En su última entrega, el canal The Car Care Nut desvela cinco funcionalidades ocultas —y a menudo frustrantes— que equipan los Toyota y Lexus de última generación. Desde la lógica del freno de estacionamiento hasta un arranque remoto que no depende de la app, el análisis arroja luz sobre aspectos que ni siquiera los concesionarios explican al entregar el coche.
El automatismo del freno de mano electrónico y cómo configurarlo
El freno de estacionamiento electrónico, ya casi omnipresente, esconde una opción de activación automática que muchos propietarios ignoran. Según explica el presentador, para emular la acción manual del pasado, el botón funciona como una palanca: tirar de él aplica el freno y presionarlo lo libera. Lo interesante es que se puede programar para que el sistema se active cada vez que se coloca la marcha en Park y se desactive al salir de esa posición.
Para activar este automatismo basta con poner el freno de mano y mantener el botón hacia arriba hasta que aparezca un mensaje en el cuadro. Si prefieres anularlo, libera el freno y presiona el botón hacia abajo durante unos segundos. El creador de The Car Care Nut también tranquiliza sobre un ruido de reajuste que se escucha minutos después de aparcar: «Es el sistema recalibrando la presión del freno, no un problema». Ocurre cuando el coche está cerrado, las llaves alejadas y el freno puesto.
Adiós al bloqueo del volante: la seguridad que Toyota ha jubilado
A partir de 2023, la mayoría de los Toyota modernos han eliminado el bloqueo mecánico del volante. Antes, al extraer la llave o abrir la puerta con el botón de arranque, la dirección quedaba inmovilizada para disuadir robos. Ahora, la lógica es distinta: si el freno de estacionamiento electrónico está activado, el coche no puede rodar, y en palabras del canal, «los ladrones sofisticados que son capaces de burlar sistemas de seguridad tan complejos no se van a detener por un volante fijo». Así que Toyota ha prescindido de este componente en aras del ahorro y porque la disuasión física ha perdido relevancia.
Silenciar los avisos del cinturón: lo que la pantalla no puede hacer
Aunque muchos ajustes de confort se manejan desde la pantalla del multimedia, hay personalizaciones que requieren un escáner profesional, como desactivar los recordatorios sonoros del cinturón. El motivo más habitual para pedir esta modificación en el taller, según The Car Care Nut, es el sensor de peso del asiento del acompañante. El sistema desactiva el airbag si detecta menos de 60 libras (unos 27 kg), pero cuando depositamos una mochila pesada o un portafolios, interpreta que hay un pasajero y empieza a sonar la alarma. «Siento que hemos llegado a una época en la que espero que todo el mundo se ponga el cinturón sin necesidad de que el coche se lo recuerde», comenta el experto.
‘Siento que hemos llegado a una época en la que espero que todo el mundo se ponga el cinturón sin necesidad de que el coche se lo recuerde.’
— The Car Care Nut
Además, los avisos de las plazas traseras también pueden suprimirse con el mismo equipo de diagnosis. Aunque el presentador no lo recomienda en el caso del conductor, reconoce que hay situaciones —como llevar objetos sensibles al peso— en las que silenciar el pitido es una solución práctica.
Arranque remoto sin suscripción: el truco del botón de bloqueo
Muchos conductores saben que la aplicación de Toyota permite arrancar el motor a distancia mediante suscripción, pero pocos conocen que el mando físico también lo hace. Basta con presionar el botón de bloqueo dos veces y, en la tercera pulsación, mantenerlo presionado; las luces parpadean y el motor se pone en marcha. Eso sí, la cobertura está limitada por el alcance del llavero, lo que provoca que, como ironiza el creador, «se agradecería un método más preciso que esta secuencia de tres toques».
La doble cara del sistema trasero: falsos avisos y un pitido que salva pertenencias
El comportamiento del recordatorio del cinturón trasero desconcierta a muchos propietarios. Toyota no instala sensores de ocupación en los asientos posteriores, sino que rastrea la actividad de las hebillas: cada vez que se abre una puerta trasera, el coche empieza a escanear qué hebillas se abrochan. Si una de ellas se suelta durante la marcha, salta la alarma. El diseño está pensado para detectar si un niño se quita el cinturón, no para obligar a abrocharlo desde el principio. Pero hay una trampa: las hebillas exteriores encajan físicamente en el anclaje central sin llegar a fijarse, y al retirarlas, el sistema registra que alguien se ha sentado en la plaza central sin abrocharse. «. Así se resetea el escaneo.
Otro pitido que genera confusión ocurre al cerrar el coche tras un trayecto. Si anteriormente se ha abierto una puerta trasera —por ejemplo, para dejar una mochila—, el vehículo emite unos bips al clausurar las puertas. Es el recordatorio del asiento trasero, pensado para evitar olvidos de niños o mascotas. «Me pasa cada noche con mi mochila: aparco, cierro y los bips me salvan de dejarla dentro», admite el técnico. Esta función también puede desactivarse, ya sea desde la pantalla o con el escáner.
Conocer estos detalles cambia la experiencia de propiedad: muchos de los pitidos que irritan a los conductores no son defectos, sino redes de seguridad activas que merece la pena entender antes de acudir al taller. La próxima vez que su Toyota emita un bip misterioso, quizá no sea una avería, sino una función diseñada para protegerle a usted o a sus pertenencias. ¿Conocía todas estas funciones?
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de The Car Care Nut en YouTube.

