El Skoda Elroq vRS no es el primer nombre que viene a la mente al hablar de superdeportivos, pero acaba de dejar en evidencia a tres leyendas del automovilismo ochentero. En una pista británica, este crossover eléctrico de 335 CV se impuso en una carrera de aceleración al Ferrari Testarossa, al Lamborghini Countach y al Porsche 944 Turbo. La escena, grabada en el circuito de Dunsfold —el mismo que inmortalizó Top Gear—, demuestra hasta qué punto ha cambiado la jerarquía del rendimiento en cuatro décadas.
La carrera que desafía los recuerdos
En los ochenta, un Skoda estaba al otro lado del Telón de Acero y nadie hubiera imaginado que sus modelos acabarían codeándose con los iconos de Maranello o Sant’Agata Bolognese. La prueba organizada por el fabricante checo reunió a cuatro coches separados por más de treinta años de evolución técnica. Sobre el asfalto de Dunsfold, el Elroq vRS salió disparado con la ventaja del arranque sin patinaje y la tracción total, mientras sus rivales luchaban contra el retraso del turbo, los embragues y la necesidad de un lanzamiento perfecto.
El Ferrari Testarossa quedó muy cerca en la llegada, envuelto en humo de neumático, y la propia marca admite que, sobre el papel, el italiano es una décima más rápido en el 0 a 100 km/h. Pero la facilidad con la que se exprime un eléctrico moderno marca la diferencia: basta con pisar el acelerador y dejar que la electrónica gestione la entrega de los 402 libras-pie de par (unos 545 Nm). El conductor de un clásico necesita muñeca fina y algo de suerte, y en un duelo al semáforo eso se paga caro.
Las cifras que esconden la sorpresa
El Skoda Elroq vRS alcanza las 60 millas por hora (96 km/h) en 5,4 segundos, una marca que le convierte en el Skoda de producción más rápido de la historia. Sin embargo, su velocidad punta de 111 mph (unos 179 km/h) es ridícula al lado de los 260 km/h del Porsche 944 Turbo, el más lento de los tres clásicos en esta comparación. De modo que, en un trazado largo, la historia sería muy distinta.
Donde el eléctrico da el golpe es en el día a día: pesa cerca de 2.200 kilos, pero mueve esa masa con una inmediatez que ningún superdeportivo analógico puede igualar. La plataforma MEB de Volkswagen, compartida con el ID.4 o el Audi Q4 e-tron, le proporciona una batería de 77 kWh netos con la que homologa hasta 550 kilómetros de autonomía WLTP. Es decir, hablamos de un coche con cinco plazas, maletero utilizable y un consumo ridículo comparado con los glotones de ocho cilindros de los ochenta.
Progreso sobre ruedas: del póster al carril familiar
El resultado de esta drag race es un espejo de lo que ha sucedido en la industria. El Ferrari Testarossa y el Lamborghini Countach que decoraban las carpetas de adolescentes en los ochenta representaban la cima aspiracional: prestaciones inalcanzables para el común de los mortales. Hoy, un crossover de aspecto discreto que cabe en un garaje familiar es capaz de hacerlos sudar en una recta. La democratización de la potencia no entiende de fronteras, y el mercado español ha empezado a reflejarlo con cada vez más familias que eligen coches eléctricos con un pie en la eficiencia y el otro en la emoción.
Aunque el Skoda Elroq vRS no reemplaza la experiencia sensorial de un boxer de doce cilindros ni el olor a gasolina quemada, este duelo deja una lección nítida: el automóvil ha multiplicado sus capacidades manteniendo el precio de la velocidad al alcance de muchos más bolsillos. La electrónica, la entrega de par desde cero y la tracción integral han allanado el camino para que un coche nacido bajo el paraguas del Grupo Volkswagen golpee el ego de los mitos de Maranello, Sant’Agata y Stuttgart.
Lo que en los ochenta era privilegio de unos pocos hoy cabe en un crossover con espacio para cinco y un par de maletas, y además alcanza las 60 millas por hora más rápido que una leyenda.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 5,4 segundos de 0 a 60 mph (96 km/h) para el Skoda Elroq vRS, frente a los 5,3 segundos que el Ferrari Testarossa necesitaba en condiciones ideales… y que rara vez alcanzaba en la práctica.
- Consejo práctico: Si buscas emociones al volante sin renunciar a la practicidad diaria, explora los crossovers eléctricos de última generación: ofrecen aceleraciones que hasta hace poco estaban reservadas a superdeportivos que apenas podías usar en el día a día.
- Así te afecta: La evolución del automóvil está borrando la línea que separaba el coche de prestaciones del vehículo familiar. En España, modelos como este Skoda demuestran que el placer de conducir rápido y la conciencia ecológica ya pueden convivir sin hipotecar el presupuesto.


