El mercado de ocasión acumula 1.640.051 transferencias de coches usados hasta septiembre, un 2,6% más que en el mismo periodo del año anterior.
El acumulado manda: 1,6 millones de coches de segunda mano hasta septiembre
El balance llega con un septiembre prácticamente plano: 184.051 operaciones y un ajuste del 0,6% respecto al mismo mes de 2025, según los datos que manejan las patronales de la distribución y las asociaciones de concesionarios. Un mes sin sobresaltos que no altera la lectura del acumulado, pero que confirma cierta pérdida de velocidad en el tramo final del verano.
La foto general sigue siendo la de un mercado sólido y enorme en comparación con el nuevo. En España se comercializan 1,8 coches de segunda mano por cada coche nuevo, una proporción que resume la preferencia del comprador y que convierte al usado en la puerta de entrada real a la movilidad para buena parte de las familias.
El dato interanual invita a mirar atrás. El mercado encadena un crecimiento moderado pero continuo, lejos de la volatilidad que marcaron los años de la pandemia y de la crisis de suministros. La normalización de la oferta y la llegada constante de unidades procedentes de flotas han devuelto al canal una estabilidad que antes no tenía.
Los datos del periodo
| # | Concepto | Dato |
|---|---|---|
| 1 | Transferencias de usados hasta septiembre | 1.640.051 unidades, un 2,6% más interanual. |
| 2 | Operaciones en septiembre | 184.051 unidades, un 0,6% menos. |
| 3 | Relación usado sobre nuevo | 1,8 coches de segunda mano por cada coche nuevo. |
Por qué el usado le gana terreno al nuevo

El tirón del usado tiene una explicación sencilla: la diferencia de precio entre un vehículo nuevo y uno de segunda mano sigue decidiendo la compra. A eso se suma una oferta cada vez más amplia de unidades jóvenes procedentes del renting, de las flotas de empresa y del kilómetro 0, que llegan al canal de ocasión con equipamiento alto y kilometraje contenido.
El comprador tipo busca precio final y fiabilidad, por ese orden. De ahí que las unidades con historial de mantenimiento documentado y etiqueta ambiental vigente encuentren comprador antes, y que las que no han pasado una revisión previa acumulen semanas de anuncio. En la práctica, el mercado premia a quien hace los deberes antes de firmar.
El mercado de ocasión no necesita sobresaltos para crecer: con un 2,6% acumulado mantiene el pulso y consolida su papel como primera compra real en España.
Hay un tercer factor que sostiene las transferencias: la rotación. Cada coche nuevo que se entrega genera, con los años, una o varias operaciones de ocasión, de modo que el mercado de usados funciona con inercia propia, relativamente ajeno a los vaivenes mensuales del nuevo. Eso explica que un septiembre flojo se digiera sin dramatismo.
La comparación con el mercado nuevo refuerza esa idea. Mientras el vehículo a estrenar sigue condicionado por el calendario regulatorio europeo, por el coste de la electrificación y por unas ayudas públicas concentradas en su mayor parte en la compra nueva, el usado se mueve por criterios mucho más terrenales: presupuesto disponible, urgencia y disponibilidad inmediata.
Qué cabe esperar en el último trimestre del año
El cuarto trimestre arranca con la mirada puesta en el cierre anual. Si el ritmo del acumulado se mantiene, el mercado de ocasión terminará 2026 por encima del ejercicio anterior, aunque el margen de crecimiento dependerá de la fortaleza del consumo en los meses de mayor actividad comercial: octubre, noviembre y la recta final de diciembre.
Para el comprador, el contexto es razonablemente favorable. Hay oferta, hay rotación y los profesionales compiten por captar operaciones, lo que deja cierto margen de negociación. Conviene, eso sí, revisar el historial del vehículo, comprobar la documentación, exigir por escrito las condiciones de la garantía cuando la venta la realiza un profesional y comparar precios antes de firmar.
Los próximos datos, correspondientes al cierre de octubre y previsiblemente publicados a comienzos de noviembre, aclararán si el mes pasado fue un bache puntual o el inicio de una meseta. En cualquiera de los dos escenarios, el mercado de ocasión conserva una ventaja difícil de discutir: sigue siendo la vía más accesible para cambiar de coche sin disparar el presupuesto.

