Muchos conductores aún no saben lo que significa la señal circular con un coche echando humo que llevan meses viendo en los accesos de las grandes ciudades. Es la señal R-120, la que marca la entrada a una Zona de Bajas Emisiones (ZBE), y no hacerle caso puede costar una multa de 200 euros, según la normativa vigente de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: La señal R-120 indica el inicio de una ZBE y muchos conductores todavía la confunden con otras señales de prohibición; ignorarla tiene consecuencias económicas directas.
- Cómo te afecta: Si tu coche no lleva el distintivo ambiental que exige el ayuntamiento, entrar en esa zona te puede costar 200 euros, sin pérdida de puntos.
- Puntos clave y plazos: Las restricciones de las ZBE están en vigor desde 2023 en todas las poblaciones de más de 50 000 habitantes. Cada municipio decide qué vehículos pueden acceder, por lo que debes informarte antes de circular.
¿Cómo es la señal R-120 y qué significa?
La R-120 es una señal circular de borde rojo y fondo blanco. En su interior aparece un vehículo expulsando humo que representa las emisiones contaminantes. Su función, según el Reglamento General de Circulación, es prohibir la entrada a los coches en función de su distintivo ambiental o de otros criterios ambientales que fije la autoridad municipal.
Eso sí, la señal nunca va sola. Siempre va acompañada de un panel complementario (denominado S-860) o de un cartel integrado en la propia señal. Es ahí donde se detalla qué etiquetas de la DGT están autorizadas a pasar. Por eso, ver solo la R-120 sin leer el panel es un error: las restricciones concretas pueden cambiar de una ciudad a otra.
Desde la implantación obligatoria de las ZBE en los municipios de más de 50 000 habitantes, la DGT incorporó esta señal para homogeneizar los accesos. Hoy es frecuente encontrarla a la entrada de cascos urbanos y centros históricos con limitaciones por contaminación.
Qué vehículos pueden pasar por una ZBE con la R-120
La respuesta corta es: depende del ayuntamiento. La ley deja en manos de cada consistorio la regulación de sus Zonas de Bajas Emisiones, como recuerda el Real Automóvil Club de España (RACE). Así que la R-120 no prohíbe el paso a todos los coches por igual, sino que remite al panel complementario donde se indica qué etiquetas pueden circular.
La señal R-120 no es un simple aviso: saltársela sin tener el distintivo correcto te puede costar 200 euros, aunque la decisión final de qué coches pueden acceder la tiene cada ayuntamiento.
En la práctica, muchas ciudades permiten el acceso a los vehículos con etiqueta CERO, ECO y C (las dos primeras son las más habituales para eléctricos e híbridos enchufables). Algunas aún dejan pasar a los etiqueta B en determinados horarios o tramos, mientras que otras han comenzado a vetar también a los C en sus zonas de mayor restricción. Todo queda reflejado en el panel que acompaña a la R-120.
Por tanto, antes de traspasar la señal es imprescindible mirar qué etiqueta tiene tu coche (puedes consultarla en la web oficial de la DGT) y compararla con lo que indica el cartel. Sin esa comprobación, el riesgo de sanción es alto, sobre todo si circulas con un coche sin distintivo (los clasificados como A).
Multas de hasta 200 euros y la disparidad entre municipios
Incumplir una restricción de acceso señalizada con la R-120 se considera una infracción grave. La cuantía habitual ronda los 200 euros, sin detracción de puntos del carnet de conducir. Es la misma sanción que se aplica a otras entradas prohibidas en entornos urbanos, y puede quedar en 100 euros si se abona en los 20 primeros días con el descuento por pronto pago.
Sin embargo, conviene tener presente que la cuantía exacta puede variar ligeramente si la ordenanza municipal fija una cantidad distinta, aunque siempre dentro de los márgenes que permite la Ley de Tráfico. Lo que no cambia es que no hay pérdida de puntos, porque no se cataloga como una infracción contra la seguridad vial sino contra la regulación ambiental del acceso.
La mayor confusión para el conductor viene de la falta de uniformidad. Una misma señal R-120 en Madrid o en Barcelona puede autorizar el acceso a vehículos eco mientras que en otra capital de provincia solo deje pasar a los CERO. Por eso, los paneles informativos son la clave: la DGT obliga a que sean claros, pero la decisión última de qué etiqueta pasa es local. Mientras se avanza hacia una señalización más inteligente —algunas ciudades ya instalan pórticos con lectura de matrícula—, la mejor defensa del conductor es detenerse un segundo a leer el cartel antes de entrar.
Las ZBE llevan activas desde 2023 y cada vez son más restrictivas. La señal R-120, lejos de ser un elemento decorativo, es la puerta de entrada a un régimen de circulación que puede salir caro si se desconoce. Informarse del distintivo que lleva el coche y de las zonas por las que se va a transitar es, hoy por hoy, tan necesario como saber la velocidad máxima de una vía.

