Dos multas por el mismo exceso, el mismo día y a la misma hora, pero con velocidades distintas: 58 km/h en una denuncia y 63 km/h en la otra. Ese es el desajuste que Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha puesto sobre la mesa para exigir la anulación de ambas sanciones del radar fijo situado en el número 22 de la avenida Lope de Vega, en el distrito malagueño de Puerto de la Torre.
Según la asociación, el cinemómetro —el nombre técnico del radar— lleva tres años formulando denuncias duplicadas por el mismo exceso de velocidad. No se trata de un error de transcripción puntual: para AEA, un mismo vehículo no puede desplazarse a dos velocidades diferentes en el mismo instante, y esa contradicción cuestiona la fiabilidad de todas las multas emitidas por esa cabina.
La denuncia se dirige a Gestrisam, el organismo autónomo que gestiona las multas de tráfico en Málaga. AEA pide una revisión metrológica urgente del aparato y que se compruebe si el fallo ha podido afectar a otros conductores. El radar sanciona, según los cálculos de la propia asociación, a cerca de 3.000 conductores cada año.
Qué denuncia AEA y por qué el fallo afecta a miles de multas
La queja de AEA no se limita a dos multas mal formuladas. El argumento jurídico es más incómodo: si el radar es incapaz de mantener una medición coherente para el mismo vehículo, su fiabilidad técnica queda en entredicho. En España, un radar fijo goza de una presunción de veracidad casi absoluta gracias a su homologación ante el Instituto de Metrología de España. Cuestionar esa presunción suele exigir pruebas técnicas costosas.
Aquí, la propia contradicción entre dos denuncias actúa como prueba. No hace falta un informe pericial para constatar que un coche no puede estar a la vez a 58 y a 63 km/h. Por eso AEA reclama anular los dos expedientes y no conformarse con la salida habitual del Ayuntamiento de anular solo una de las dos multas por el principio non bis in idem.
Antes de pagar una multa con dos velocidades distintas para el mismo coche, compara las notificaciones: la contradicción es tu mejor prueba.
El problema se repite, según la asociación, en el mismo punto: el radar de la avenida Lope de Vega está instalado en la mediana y, en el caso conocido, formula dos denuncias con datos incompatibles entre sí. Si el patrón se reproduce, cualquier conductor sancionado podría alegar que su medición no es fiable.
Cómo recurrir una multa de radar con mediciones contradictorias
Si te llega una multa de este radar o de otro punto con duplicidades, el primer paso es guardar la calma y revisar los datos: fecha, hora, velocidad imputada y matrícula. Si hay dos notificaciones por el mismo exceso con cifras diferentes, no pagues la primera sin mirar.
En la práctica, el conductor tiene 20 días naturales desde la notificación para pagar con pronto pago (normalmente con una reducción del 50%) o para presentar alegaciones. Ojo: pagar supone aceptar la sanción y, en la mayoría de casos, cierra la vía de recurso. Por eso, ante una contradicción evidente, conviene alegar antes de pagar.
Estas serían las pruebas clave que deberías adjuntar:
- Copia de las dos notificaciones con velocidad distinta para el mismo vehículo y hora.
- Un escrito en el que se señale la imposibilidad física de las dos mediciones.
- Si puedes aportar la imagen de la matrícula, verifica que el radar identificó correctamente tu coche.
La asociación pide que en el caso de Málaga se anulen ambos expedientes, no solo uno, porque las dos denuncias se apoyan en la misma medición inválida. Ese razonamiento te sirve como guion si te encuentras en una situación parecida.

El precedente: la presunción de veracidad no es un blindaje absoluto
El caso de Málaga es útil porque cambia la conversación. Un radar fijo no dice la verdad por decreto: dice la verdad si está bien calibrado y si sus mediciones son coherentes. La presunción de veracidad sigue siendo un muro alto, pero no resiste una contradicción física tan evidente.
El presidente de AEA, Mario Arnaldo, ha avisado de que su organización ‘no se va a conformar con la solución habitual del Ayuntamiento’. Esa postura busca algo más que anular dos sanciones: que Gestrisam reconozca que un radar que se contradice no puede seguir operando sin control mientras miles de conductores reciben denuncias basadas en sus mediciones.
Para el conductor, este episodio deja una lección práctica: una notificación de radar no se asume sin leer. Comparar las velocidades, comprobar la fecha y revisar la imagen que acompaña a la sanción son gestos que cuestan minutos y pueden tumbar una multa errónea.
El siguiente hito será la respuesta del Ayuntamiento y de Gestrisam a la petición de revisión metrológica. Si se confirma el fallo, abriría la puerta a que otros sancionados pidan la revisión de sus expedientes, sobre todo si conservan notificaciones con mediciones duplicadas o incompatibles.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: conductores sancionados por el radar fijo de la avenida Lope de Vega de Málaga y, en general, cualquier conductor con notificaciones duplicadas o mediciones contradictorias.
- Cifras a tener en cuenta: dos multas por el mismo exceso con lecturas de 58 y 63 km/h; cerca de 3.000 sanciones anuales en el mismo punto; 20 días naturales para alegar o pagar con pronto pago.
- Consejo para evitarlo: revisa la fecha, la hora y la velocidad de cada notificación antes de pagar; si los datos son incompatibles, alega antes de que venza el plazo.

