Casi 23 millones de vehículos pasaron la ITV en 2025 y un 19 % no la superó a la primera. Circular con la inspección caducada puede costar 200 euros de multa, pero la consecuencia que más conviene vigilar es la cobertura del seguro si hay un siniestro.
Qué dice la estadística de la ITV y por qué importa al seguro
Según los datos del Ministerio de Industria y Turismo recopilados por AECA-ITV, en 2025 cerca de 23 millones de vehículos pasaron por las estaciones de ITV y un 19 % fue rechazado a la primera. El parque móvil español alcanza una media de 15,2 años, y retrasar la inspección más de un año aumenta un 65 % la probabilidad de presentar fallos graves o muy graves.
Los fallos graves dejan un resultado desfavorable: el coche solo puede circular para ir al taller y volver a la estación. Si el fallo es muy grave, la ITV es negativa, el vehículo queda inmovilizado y hace falta grúa. Las multas van de 200 euros por circular con la ITV caducada o desfavorable a 500 euros con una ITV negativa.
Además, los inspectores detectan cada año improvisaciones que pueden agravar el problema. Desde cinturones cosidos a mano o fijados con grapas hasta espejos de pared en lugar de retrovisores homologados, pasando por cinta aislante sobre golpes o filtros de partículas manipulados. Estos fallos no solo suspenden la inspección; también pueden condicionar la cobertura de daños propios si el siniestro está relacionado con el estado del vehículo.
Las consecuencias administrativas no se quedan en el rechazo: no llevar visible el distintivo V-19 puede costar 100 euros, y falsificar o recortar la pegatina puede derivar en un delito de uso de certificación falsa. Son sanciones diferentes a la cobertura del seguro, pero confirman que la ITV no es un trámite que convenga descuidar.
Qué puede pasar con tu póliza si circulas con la ITV caducada
Una ITV caducada no deja sin efecto de forma automática la cobertura obligatoria de responsabilidad civil: si causas daños a un tercero, la aseguradora debe responder porque es la cobertura mínima legal del seguro del coche. Otra cosa son las coberturas voluntarias de daños propios, lunas o retirada de carnet: la aseguradora puede revisar si la falta de inspección está relacionada con el siniestro y aplicar lo que recoja el condicionado particular.
En la práctica, conviene comprobar si la póliza incluye exclusiones por vehículo sin inspección vigente o por falta de mantenimiento. Si no existe exclusión expresa y el siniestro no proviene de un fallo que ocultaste, la cobertura de daños propios suele mantenerse. La clave está en la relación causa-efecto: no es lo mismo un golpe de chapa con la ITV recién caducada que un accidente por un fallo de frenos tras un rechazo por defecto grave.
La multa por circular con la ITV caducada es lo visible, pero la parte más cara puede llegar después: conviene leer el condicionado de la póliza antes de mover el coche.
Qué vigilar antes de firmar para no perder cobertura
La versión 7.9 del Manual de Procedimiento de Inspección, vigente desde el 1 de enero de 2026, mantiene una vigilancia específica sobre emisiones, elementos de retención y visibilidad. Para el usuario, la mejor medida de protección es doble: no dejar caducar la inspección y revisar la póliza si el uso del coche cambia. Una llamada o un mensaje al agente puede aclarar si la cobertura de daños propios exige la ITV en vigor.
Si la ITV está caducada, evita circular salvo para ir al taller y volver a la estación. Guarda los justificantes de reparaciones y revisiones, porque la aseguradora puede solicitarlos en un parte. Si el resultado es desfavorable, la circulación autorizada se limita a ese trayecto; fuera de él, el riesgo de sanción y de conflicto con la cobertura voluntaria aumenta de forma notable.
- Antes de contratar o renovar: pregunta si la póliza exige la ITV en vigor para daños propios y lunas.
- Tras un rechazo: no circules salvo al taller y a la estación; conserva el informe de inspección.
- En un siniestro: entrega la documentación que pida la aseguradora y comunica el fallo reparado si existe.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: La cobertura obligatoria de responsabilidad civil sigue respondiendo ante daños a terceros, mientras que los daños propios dependen de las exclusiones y del vínculo entre el siniestro y la falta de ITV.
- A quién va dirigido: A conductores que van a renovar la póliza, tienen la ITV próxima o ya ha caducado y quieren saber qué riesgo asumen antes de circular.
- Cuánto cuesta: Circular con la ITV caducada o desfavorable supone 200 euros de multa; con la ITV negativa, 500 euros. El coste de no revisar la póliza puede sumar la reparación del fallo y la grúa si el vehículo queda inmovilizado.


