Un Ferrari 328 GTS de 1987 que Bring a Trailer ofrece en subasta constituye una de las 6.068 unidades descapotables del Cavallino. Pintado en Argento Nurburgring Metallizzato sobre cuero beige, llega con 49.000 millas y un historial californiano documentado.
Las claves de esta historia
- Lo más importante: Es un 328 GTS con techo desmontable, uno de los 6.068 ejemplares GTS producidos, y llega a la puja con matrícula californiana desde hace más de tres décadas.
- No te lo puedes perder: La combinación Argento Nurburgring Metallizzato sobre cuero beige no es de las más vistas; pocas unidades del 328 GTS salen al mercado con esta coherencia de colores y documentación.
- Cifras y producción: 6.068 GTS con motor V8 de 3.2 litros y 260 HP (unos 263 CV) y 213 lb-ft (unos 289 Nm), según la ficha del lote en Bring a Trailer.
El lote: un 328 GTS con tres décadas de documentación californiana
La carrocería firmada por Pininfarina luce el color Argento Nurburgring Metallizzato, código 101, con panel de techo desmontable en negro. Los elementos de época incluyen faros escamoteables, antinieblas integrados, tomas de aire laterales, antena eléctrica, un spoiler negro sobre la luneta y cuatro salidas de escape a través de la defensa posterior. El conjunto mantiene la estética de cuña que caracterizó a la serie.
En el habitáculo, los asientos baquets visten cuero beige a juego con paneles de puerta y moqueta. El equipamiento incluye elevalunas eléctricos, aire acondicionado, desempañador de luneta trasera y un estéreo Pioneer. El volante de tres radios forrado en cuero enmarca un cuadro Veglia con velocímetro de 180 mph, cuentarrevoluciones de 10.000 rpm e indicadores de presión de aceite y temperatura de refrigerante, mientras el reloj analógico se sitúa en el centro del salpicadero junto a los relojes de temperatura de aceite y nivel de combustible. El cuentakilómetros de cinco dígitos marca 49.000 millas, de las que unas 4.000 se han añadido bajo la propiedad actual.
El capó delantero presenta indicios de haber sido repintado y la propia descripción del lote reconoce pequeñas imperfecciones en la carrocería. Las llantas Speedline de 16 pulgadas en escalonado montan neumáticos Firestone Firehawk Indy 500; la frenada corre a cargo de discos ventilados a las cuatro ruedas con asistencia.
La mecánica V8 F105 y el mantenimiento documentado
El propulsor central trasero es un Type F105 de 3.2 litros con inyección Bosch K-Jetronic y cuatro válvulas por cilindro. La potencia oficial declarada es de 260 HP (unos 263 CV) y 213 lb-ft de par (unos 288 Nm). La transmisión es un cambio manual de cinco relaciones con rejilla en patrón dogleg y diferencial autoblocante, según el catálogo del lote en Bring a Trailer.
El expediente de mantenimiento incluye correa de distribución en 2018, embrague en 2018, juntas de tapas de balancines en 2020 y bujías, tapa de distribuidor, rótor y caja de aire en 2025. Las conexiones de bujías se reemplazaron en 2026 y el coche superó la prueba de emisiones californiana en agosto de 2026. El informe Carfax está libre de accidentes u otros daños registrados.
El contexto del 328 GTS en los años ochenta
El 328 GTS nació como evolución del 308 para mantener viva la fórmula del V8 central con carrocería de Pininfarina. La variante GTS, con techo desmontable, respondía al cliente que buscaba la experiencia descapotable sin renunciar a la rigidez estructural ni a la estética de cuña que definía a la casa. En esta evolución, el GTS mantuvo el motor central trasero, el chasis de batalla corta y una ergonomía pensada para disfrutar en carretera.
El valor del 328 GTS no está en la perfección del concours, sino en la coherencia entre colores, historial y mecánica documentada.
Dentro de la jerarquía del Cavallino, el 328 no era el buque insignia —esa posición correspondía al Testarossa—, pero representaba la entrada al mundo Ferrari con la pureza del motor central trasero. Su V8 de 3.2 litros con inyección Bosch sustituyó a los carburadores de las primeras series del 308 y propuso una entrega más utilizable en calle. Ese posicionamiento explica por qué el modelo se convirtió en un clásico accesible antes de que el mercado ochentero acelerara su revalorización.
Lo que dice esta subasta del mercado del Cavallino
El ejemplar no es un coche de concurso: el capó ha sido repintado y la carrocería muestra imperfecciones reconocidas en la ficha. Ese perfil separa al inversor de concours del comprador que busca un 328 GTS para disfrutar, y suele traducirse en una valoración más contenida y ligada al estado mecánico que a la perfección estética.
El peso del historial recae en la documentación: más de tres décadas de matrícula californiana, informes Carfax sin accidentes y un expediente de mantenimiento que recorre correa de distribución, embrague, encendido y juntas. La antigüedad del último service de distribución (2018) será el único punto de negociación relevante para un comprador exigente: conviene renovar la correa por calendario, incluso con kilometraje limitado desde entonces. El cambio de embrague en el mismo año refuerza la sensación de un ejemplar atendido con criterio.
La elección del color Argento Nurburgring Metallizzato no es casual dentro del coleccionismo del 328. Los tonos claros de Maranello envejecen con una pátina distinta a los rojos habituales y suelen distinguir a los ejemplares más discretos y homogéneos. En este caso, la coherencia con el cuero beige y los paneles de puerta a juego refuerza la lectura de un coche original, lejos de restauraciones agresivas que rompen la identidad de serie.
En el mercado reciente, los V8 descapotables con caja manual dogleg y colores claros han captado la atención del coleccionista que se mueve entre el youngtimer emergente y los clásicos consagrados. El 328 GTS no alcanza las cifras de los doce cilindros de Maranello, pero mantiene una base técnica compartida con su linaje y una entrada de mantenimiento previsible, dos argumentos que suelen favorecer la liquidez en subasta. No es una pieza de especulación extrema, sino un clásico de uso real.
La puja abierta en Bring a Trailer permite calibrar ese apetito en tiempo real. El lote reúne los atributos que hoy definen al 328 GTS cotizable: descapotable, historial limpio, color de época y mecánica sin sorpresas. La oferta se formaliza con documentación del fabricante, registros de servicio y un juego de herramientas.

