Volkswagen se prepara para acometer el mayor ajuste jamás visto en la industria del automóvil. Según adelanta la publicación alemana Manager Magazin en informaciones confirmadas por Reuters, el consejo de supervisión ha recibido una propuesta que incluye el cierre de cuatro plantas y una reducción de hasta 100.000 empleos.
El plan, presentado por el consejero delegado Oliver Blume a la alta dirección la semana pasada, se discutirá formalmente el próximo 9 de julio. Si sale adelante, Volkswagen ejecutaría una reestructuración más profunda que la de General Motors durante su quiebra de 2009, cuando el gigante estadounidense eliminó 74.000 puestos y cerró o suspendió 21 plantas en cuatro años. De confirmarse, sería el mayor recorte de empleo jamás ejecutado por un fabricante de automóviles a escala mundial.
Los recortes y las plantas amenazadas
Las factorías señaladas para el posible cierre son Hannover, Zwickau, Emden y la planta de Audi en Neckarsulm. En conjunto, estas instalaciones dan empleo a más de 45.000 trabajadores. A esos recortes se sumarían los 50.000 puestos de trabajo ya previstos en el plan de ajuste anterior, lo que elevaría el total a casi 100.000 empleos afectados en el grupo.
La cifra supone una proporción significativa de la plantilla global de Volkswagen, que cerró 2025 con 667.164 empleados, de los que casi el 43% trabajaba en Alemania. Además, el grupo está estudiando un recorte del 15% en el gasto de capital, que situaría la inversión en algo más de 130.000 millones de euros a lo largo de cinco años. Esto implica renunciar a unos 23.000 millones de euros de los planes previos y liberar recursos para la electrificación, aunque a costa de limitar la modernización de las factorías.
Otro de los ejes del plan contempla la separación de la marca principal Volkswagen y de las operaciones de componentes en unidades de negocio independientes, según las mismas fuentes. Un portavoz de la compañía declinó hacer declaraciones sobre los documentos, aunque admitió que “todo el grupo, incluidas sus marcas y filiales, debe someterse a un cambio de gran alcance”.
Una presión competitiva que empuja la reestructuración
Los recortes no llegan en un vacío. Volkswagen, que durante años fue el primer fabricante extranjero en China, fue superada por BYD en 2024 y cayó a la tercera posición al año siguiente. La presión de los constructores chinos de bajo coste, unida a la ralentización de la demanda de coches eléctricos en Europa, ha estrechado los márgenes de la compañía.
En 2025, la dirección ya intentó cerrar plantas en Alemania, pero la oposición del poderoso sindicato IG Metall y de los comités de empresa desencadenó una larga disputa que acabó con la retirada del plan. Ahora, con un nuevo consejero delegado al frente, la propuesta es más ambiciosa y ha generado un rechazo inmediato.

Si el plan prospera, Volkswagen ejecutaría una reestructuración más profunda que la de General Motors durante su quiebra en 2009, cuando el fabricante estadounidense eliminó 74.000 puestos y cerró 21 plantas.
La respuesta sindical y los precedentes
Los representantes de los trabajadores y el sindicato IG Metall han reaccionado con firmeza. En un comunicado conjunto, advierten de que “harán todo lo que esté en su mano” para impedir los cierres. También el primer ministro de Baja Sajonia, segundo accionista del grupo, ha mostrado su oposición, según las informaciones publicadas.
El recuerdo del conflicto de 2024 está muy presente. Entonces, tras semanas de paros y una negociación tensa, Volkswagen retiró su propuesta de ajuste. La pregunta ahora es si la presión financiera y el deterioro de la posición en los mercados emergentes inclinarán la balanza a favor de los recortes, a pesar de la previsible oposición sindical y de los gobiernos regionales.
📊 Claves de la noticia
- Cifras a tener en cuenta: hasta 100.000 puestos de trabajo en juego; cierre de cuatro factorías en Alemania (Hannover, Zwickau, Emden y Neckarsulm); recorte del 15% en inversiones de capital; 45.000 empleados afectados directamente en las plantas señaladas.
- Cómo te afecta: Aunque el ajuste se concentra en Alemania, la reestructuración refleja la presión competitiva que acelera la electrificación y la contención de costes en la compañía alemana. Para el comprador español, esto podría traducirse en precios más agresivos a medio plazo, especialmente en los modelos eléctricos, a medida que la marca busque ganar volumen para compensar la caída de márgenes.
- También debes saber: El plan debe ser discutido formalmente en el consejo de supervisión el 9 de julio de 2026. Los sindicatos ya han anunciado oposición frontal; queda por ver si el precedente de 2024, que frenó un intento similar, se repetirá.

