Bonus malus del seguro: cuánto sube la prima tras un siniestro y cómo no perder tu descuento al renovar

El bonus malus aplica una escala que premia los años sin siniestros y encarece la prima con cada parte declarado. Conviene entender su mecánica antes de firmar la renovación para conservar la bonificación acumulada.

El sistema bonus malus convierte cada siniestro declarado en una subida de prima que puede borrar de golpe varios años de descuento. Entender cómo se calcula es la mejor forma de no pagar de más al renovar la póliza.

La mecánica parte de una prima base. La aseguradora aplica una escala que sube o baja según el historial: un año sin partes suma bonificación y un parte declarado encarece el recibo siguiente. Ese saldo viaja contigo al cambiar de compañía, porque el carnet de bonificaciones, el certificado de siniestralidad, acompaña al conductor y no a la póliza.

Qué es el bonus malus y cómo se calcula tu prima

El bonus malus premia con descuento al conductor sin siniestros y penaliza al que los acumula. Cada compañía publica su escala, pero la lógica es común: se arranca en un nivel neutro y el recibo baja con los años limpios. La mayoría alcanza su tope tras cinco o seis ejercicios sin incidencias, con bonificaciones del 30% al 50% según la entidad.

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En sentido contrario, cada siniestro suele añadir entre un 10% y un 20% a la prima y retrasa la recuperación del tramo perdido. El primer año sin partes apenas mueve el recibo: el ahorro real se construye a base de tiempo. Por eso, declarar un daño pequeño puede costar más de lo que parece.

La franquicia, la parte del siniestro que asume el usuario antes de que la aseguradora pague, también pesa en la decisión: si la reparación cuesta menos de lo que subiría la prima, declararla puede no compensar. Conviene conservar el certificado de siniestralidad, que acredita el historial ante cualquier compañía; la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones supervisa el sector en España.

Antes de declarar un parte, compara el coste de la reparación con lo que subirá tu prima: en daños leves suele compensar pagar de tu bolsillo.

Coberturas comparadas

ModalidadQué cubrePrecio orientativo
A terceros básicoCubre la responsabilidad civil obligatoria; los daños del propio vehículo no entran.Desde unos 200 euros anuales, orientativo según perfil.
A terceros ampliadoAñade lunas, robo e incendio a la responsabilidad civil.A partir de unos 300 euros anuales, orientativo.
Todo riesgo con franquiciaCubre también los daños propios asumiendo una franquicia a tu cargo.Desde unos 450 euros anuales, orientativo.

La modalidad condiciona cuánto duele cada parte: con un todo riesgo entran más daños, pero el malus se activa igual al declararlos.

Cómo conservar el descuento al renovar la póliza

Conservar el máximo descuento depende de dos decisiones: cuándo declaras un parte y qué modalidad contratas. Antes de avisar a la compañía, conviene estimar el impacto en la prima del año siguiente. La letra pequeña de la escala importa, porque no todas suben igual.

  • Compara el coste de la reparación con la subida prevista de la prima.
  • Pregunta por productos de protección de bonus para no perder el descuento.
  • Revisa tu certificado de siniestralidad antes de cambiar de compañía.
  • Valora una franquicia asumible si acumulas daños pequeños.

El momento de la renovación es clave. Las aseguradoras comunican el nuevo recibo con antelación y, si la prima sube por malus, siempre queda la opción de comparar. Las diferencias entre pólizas equivalentes pueden superar varios cientos de euros al año, según los datos que manejan comparadores como Rastreator. Revisar el recibo evita pagar por extras que no se usan.

Contexto: hacia dónde va el seguro del automóvil

El bonus malus no es nuevo, pero su peso crece con la subida general de primas. El encarecimiento de las reparaciones ha empujado a las compañías a afinar sus escalas, y un parte declarado hoy pesa más en el recibo que hace unos años. Para el conductor joven, que arranca sin historial, esto significa empezar desde el tramo neutro y construir el descuento con el tiempo.

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La tendencia apunta a escalas más personalizadas, con ajustes por kilometraje y estilo de conducción, el conocido como PHYD o PAYD, el seguro que ajusta la prima al uso real al volante. En ese escenario, cuidar el historial sigue siendo la palanca más rentable para ahorrar. Conviene revisar cada año la prima, preguntar por la escala que aplican y leer el certificado de siniestralidad antes de firmar.

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