España se ha convertido en el segundo mercado de motocicletas de Europa por volumen, superando a Alemania y al Reino Unido en el primer semestre de 2026. Los datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Motocicletas (ACEM) revelan un crecimiento estructural que redefine el peso de la movilidad sobre dos ruedas en el continente.
Entre enero y junio de 2026 se matricularon 141.101 motos en España, un 23,6% más que en el mismo periodo del año anterior. Solo Italia, con 220.776 unidades, vendió más. Alemania, en cambio, se queda en 114.849 matriculaciones, cediendo el segundo puesto.
Un crecimiento del 23,6% que no es coyuntural
El incremento interanual español supera la media europea del 16,8% y se produce sin el efecto de arrastre de la retirada de stock que impulsó las ventas en 2025 por el final de la norma Euro 5. La demanda actual responde a un cambio de comportamiento: la moto ha pasado de ser opción de ocio a herramienta de movilidad diaria en grandes ciudades.
Los datos de ANESDOR amplían el foco a toda la categoría L y confirman un repunte incluso en ciclomotores, con un crecimiento del 4,7%, el primero en años. Frente a 2019, las matriculaciones de motos en España están un 27% por encima. No es un rebote: es una tendencia consolidada.
Alemania pierde el segundo puesto: lectura industrial
Que España supere a Alemania no es solo una anécdota estadística. Alemania ha sido tradicionalmente el mercado de referencia para las marcas premium y de gran cilindrada en Europa. Perder el segundo escalón implica que el centro de gravedad de la demanda se desplaza hacia el sur, donde el uso utilitario y urbano domina sobre el turismo de larga distancia.
El sur de Europa se consolida como el motor del mercado de las dos ruedas, y España lidera ese cambio con cifras que ya no responden a inercias promocionales.
Esto beneficia a fabricantes que apuestan por scooters, motos de media cilindrada y vehículos eléctricos ligeros, segmentos en los que las marcas asiáticas —y cada vez más las europeas— están concentrando inversión. Para las marcas japonesas clásicas, el crecimiento español supone una garantía de de volumen en un continente donde otros mercados se estancan.

El efecto sobre la estrategia de las marcas y la regulación europea
Las políticas de zonas de bajas emisiones (ZBE) en ciudades como Madrid y Barcelona empujan a muchos conductores a sustituir el coche por la moto, especialmente en desplazamientos de corta distancia. La falta de infraestructura de recarga para coches eléctricos no afecta tanto a las motos, donde las opciones eléctricas aún son minoritarias pero crecen en flotas de reparto y servicios.
En el plano regulatorio, la Comisión Europea sigue sin definir un marco específico para la electrificación de las dos ruedas, aunque los fabricantes presionan para que las bonificaciones al achatarramiento incluyan motos. Si la demanda sigue esta senda, España podría convertirse en laboratorio de movilidad ligera para el sur de Europa.
Análisis de Impacto
- Dato de mercado: Con 141.101 unidades, el mercado español de motos crece el doble que el conjunto de la UE-5. La brecha con Alemania se amplía, mientras que Italia mantiene un liderazgo cómodo por volumen absoluto.
- El rumor: Varios fabricantes asiáticos estudian abrir líneas de producción o centros logísticos en el arco mediterráneo para abastecer el auge de la demanda ibérica y sur de Francia.
- Veredicto: La moto gana peso en la movilidad diaria y la industria debería presionar a Bruselas para que las ayudas a la descarbonización no la dejen fuera. España tiene la oportunidad de erigirse en el referente europeo del segmento ligero eléctrico si los incentivos acompañan.

