El universo que rodea a los deportivos siempre ha estado marcado por cifras que impresionan, pero pocas son tan simbólicas como superar la barrera de las 200 millas por hora (322 km/h). Durante años, alcanzar esa velocidad ha sido territorio reservado para máquinas de precios estratosféricos. Sin embargo, la octava generación del legendario Corvette, la primera de la historia con un motor central, lleva tiempo rompiendo esquemas, y ahora su última evolución vuelve a mover la línea de lo posible. El nuevo Corvette Stingray se convierte en la forma más ‘asequible’ de tocar esas 200 millas por hora al otro lado del océano. Y lo hace con una actualización mecánica que redefine su papel dentro de la gama.
General Motors eligió el Día Nacional del Corvette (el pasado 30 de junio) para anunciar una noticia que, para los entusiastas de este mítico deportivo, es casi un regalo: la versión Stingray de acceso gana 10 km/h adicionales de velocidad punta respecto al modelo anterior y rompe oficialmente la barrera de los 322 km/h. Todo ello con un precio de salida de 73.495 dólares (64.450 euros), el deportivo estadounidense se posiciona como una auténtica ganga en términos de rendimiento por dolar invertido.
El Corvette de acceso tiene 542 CV de potencia y cuesta menos de 65.000 euros al cambio
Pero la velocidad no llega por arte de magia. Detrás de este salto hay un cambio profundo que afecta al corazón de esta criatura. El veterano propulsor LT2 de 6.2 litros ha dejado paso a un nuevo V8 LS6 Small Block cuya cilindrada escala hasta los 6.7 litros. Según Mike Kociba, ingeniero jefe adjunto del proyecto, la clave está en la potencia adicional y en una arquitectura pensada para exprimir cada revolución. Este motor atmosférico presume de la mayor relación de compresión jamás vista en un Corvette de producción (13,0:1) y estrena una bomba de aceite de variación continua que optimiza la lubricación en cualquier situación.
El resultado es contundente: 542 CV de potencia y 705 Nm de par motor, cifras que suponen un incremento notable respecto al Corvette Stingray anterior. La transmisión automática de doble embrague y ocho relaciones sigue siendo la encargada de enviar toda la energía al eje trasero, garantizando una respuesta inmediata y una entrega de potencia que se siente más viva que nunca.
Acelera de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y recorre un cuarto de milla en 11,0 segundos

La mejora no solo se aprecia en la velocidad punta. El actualizado Corvette Stingray también acelera más rápido. El 0 a 100 km/h cae hasta los 2,8 segundos, dos décimas menos que antes, y el cuarto de milla (402 metros) se completa en cuestión de 11 segundos exactos con una velocidad de salida de 200 km/h. Son cifras que lo sitúan en un territorio donde pocos rivales pueden competir sin disparar el presupuesto.
La firma de la pajarita ha verificado oficialmente la velocidad máxima utilizando un Corvette 1LT Coupé, lo que implica que las versiones equipadas con el paquete Z51 podrían no alcanzar la misma cifra debido a la mayor carga aerodinámica. Aun así, la compañía americana insiste en que estas pruebas se realizaron en un entorno controlado y con un piloto profesional, por lo que no deben replicarse en carretera abierta.
El coche más ‘barato’ que es capaz de superar la barrera de las 200 millas por hora

Para entender el valor de esta propuesta, basta con mirar alrededor. El Cadillac CT5‑V Blackwing, la siguiente opción más económica capaz de superar esas 200 millas por hora (322 km/h), ronda los 100.000 dólares (87.700 euros). Y si nos fijamos en nuestro mercado, un Porsche 911 Turbo S iguala la velocidad de este Corvette Stingray, pero su precio de partida supera la barrera de los 310.000 euros.
El anuncio coincide con el 73 aniversario del primer Corvette de producción, aquel C1 que apenas rozaba los 170 km/h de velocidad punta gracias a su motor de seis cilindros. Desde entonces, la evolución de este mito ha sido tan constante como radical. Hoy, el Stingray demuestra que la esencia del modelo sigue intacta: ofrecer prestaciones de superdeportivo sin exigir un presupuesto inalcanzable.
Cinco claves del Corvette Stingray
- Nuevo V8 LS6: 6.7 litros, 542 CV y la mayor relación de compresión en un Corvette de producción.
- Velocidad máxima verificada: alcanza 322 km/h con configuración estándar.
- Aceleración mejorada: 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y cuarto de milla en 11,0.
- Relación precio‑prestaciones: el acceso más económico al club de los 200 mph.
- Evolución histórica: del C1 de 170 km/h al Stingray que supera los 322 km/h.
Fotos: Chevrolet

















