XPENG fabrica sus robotaxi como el resto de sus vehículos: en masa

En la misma línea de montaje y como si de otro de sus modelos se tratase, XPENG ya ensambla sus avanzados robotaxi, que pronto comenzarán a pisar el asfalto de grandes ciudades.

XPENG ha marcado un antes y un después en la industria de la movilidad autónoma con el despliegue oficial de su primer Robotaxi fabricado en serie, un acontecimiento para enmarcar y que convierte a la compañía en el primer fabricante de automóviles en China capaz de completar todo el proceso de desarrollo y de producción masiva de un vehículo autónomo de este tipo. El modelo, construido sobre la plataforma del nuevo XPENG GX, representa un avance decisivo en la transición de la conducción autónoma desde la fase experimental hacia la comercialización real. No se trata solo de un prototipo avanzado, sino de un vehículo concebido desde el inicio para operar como Robotaxi, ensamblado con tecnologías internas y diseñado bajo los exigentes estándares de autonomía L4, uno de los niveles más altos de automatización del mercado.

El corazón tecnológico de este Robotaxi está impulsado por cuatro chips Turing AI desarrollados por la propia XPENG, capaces de ofrecer una potencia computacional de 3.000 TOPS, una cifra que lo sitúa entre los sistemas más avanzados de la industria del automóvil. Este músculo de procesamiento permite ejecutar complejos modelos de inteligencia artificial en tiempo real, esenciales para interpretar el entorno urbano y tomar decisiones instantáneas. En enero, el vehículo obtuvo el permiso oficial para iniciar pruebas en carretera en Guangzhou, entrando así en la fase de validación pública de conducción autónoma L4. Apenas unos meses después, el fabricante de automóviles chino creó una unidad de negocio específica para supervisar el desarrollo, las pruebas y la futura operación comercial del servicio, acelerando su hoja de ruta hacia la implantación a gran escala.

Los primeros Robotaxi de XPENG comenzarán a operar a comienzos de 2027

2026 XPENG GX Robotaxi. Fábrica. Imagen interior.
Foto: XPENG

Uno de los aspectos más llamativos del Robotaxi de XPENG es su enfoque técnico: no utiliza un sensor LiDAR ni mapas de alta definición, dos elementos habituales en los sistemas autónomos actuales. En su lugar, apuesta por una arquitectura basada exclusivamente en la visión, apoyada en el modelo end‑to‑end VLA 2.0, que procesa la información visual y toma decisiones sin necesidad de pasos intermedios. Esta estructura elimina la tradicional secuencia “Visión‑Lenguaje‑Acción”, reduciendo la latencia del sistema a menos de 80 milisegundos y mejorando su capacidad de generalización en entornos urbanos complejos. Gracias a ello, el Robotaxi puede adaptarse con mayor facilidad a diferentes ciudades e incluso a escenarios transfronterizos, un avance clave para la escalabilidad del servicio y para el futuro de los vehículos autónomos basados en visión.

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XPENG también ha puesto un fuerte énfasis en la experiencia del pasajero. El Robotaxi producido en masa incorpora un interior diseñado para ofrecer un viaje de primer nivel, con elementos como cristales de privacidad, asientos de gravedad cero y pantallas traseras de entretenimiento. Los usuarios pueden controlar funciones del vehículo mediante un asistente de voz integrado, lo que convierte cada trayecto en una experiencia cómoda, intuitiva y completamente automatizada. La compañía automovilística china planea iniciar operaciones piloto en la segunda mitad del año para evaluar la aceptación del servicio, validar su viabilidad técnica y ajustar el modelo de negocio. El objetivo es ambicioso: alcanzar un funcionamiento totalmente autónomo, sin responsable de seguridad a bordo, para principios de 2027.

El fabricante chino no se conforma con los coches y apunta a soluciones de movilidad

2026 XPENG GX Robotaxi. Fábrica. Imagen.
Foto: XPENG

En paralelo, XPENG está construyendo un ecosistema abierto alrededor de su tecnología. La empresa abrirá su SDK para Robotaxis, permitiendo que socios externos integren sus servicios y aplicaciones. El primero en sumarse es Amap, que se convierte en el primer socio global del ecosistema. Este movimiento refuerza la estrategia de XPENG de posicionarse no solo como fabricante de vehículos, sino como proveedor integral de soluciones de movilidad autónoma. Además, el Robotaxi forma parte del nuevo ecosistema de “IA Física” de la compañía, compartiendo la misma base tecnológica VLA 2.0 que el robot humanoide IRON y el coche volador de la marca. Con este lanzamiento, XPENG demuestra su capacidad para llevar la inteligencia artificial desde el laboratorio hasta productos reales, escalables y listos para operar en el mundo físico.

Cinco claves para entender el Robotaxi de XPENG

  1. Producción en masa: primer Robotaxi fabricado en serie por un fabricante chino.
  2. Arquitectura basada en visión: sin LiDAR ni mapas HD, con modelo end‑to‑end VLA 2.0.
  3. Potencia computacional líder: 3.000 TOPS gracias a chips Turing AI propios.
  4. Experiencia premium: cabina inteligente con entretenimiento, privacidad y control por voz.
  5. Ecosistema de IA Física: comparte tecnología con el robot IRON y el coche volador de XPENG.

Fotos: XPENG