A nadie le gusta pasar la ITV. No se trata solo de perder tiempo, sino de los nervios por si encuentran algún fallo oculto, como no superar la prueba de gases. Pero gracias a Carrefour, puedes optimizar el estado de tu motor con una oferta muy interesante..
Si estás buscando productos útiles para el coche que te ahorren dolores de cabeza, merece la pena aprovechar la oferta antes de que llegue la fecha límite de tu tarjeta de inspección.
Los diésel sufren mucho en la prueba de gases

Por su propia naturaleza, los motores diésel generan una cantidad importante de carbonilla. Cuando conduces de forma tranquila, cambias de marcha muy pronto o utilizas el vehículo solo para ir a por el pan o llevar a los niños al colegio, el motor nunca llega a alcanzar su temperatura óptima de funcionamiento durante el tiempo suficiente.
Al no calentarse lo necesario, el sistema de escape no es capaz de quemar ni expulsar todos esos residuos. La carbonilla se va depositando poco a poco en zonas críticas como los inyectores, la válvula EGR y el filtro de partículas. Con el tiempo, esta acumulación tapona el sistema, empeora la mezcla de aire y combustible y provoca que el coche empiece a emitir un humo negro muy denso por el tubo de escape.
Cuando llegas a la línea de la inspección y el técnico te pide que des varios pisotones fuertes al acelerador en punto muerto, toda esa suciedad acumulada sale de golpe. La máquina detecta de inmediato que los niveles de opacidad superan los límites legales. Es en ese momento cuando se acaba la tranquilidad y te llevas el sello rojo en la ficha técnica.
La solución de Carrefour por muy poco dinero

Para evitar este escenario sin tener que desmontar el motor en un taller, los tratamientos químicos son una herramienta excelente. En los estantes de la sección de automóvil de Carrefour puedes encontrar el pack Pre-ITV Diésel de la marca Wynn’s. Este producto está diseñado para hacer una limpieza de choque antes de acudir a tu cita obligatoria.
La gran ventaja actual es su precio competitivo. El pack completo se vende por 15,79 euros, pero la cadena francesa incluye este artículo dentro de su promoción de la segunda unidad al 50% de descuento. Esto significa que si tienes dos coches o quieres guardar un tratamiento para la próxima, la segunda unidad te costará la mitad, rebajando el coste medio por tratamiento. De hecho, te puede salir por poco más de 11 euros cada tratamiento.
El paquete incluye dos botes de 325 mililitros. El primero es un eliminador de humos de acción rápida, mientras que el segundo bote contiene un tratamiento diésel concentrado. Ambos fluidos actúan en equipo para limpiar los componentes internos, mejorar la combustión del carburante y estabilizar el rendimiento general del motor antes de someterse al examen oficial.
Cómo funciona un tratamiento limpiador en el motor

El mecanismo de estos productos es bastante directo. El líquido se vierte en el depósito de combustible, preferiblemente cuando el tanque está en reserva o tiene pocos litros para que la mezcla esté concentrada. Una vez dentro, el aditivo se mezcla con el gasóleo y viaja a través de todo el circuito de alimentación.
Cuando llega a los inyectores, los componentes empiezan a disolver las incrustaciones que taponan los orificios por donde sale el combustible. Al limpiar los inyectores, el gasóleo vuelve a pulverizarse en forma de una nube perfecta y homogénea, lo que permite que la combustión sea mucho más eficiente y limpia.
Al mejorar la quema del combustible, se reduce la creación de nuevo hollín y se facilita que los residuos viejos se vayan eliminando de forma gradual durante la marcha. El resultado es una reducción visible de los humos negros que salen por detrás y un aprovechamiento óptimo de combustible, lo que a la larga también ayuda a reducir el consumo.
El mismo día de la inspección, intenta no llegar con el coche frío. Date una vuelta antes de entrar para que el refrigerante y el aceite estén en sus niveles idóneos de funcionamiento. Un motor caliente siempre dará unos resultados de emisiones mucho más favorables y estables que uno que acaba de arrancar tras pasar toda la noche parado en el garaje.

