Denza, la marca premium de BYD sigue tratando de llevar los límites más allá. La firma ha mostrado en el Festival de Velocidad de Goodwood el Z, un superdeportivo eléctrico de cifras estratosféricas desde todos los puntos de vista. Eso ha quedado claro en la presentación a cargo de Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, y de Jenson Button, campeón del mundo de Fórmula 1. En la presentación han quedado claras las ambiciones con este modelo cumbre de la gama que va a tener tres versiones de producción -Coupé, Spider y Racing- junto a una Special Edition que la marca empleará el próximo otoño en un intento de récord en el trazado de Nürburgring Nordschleife.
Las carrocerías Coupé y Spider del Denza Z miden 4.780 mm de longitud, mientras que la versión Racing, con elementos aerodinámicos adicionales, alcanza los 4.870 mm. La distancia entre ejes es de 2.780 mm en todas las variantes, lo que permite una configuración de cuatro plazas. El diseño exterior, dirigido por Wolfgang Egger, incorpora aletas delanteras y traseras marcadas y una línea de cintura que sitúa a los ocupantes en una posición de conducción baja. La versión Racing añade una toma de aire frontal que mejora en un 50 por ciento la refrigeración del motor eléctrico y en un 32 por ciento la capacidad de enfriamiento de los discos de freno, además de un splitter delantero de fibra de carbono y un alerón trasero opcional ajustable en tres posiciones, con los que genera hasta 1.060 kg de carga aerodinámica a 350 km/h.

Por su parte, la Special Edition con la que se va a acometer el intento de récord en Nürburgring cuenta con una carrocería de materiales compuestos y paneles de fibra de carbono, e incorpora un sistema DRS que reduce el coeficiente aerodinámico hasta un 40 por ciento y genera más de 2.000 kg de carga aerodinámica a 300 km/h.
Realizado sobre la Plataforma e³
El Z se construye sobre la plataforma e³ de la marca, una base desarrollada en exclusiva para vehículos deportivos de Denza. Su configuración de tres motores eléctricos -uno delantero y dos traseros independientes– le permite desarrollar una potencia combinada de 1.604 CV (1.180 kW) y 1.240 Nm de par. Los motores traseros integran una unidad de propulsión eléctrica que cuenta con 15 funciones en un solo conjunto, con un régimen máximo de giro de 30.000 rpm.
Las prestaciones que el superdeportivo eléctrico es capaz de ofrecer son superlativas, incluso en la versión más ‘modesta’. Así, la carrocería Coupé acelera de 0 a 100 km/h en 2,25 segundos y alcanza 300 km/h de velocidad máxima; el Racing, con neumáticos semi-slick opcionales, reduce ese tiempo a 1,96 segundos y llega a 350 km/h. Y por último, la Special Edition supera los 2.000 CV y baja de los 1,7 segundos en el 0-100 km/h.

Para conseguir que ese poderío se mantenga sobre el asfalto, el Denza Z cuenta con el sistema Vehicle Motion Control que gestiona frenos, suspensión y dirección con una velocidad de transmisión de datos de 10 milisegundos. Entre las funciones dinámicas del vehículo figura un sistema de control ante reventón de neumático y la maniobra de giro sobre el eje delantero (compass turn).
La suspensión DiSus-M emplea un fluido magnetorreológico que ajusta la amortiguación en milisegundos; las versiones Coupé y Spider montan suspensión neumática, mientras que la Racing utiliza muelles helicoidales. Todas las carrocerías incorporan frenos carbocerámicos perforados, con pinzas fijas de seis pistones delante y cuatro detrás, con una vida útil estimada de hasta 300.000 km. A disposición del conductor/piloto hay un montón de tecnologías para conseguir rendimiento pero también control sobre el coche. Por ejemplo, cuenta con un modo Boost que incrementa el par un 30 por ciento durante 20 segundos, o con el modo Track que permite exportar registros de circuito a memoria USB y ajustar parámetros como el reparto de par, la frenada regenerativa o la amortiguación DiSus-M.
Batería con tecnología de carga FLASH Charging

El Z monta la Blade Battery de segunda generación, de 76 kWh, integrada en el chasis mediante arquitectura Cell-to-Body, con una rigidez torsional superior a 40.000 Nm por grado. La autonomía WLTP es de 410 km en el Coupé, 400 km en el Spider y 380 km en el Racing. Gracias a la tecnología FLASH Charging, capaz de suministrar hasta 1.500 kW por un único conector, la batería recupera del 10 al 70 por ciento en 5 minutos y del 10 al 97 por ciento en 9 minutos. Incluso en circunstancias meteorológicas extremas, los datos son sorprendentes: a -30 °C, la carga del 20 al 97 por ciento se completa en 12 minutos. Según DENZA, la Blade Battery de segunda generación ha superado un ensayo que combina FLASH Charging y penetración con clavo sin fuga térmica tras 500 ciclos de carga rápida, y reduce en un 2,5 por ciento la degradación de capacidad respecto a la generación anterior.
Otro de los elementos distintivos del modelo que culmina la gama -al menos desde el punto de vista de la deportividad- de la firma china, es el nivel de tecnología, refinamiento y exclusividad. En el interior del Denza Z se ofrece una instrumentación digital de 8,88 pulgadas y pantalla de infoentretenimiento de 12,8 pulgadas con Google integrado (Google Maps, Google Assistant y Google Play Store). El sistema de sonido, firmado por Devialet, cuenta con 12 altavoces en las versiones Coupé y Racing y 10 en la Spider. El equipamiento de serie incluye asientos calefactados, ventilados y con función de masaje, carga bidireccional Vehicle-to-Load, retrovisor interior digital y acceso remoto mediante aplicación. La gama de personalización ofrece 10 colores de carrocería, 10 combinaciones de interior y cuatro tonos para las pinzas de freno.
No se han anunciado fechas de llegada al mercado, ni precios, ni mercados donde se comercializará, pero seguro que la marca premium de BYD pronto empieza a desarrollar sus planes para seguir llevando los límites de la electrificación y también de las prestaciones más allá.
Imágenes Denza Z
Foto: Denza































