Renault 5 estrena batería LFP, más autonomía y una integración total con Google

La variante de acceso adopta la química LFP con 36,5 kWh y 306 kilómetros WLTP, mientras la Comfort Range llega a 430 kilómetros. La conectividad con Google suma asistencia Gemini por OTA.

El Renault 5 2026 actualiza su gama con una batería LFP de 36,5 kWh y una autonomía oficial de hasta 430 kilómetros WLTP en la variante de 52 kWh, según los datos difundidos por Renault.

La renovación no toca la plataforma, pero mejora aerodinámica, modos de conducción y la integración con Google. El resultado es un utilitario más eficiente sin penalizar el diseño que ya le ganó premios.

La batería LFP y las nuevas cifras de autonomía

La química LFP (fosfato de hierro y litio) se estrena en la versión de acceso. La batería de 36,5 kWh declara 306 kilómetros de autonomía WLTP y se combina con un motor de 107 CV, más compacto que el anterior, que acelera de 0 a 48 km/h en 3,5 segundos.

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La carga máxima en corriente continua se mantiene en 80 kW. No es una cifra de carga ultrarrápida, pero responde al uso urbano y a la recarga nocturna o en destino que define a esta versión.

La tecnología cell-to-pack, sin módulos intermedios, integra las celdas directamente en el paquete. El resultado es un conjunto más sencillo, con menor peso y un coste de fabricación más contenido, sin sacrificar la autonomía práctica.

Las versiones Urban Range de 40 kWh y Comfort Range de 52 kWh también mejoran. La primera llega ahora a 315 km WLTP, cinco kilómetros más; la segunda alcanza 430 km WLTP, unos veinte kilómetros por encima de la anterior.

La lectura técnica es clara: la química LFP reduce costes y mejora la estabilidad térmica sin penalizar la autonomía urbana que define al Renault 5.

Ficha técnica esencial

  • Batería: 36,5 kWh LFP en la versión de acceso; 40 y 52 kWh en las variantes Urban Range y Comfort Range.
  • Autonomía WLTP: 306, 315 y 430 km según versión, en ciclo combinado.
  • Carga máxima DC: 80 kW en la versión LFP; Renault no ha publicado la ventana 10-80%.
  • Arquitectura eléctrica: no detallada oficialmente en esta actualización; se mantiene la plataforma del urbano eléctrico.
  • Disponibilidad: actualización ya presente en los mercados europeos; precio en euros para España pendiente de confirmar.

Aerodinámica, modo Smart y cabina conectada

La eficiencia también llega por la carrocería. Los retrovisores rediseñados y las protecciones inferiores revisadas aportan parte de la mejora de autonomía sin alterar el diseño retro del modelo.

El nuevo modo de conducción Smart ajusta automáticamente la entrega del motor y otros parámetros según el estilo de conducción. Si el conductor pide una aceleración fuerte, el coche adopta un perfil más deportivo; al relajar el ritmo, vuelve a un modo eficiente.

Renault ha eliminado el botón físico de modos en el volante, pero los modos Comfort, Sport y Eco siguen disponibles desde la pantalla o por comando de voz.

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En el interior, la tapicería superior cambia de amarillo a azul y la consola central incorpora una base de carga inalámbrica refrigerada. Además, el ecosistema Google Built-in suma el asistente Gemini, que permite conversaciones más naturales, interrupciones a mitad de frase y cambio de idioma en tiempo real mediante una actualización OTA.

Lo que cambia al volante para el conductor

La llegada de la batería LFP a la versión de acceso del Renault 5 tiene una consecuencia directa: un coste de fabricación más bajo que, si se traslada al precio final, hará el utilitario más accesible. La química LFP también soporta mejor el estrés térmico y suele ofrecer una vida útil elevada en uso urbano.

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La contrapartida técnica es la densidad energética. Por eso Renault emplea 36,5 kWh de LFP para una autonomía más que correcta en ciudad y cercanías, mientras las variantes de mayor capacidad conservan sus valores superiores. En química de baterías, el menor peso no siempre se traduce en más kilómetros: la LFP obliga a ajustar la gestión térmica y la estrategia de carga.

El conductor que recorra habitualmente trayectos urbanos notará la mejora de respuesta a baja velocidad. El que haga viajes por autopista seguirá dependiendo de la red de carga; en este caso, con una potencia máxima de 80 kW, conviene planificar la recarga con más margen. Para el uso diario, la carga en casa en corriente alterna seguirá siendo la opción más cómoda y económica.

En una lectura de gama, la actualización también prepara al Renault 5 para una versión de acceso más competitiva. La química LFP reduce la dependencia de cobalto y níquel, dos de los materiales más volátiles del paquete de batería.

La actualización integral del Renault 5 muestra la dirección de la gama: eficiencia, conectividad y contención de costes, sin revolucionar la plataforma. El siguiente hito natural será la confirmación de precio y disponibilidad de la versión LFP en el mercado español.