Zero Motorcycles acaba de dar un salto cualitativo en su familia X Line. La firma californiana ha recurrido a los especialistas de Sirris Suspension para ofrecer suspensiones completamente regulables en las Zero XB y XE, dos trail eléctricas que ganan enteros fuera del asfalto.
Qué aporta exactamente Sirris a las Zero ligeras
La colaboración no es un simple catálogo de accesorios. Sirris ha diseñado componentes específicos desde cero, pensados para absorber las peculiaridades de una moto eléctrica: la entrega instantánea de par, la distribución de masas y las exigencias de un uso off-road real. El resultado es un nivel de ajuste que rara vez se ve en el segmento eléctrico ligero, con posibilidades de regulación en compresión, extensión, precarga y dureza de muelle.
La horquilla Sirris F43 CMX que recibe la XB, por ejemplo, apuesta por una arquitectura interna sellada que mantiene un funcionamiento más estable en condiciones cambiantes. Los muelles de serie, de 3,6/3,2 N/mm, se pueden reemplazar por tarados más duros de hasta 5,8 N/mm, lo que permite adaptar la suspensión al peso del piloto o a un estilo de conducción más agresivo sobre tierra.
Caso a caso: la XB y la XE, al detalle
Para la Zero XB, la mejora se centra en el tren delantero. La instalación es plug-and-play, aprovechando todos los anclajes originales sin tocar ruedas, frenos ni geometrías. Basta con sustituir la horquilla y empezar a probar reglajes.
En la Zero XE, el salto es aún más ambicioso: monta el conjunto completo delantero F43 y el amortiguador trasero R46. La configuración estándar combina muelles de 4,4/4,0 N/mm en la horquilla y un muelle trasero de 105 N/mm, pensada para ofrecer tracción y control en rutas trail. Para quien quiera un enfoque radical, existe una variante de competición con muelles delanteros de 4,8/4,4 N/mm, más aceite, y un amortiguador trasero con muelle de 115 N/mm.
Las nuevas suspensiones convierten a estas ligeras motocicletas en rivales directas de las enduro de combustión en sensaciones y comportamiento dinámico.
Ambos modelos permiten ahora afinar la moto como un traje a medida. Pequeñas variaciones en los reglajes cambian notablemente la respuesta, algo especialmente relevante en eléctricas donde el peso se concentra en puntos distintos al de una térmica.
Por qué importa ahora este movimiento
La apuesta de Zero y Sirris no es casual. En pleno 20 aniversario de la fábrica californiana, las XB y XE dejan de ser vistas como meras motos recreativas o de iniciación. Con estas suspensiones, se convierten en plataformas altamente especializadas, capaces de igualar el rendimiento y la configurabilidad de muchas enduro de gasolina. Además, la demanda de motos eléctricas con ambiciones serias en off-road no para de crecer, y tener un sistema de suspensión a la altura es la clave para que el piloto se olvide del motor y se centre en la trazada.
La oferta ya está disponible en los concesionarios oficiales de Zero. El coste exacto dependerá de la configuración elegida y de la mano de obra, pero al tratarse de un sistema plug-and-play, la instalación es rápida y no requiere modificar la moto.

Tu Mecánico de Confianza
- Instalación: Plug-and-play; no necesita adaptaciones estructurales. Un taller oficial puede hacer el cambio en menos de una hora.
- Opciones de reglaje: Desde tarados suaves para uso mixto hasta durezas de competición (115 N/mm atrás, 5,8 N/mm delante). Si buscas un tacto más firme, empieza añadiendo dos clics de compresión y prueba en el mismo tramo de tierra que conozcas bien.
- Consejo de profesional: Aunque la instalación sea sencilla, consulta con un especialista si no tienes experiencia con suspensiones; una mala combinación de muelles puede empeorar el comportamiento en frenadas y curvas rápidas.

