Que el segmento SUV-B es uno de los más importantes del mercado no es ninguna novedad. Y, como es lógico, su oferta no para de crecer. Eso sí, a día de hoy hay un modelo que se desmarca de la mayoría y, además, ofrece unas cualidades realmente interesantes: es el Suzuki Vitara 1.4T 4×4.
Basta con hacer un repaso a la lista de modelos a la venta en nuestro país para darse cuenta de que los SUV por debajo de 4,2 metros con tracción total no abundan; de hecho, sólo hay otros tres modelos: Jeep Avenger 4xe, Toyota Yaris Cross i-AWD y Alfa Romeo Junior Ibrida Q4. Es más, si aumentamos la longitud 10 centímetros más, hasta 4,3 metros, y ponemos un límite de presupuesto de 35.000 euros, sólo aparece un modelo más: el Suzuki S-Cross.
Eso sí, de todos ellos, los únicos que emplean un sistema 4×4 mecánico son los Suzuki, pues en el resto el eje trasero está movido por un motor eléctrico; es decir, no ha conexión física, el tradicional árbol de transmisión. Esto, es teoría, es una ventaja de cara al consumo, aunque en la práctica la diferencia no es tan grande.

Otro aspecto a tener en cuenta es que tanto el Vitara como el S-Cross (prácticamente todo lo dicho para uno es aplicable al otro) permiten elegir una caja de cambios manual u otro automática, siendo esta la única posibilidad en el resto. A modo de anécdota, sólo hay otro modelo, ya en el segmento superior, que permita esta combinación: el Mazda CX-30.
Centrándonos en el Vitara, lo que nos ofrece la marca japonesa un modelo de apenas 4,18 metros de longitud ideal para moverse por la ciudad, con buena habitabilidad para cuatro adultos y un maletero bastante razonable (362 litros). La calidad de terminación del interior es más que notable, algo que pasa algo desapercibido por la sobriedad de su diseño. De hecho, el Vitara no está a la última en tecnología, algo que se aprecia por ejemplo en que la instrumentación es tradicional, con relojes analógicos, además de contar con numerosos botones físicos. Algo que a algunos nos gusta, aunque otro tipo de clientes lo verán como un defecto.
Vayamos con la parte mecánica. Este Vitara equipa un motor de gasolina de cuatro cilindros acompañado por un sistema de hibridación ligera a 48 voltios. La potencia combinada oficial es de 110 CV, una cifra que, a priori, le deja bastante por detrás de sus rivales. Sin embargo, la cifra de par máximo (230 Nm entre 2.000 y 2.500 rpm) es realmente destacable y explica por qué la sensación es la de contar con más poderío bajo el capó.

No hablamos de un coche especialmente rápido para lo estándares actuales; por ejemplo, tarda 11 segundos en hacer acelerar de 0 a 100 km/h con la caja automática de seis relaciones, que es el caso de nuestra unidad de pruebas. Con la manual, también de seis relaciones, resulta 1,2 segundos más lento. Pero, como hemos comentado, en la práctica permite mantener los 120 km/h aunque haya largas subidas, al menos, con dos personas a bordo y un par de maletas de cabina de avión. Con todo, el empuje es superior al que ofrece el Yaris Cross, que anuncia 130 CV.
¿Y el consumo? Pues depende bastante del estilo de conducción: si nos lo tomamos con calma, estará en unos 6 litros cada 100 kilómetros, algo por encima de sus rivales, pues en el Vitara la parte eléctrica tiene menos influencia que en un Yaris Cross e incluso en el Avenger. Lo mismo sucede en conducción urbana, pues la batería del sistema híbrido es de poca capacidad y apenas podrá moverse en modo eléctrico.

Fuera del asfalto, su capacidad es realmente sorprendente, aunque no se trata para nada de un todoterreno. Sin embargo, es un coche perfecto para quien se mueva habitualmente por zonas en las que nieva a menudo, pues con unos neumáticos de invierno nos permitirá ir más allá que el resto. Aunque, todo sea dicho, el Avenger 4xe no tiene nada que envidiarle (no podía ser menos, tratándose de un Jeep) y, además, anuncia una altura libre al suelo de 210 milímetros, bastante por encima de los 175 milímetros del Vitara.
Para finalizar, hablemos del precio. Cabe destacar que es el más asequible de este reducido subsegmento, si tenemos en cuenta la versión de acceso, con algo menos de equipamiento (acabado S2) y caja de cambios manual. Este se queda por debajo de los 30.000 euros, aunque en el caso de la unidad de pruebas (acabado S3 y caja automática) la factura asciende ligeramente por encima de los 33.000 euros. Con todo, sigue estando en línea de sus rivales con dotación semejante.
El S3 aporta elementos como las llantas de aleación con acabado pulido (de 17 pulgadas en ambos casos), los retrovisores plegables eléctricamente, tapicería con inserciones de cuero y algunos detalles de acabado en el salpicadero. Todo, por unos 2.300 euros más.
En definitiva, el Suzuki Vitara pertenece es un modelo con cierto componente ‘analógico’ en muchos aspectos, algo que será valorado por cierto tipo de clientes, sobre todo aquellos que buscan un medio de transporte fiable y que no tenga problemas cuando el asfalto se acaba o no está en buen estado.
Galería de imágenes de la prueba del Suzuki Vitara 1.4T Mild Hybrid 4×4
Fotos: Motor16


















