Yamaha ha abierto la puerta a la última producción de la R6 Race: solo bajo pedido y exclusivamente en Japón. La icónica supersport tetracilíndrica se despide del mercado con una tanda limitada de unidades destinadas a circuito, sin posibilidad de matrícula y con plazos de reserva muy ajustados.
Reservas exprés en julio y agosto de 2026
Según adelantó Visordown y recoge La Moto, Yamaha Japón ha organizado un proceso de compra escalonado: la primera ventana de reservas arrancó el 1 de julio y se extiende hasta el 31 de este mes. La segunda, y última, estará abierta entre el 1 y el 31 de agosto. Solo los concesionarios japoneses con vínculo en competición canalizarán los pedidos.
No habrá venta directa al público general fuera de Japón. Quien quiera una de estas R6 tendrá que contactar con un distribuidor local y cumplir los plazos. La entrega está prevista para el 26 de febrero de 2027, y después, la línea de producción se detendrá definitivamente. La producción final se estima que no superará unas pocas decenas de unidades, todas ellas destinadas a satisfacer la demanda interna del mercado nipón, donde las tandas privadas en circuitos como Suzuka o Motegi siguen muy vivas.
Eso sí, la moto no estará homologada para circular por carretera. Desde que Yamaha retiró la R6 de calle del mercado europeo por las normativas de emisiones, la versión Race ha sido la única alternativa para quienes corren en campeonatos nacionales, tandas o simplemente quieren una herramienta de circuito con pedigrí de competición.
Además, la producción se limitará a unidades contadas; la marca no dará cifras pero serán muy pocas.
La R6 no se hizo para ser cómoda. Se hizo para girar el acelerador hasta el fondo y exigir al piloto lo mejor en cada curva.
Una R6 de circuito sin cambios para la despedida
La última YZF-R6 Race toma como punto de partida la especificación europea de 2020. Mantiene el motor de cuatro cilindros en línea de 599 cc, refrigerado por líquido, capaz de girar muy arriba y entregar su potencia de forma lineal en la zona alta del cuentavueltas. No hay retoques mecánicos: Yamaha ha decidido cerrar la producción sin modificar la receta que tantos pilotos han exprimido en pista.
La electrónica incluye control de tracción ajustable, cambio rápido y componentes de suspensión y frenos alineados con la R1 Race, una herencia que se agradece al apurar la frenada. La moto llega sin carenados de calle, sin faros ni retrovisores, lista para colocar un dorsal y rodar.
El hueco que deja la R6 en el motociclismo deportivo
La despedida de la R6 no es un simple cierre de catálogo. Durante más de dos décadas, esta 600 fue protagonista en el Mundial de Supersport, sumando victorias con pilotos como Andrea Locatelli o Sandro Cortese, y se convirtió en la montura de referencia en categorías nacionales de 600. Su chasis de doble viga de aluminio y su basculante largo le conferían una estabilidad excepcional en las curvas rápidas, obligando al piloto a mantener el motor por encima de las 10.000 rpm para sacar partido a su carácter explosivo.
Con la irrupción de normativas más estrictas y la apuesta por motos de mayor cilindrada, el segmento de las tetracilíndricas de 600 cc ha menguado, dejando a la R6 de la marca de los diapasones como una de las últimas representantes puras. Yamaha ya tiene puesta la vista en la R9, que debutó en 2025, con motor tricilíndrico CP3 de 890 cc y un enfoque más versátil. La R9 rompe con la tradición de los cuatro cilindros: entrega más par desde abajo pero no replica la experiencia de una tetracilíndrica de altas vueltas. La R6, en cambio, se va sin concesiones. Para muchos, la R6 era la escuela del pilotaje fino, una máquina que enseñaba a mantener el motor alto de rpm, a leer el asfalto y a exprimir cada metro de pista.
Tu Mecánico de Confianza
Si has podido reservar una de estas últimas R6 Race, ten en cuenta que sale de fábrica con reglajes genéricos. Antes de la primera tanda, ajusta la precarga y la compresión según tu peso, comprueba el par de apriete de los tornillos del tren delantero y revisa la presión de los neumáticos en frío; aunque la moto es de circuito, un mal reglaje puede convertir la precisión en una caída sin previo aviso.

