Alpine ha decidido jugar sus cartas con cuentagotas. El Salón del Automóvil de París será el escenario elegido para descubrir el PS1, un concept car inédito que por ahora mantiene buena parte de sus secretos bajo llave. Solo un breve vídeo y una primera imagen permiten adivinar su identidad, aunque hay una pista suficientemente clara: uno de sus grupos ópticos.
El estreno mundial tendrá lugar el 12 de octubre, durante la jornada inaugural del salón. Será entonces cuando Alpine desvele las características y la filosofía de un modelo que se integra en uno de los tres grandes pilares sobre los que la marca está construyendo su futuro.
El nombre PS1 responde a las siglas de ‘Proyecto Especial 1’. No es, por tanto, un simple ejercicio de diseño aislado. Forma parte del apartado Special Projects, situado junto a los otros dos pilares de producto de Alpine: Extraordinary Everyday, donde se encuadran los modelos de volumen y crecimiento, e Icons, reservado a la esencia más pura de la marca y representado por el A110.
PS1, una pieza para el futuro de Alpine
Alpine no ha querido anticipar dimensiones, sistema de propulsión, prestaciones ni detalles técnicos del PS1. La marca se limita, por ahora, a mostrar un elemento de su frontal, suficiente para revelar una firma luminosa de marcada personalidad.
Ese ejercicio de contención forma parte de la estrategia de presentación. El concept llegará a París como una pieza destinada a explorar nuevos territorios dentro de Alpine, mientras que el resto de la gama permitirá entender cómo la firma francesa está ampliando su propuesta.
El PS1 será, en definitiva, una incógnita hasta el momento de su presentación. Y en un escenario como el Salón de París, donde el diseño suele compartir protagonismo con las cifras, Alpine ha decidido que esta vez sea la expectación la que abra el camino.
El futuro A110, bajo un velo azul
El segundo gran estreno de Alpine tendrá como protagonista a uno de sus nombres más importantes: el A110. La marca francesa mostrará por primera vez al público una escultura que anticipa las líneas de la próxima generación del deportivo. La pieza aparece cubierta por un velo azul que pretende transmitir dos de las características que han acompañado tradicionalmente al modelo: ligereza y eficiencia aerodinámica.
Las proporciones mantienen un vínculo evidente con la Berlinette original y con el actual A110. También la puerta conserva ese parentesco visual, aunque todo queda reinterpretado mediante un lenguaje mucho más contemporáneo.
El resultado es una escultura que no pretende ser todavía un automóvil convencional. Alpine utiliza formas fluidas para avanzar algunos de los rasgos que definirán al futuro deportivo.
Entre sus fuentes de inspiración aparece el Concorde y, más concretamente, el instante en que el avión supersónico atraviesa la barrera del sonido. Una referencia que sirve para explicar la búsqueda de fluidez y dinamismo que acompaña al proyecto.
Bajo esta propuesta artística se encuentra la Alpine Performance Platform (APP), la base técnica sobre la que la marca sustenta esta nueva visión del A110.
Atelier Alpine crece con los A290 y A390

París también será el escaparate para una Alpine más personal. El programa Atelier Alpine, hasta ahora asociado a la posibilidad de configurar los modelos de la marca con un tratamiento especial, amplía su alcance a los A290 y A390.
Los visitantes podrán contemplar nuevas combinaciones de colores, tapicerías y acabados. Entre ellas destaca el nuevo acabado Collection para el Alpine A290, mientras que el A390 se presentará en configuración GTS y con un nuevo color Azul Tempête Mate.
Esta expansión del programa de personalización responde a una tendencia clara dentro del segmento premium: el automóvil deja de ser únicamente una cuestión de prestaciones para convertirse también en una pieza más individual y reconocible.
En la marca, esta posibilidad adquiere especial relevancia porque permite mantener el carácter deportivo de los modelos y, al mismo tiempo, diferenciar cada unidad mediante elementos estéticos y de acabado.
A290 y A390 en crecimiento

El desembarco de la marca en París se produce además en un momento de expansión comercial. La marca asegura haber registrado un crecimiento de tres cifras durante 2025 y mantener una evolución positiva en 2026.
El A290 ocupa una posición especialmente relevante en esta estrategia. Se trata del modelo de mayor volumen de ventas de la firma y representa la entrada de la filosofía Alpine en un formato urbano.
A su lado ha llegado el A390, un fastback deportivo que lleva el ADN de la marca hacia un segmento diferente (aquí la primera prueba). Con ambos modelos, Alpine amplía considerablemente su campo de actuación sin renunciar a una identidad construida alrededor de las prestaciones, el diseño y el placer de conducción.
La expansión también tiene una dimensión internacional. La red comercial de Alpine alcanza ya 25 países, un paso necesario para la ambición declarada de convertirse en una referencia mundial entre las marcas francesas premium especializadas en vehículos deportivos.


