 400 vehículos de lujo sustraídos en 2024 y de un aumento del 28% en los robos de Jeep, modelos que también aparecieron en asaltos a escaparates y cajeros. Aquel fue, además, un ejercicio en el que el total de robos de la ciudad cayó un 27%.

robo de vehículos Chicago

El patrón apunta a un cambio de perfil: menos sustracciones oportunistas y más golpes selectivos. Los grupos de crimen organizado se han desplazado hacia objetivos de mayor valor y hacia otras modalidades de fraude vinculadas al automóvil.

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El efecto Kia: cómo un reto viral alteró las cifras nacionales

Una parte relevante del pico de 2021 a 2023 tuvo un nombre propio: los Hyundai y Kia fabricados entre 2011 y 2022 y vendidos sin **inmovilizador de motor**, la pieza que impide arrancar el coche sin la llave correcta. La debilidad se difundió por redes sociales y alimentó el fenómeno de los **Kia Boys**, uno de los episodios recientes más comentados del robo de vehículos.

Los fabricantes empezaron a desplegar una actualización de software en 2023 y el resultado se notó. Los robos completos de los coches ya parcheados cayeron un 64%, según un instituto de análisis de siniestralidad del sector asegurador. En el cómputo nacional, Hyundai y Kia pasaron de representar el 21% de todos los robos en 2023 al 14% en 2025.

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La solución tiene letra pequeña. El inmovilizador por software solo se activa si el propietario cierra el coche con el mando a distancia y no con el botón de la manilla. Y los intentos fallidos no desaparecen: las reclamaciones por vandalismo en los coches actualizados subieron un 61%.

Más cárcel y qué puede aprender Europa

La legislación también empujó. Hasta 2023, en Colorado el cargo por robar un coche dependía de su valor: llevarse uno tasado en **unos 1.800 euros** (2.000 dólares) o menos era una simple falta. Desde entonces, cualquier sustracción de vehículo es un delito grave en ese estado, y sus robos cayeron un 35% en el primer semestre de 2026.

Hay una lección de fondo para el mercado europeo. En España no existe una franja de valor que rebaje la sustracción de un vehículo a una falta administrativa, y el inmovilizador electrónico llegó a los turismos nuevos mucho antes que en el mercado estadounidense. Por eso el fenómeno Kia apenas tuvo réplica aquí: el agujero de seguridad se cerró antes de que alguien lo grabara en vídeo.

El debate europeo va por otro camino: el robo sin llave, el que aprovecha la comunicación entre el mando y el coche para copiar la señal. La caída estadounidense demuestra que la tecnología antiarranque funciona cuando se despliega a tiempo, pero también que el delito se recicla en cuanto encuentra un hueco.

Queda por ver el segundo semestre. Si la tendencia se mantiene, el balance anual de 2026 se conocerá a lo largo del próximo año y confirmará si Chicago vuelve al redil o se consolida como la anomalía del mapa.