Los mejores eléctricos pierden menos del 5% de batería a los 150.000 kilómetros. El mayor estudio independiente hasta la fecha, elaborado por Aviloo, rebaja el principal temor del gestor de flotas al calcular el coste de propiedad.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: La degradación de la batería condiciona el valor residual y el coste operativo de un eléctrico usado; disponer de una referencia sólida a 150.000 km ayuda a firmar renting, leasing o compra con menos incertidumbre.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: los mejores modelos conservan más del 92% de capacidad a los 150.000 km; el Mercedes CLA encabeza con 94% y el dato mejora la previsión de TCO en flotas. En contra: no es una garantía universal: la horquilla entre unidades del mismo modelo puede variar hasta 13,5 puntos, y los modelos con baterías pequeñas caen por debajo del 87%.
- Datos técnicos clave: 94% de salud de batería en el Mercedes CLA a 150.000 km; 90,3% en el Tesla Model Y; 86,7% en el Nissan Leaf; muestra de más de 500.000 pruebas de batería.
La batería del eléctrico a los 150.000 km: qué dice el estudio
El estudio recoge más de 500.000 pruebas de batería realizadas sobre 20 de los eléctricos más vendidos. No es un ensayo de laboratorio: la base parte de vehículos usados reales y mide la capacidad útil media que conserva cada batería en tres cortes de kilometraje.
En el primer corte, a los 50.000 kilómetros, el Hyundai Ioniq 5 lidera con el 97,1%. El Mercedes CLA aparece con el 96,6% y el Hyundai Kona EV con el 96,3%. Ninguno de los tres pierde más de cuatro puntos en ese tramo.
El corte clave de los 150.000 kilómetros sitúa al Mercedes CLA en la primera posición con una salud de batería del 94%. Le siguen el Ioniq 5 (93,6%), el Kona EV (93%), el Volvo XC40 Recharge (92,8%), el Ford Mustang Mach-E (92,5%) y el Polestar 2 (92,5%).
La diferencia entre un CLA y un Model Y no está en la química más cara, sino en la gestión térmica y en el equilibrio entre batería y uso real de flota.
La lista menos favorable también es útil para la flota. El Tesla Model Y conserva el 90,3% de capacidad; el Model 3 baja al 88,9%. Los peores datos son para Renault Zoe (87,3%), Mini Cooper SE (87,1%) y Nissan Leaf (86,7%). Son modelos, en general, con paquetes de batería pequeños y mayor número de ciclos equivalentes de recarga para la misma distancia.
Hay que leer la estadística con cautela. Aviloo trabaja con medianas, no con valores individuales. Entre dos unidades del mismo modelo, la salud de batería puede variar hasta 13,5 puntos porcentuales. El dato orienta, pero no sustituye una inspección de batería antes de comprar un eléctrico usado o de cerrar una flotilla de ocasión.
El impacto directo en el TCO de una flota eléctrica
Para el gestor, un punto de degradación no es cosmético. Un pack de 75 kWh que conserva el 94% mantiene 70,5 kWh útiles a los 150.000 km. Si la salud cae al 87%, la energía disponible se queda en 65,3 kWh. En ciclos profesionales con recarga diaria, esa diferencia acorta el rango operativo o adelanta la parada de carga.
El valor residual es el segundo multiplicador. Un eléctrico que acredita una salud de batería del 94% puede pasar al mercado de ocasión profesional con más argumento. El Model Y, con 90,3%, sigue siendo competitivo, pero pierde la baza de liderazgo estadístico.
Veredicto: qué flota se beneficia y qué puntos hay que vigilar
El estudio de Aviloo refuerza el argumento de que la batería no es el punto débil de un eléctrico moderno, siempre que la flota sepa elegir modelos con una gestión térmica sólida. Encaja sin reservas en flotas urbanas y periurbanas que recorren entre 20.000 y 30.000 kilómetros anuales: la degradación estimada a 150.000 km queda lejos del umbral que obliga a sustituir el pack.
Para operaciones intensivas con recargas rápidas constantes, el informe no mide ese sesgo específico y conviene ser conservador. Igual que en un diésel vigilamos el turbo, en un eléctrico hay que vigilar el historial de recarga, la temperatura de trabajo y los ciclos completos. La horquilla del 13,5% entre unidades del mismo modelo aconseja pedir siempre un certificado de salud de batería antes de comprar o antes de renovar renting.
El próximo paso lógico no es una fecha, sino exigencias de contrato: incluir en los pliegos de renting una cobertura que garantice la salud mínima de la batería al final del periodo. Así, la estadística de Aviloo deja de ser una referencia y se convierte en una herramienta de compra profesional.

