Si has sido multado por acceder a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Bilbao sin el distintivo ambiental adecuado, no des por perdido el dinero. Al menos tres multas de 200 euros ya han sido anuladas por los juzgados de la capital vizcaína, al considerar que el Ayuntamiento no acreditó suficientemente la infracción, según ha adelantado El Diario Vasco. Estos fallos abren una vía clara para que los conductores sancionados puedan reclamar, sobre todo si la notificación que recibiste no identifica el lugar exacto o carece de imágenes.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: varios magistrados de Bilbao han tumbado sanciones al exigir pruebas más rigurosas, como la fotografía del vehículo o la indicación precisa del punto kilométrico.
- Cómo te afecta: si recibiste una multa de la ZBE y tu notificación no cumple esos requisitos, tienes argumentos sólidos para recurrir con altas probabilidades de éxito.
- Puntos clave y plazos: el plazo para alegar es de 20 días hábiles desde la notificación; la sanción asciende a 200 euros (100 con pronto pago). La clave está en los defectos formales.
Por qué los jueces están anulando multas de la ZBE en Bilbao
La capital vizcaína empezó a sancionar a los vehículos más contaminantes el 16 de septiembre de 2024. A principios de 2025, el Consistorio tramitaba unos 75 expedientes diarios. Sin embargo, las primeras resoluciones judiciales han revelado que el procedimiento sancionador no siempre es impecable.
Según la información obtenida por El Diario Vasco, de los siete primeros casos que llegaron a los tribunales, cuatro multas fueron confirmadas, pero tres quedaron anuladas. Un juzgado de instancia consideró que “no concurre prueba suficiente para enervar la presunción de inocencia” porque la notificación no identificaba el punto exacto de la infracción ni incluía fotografía o plano del vehículo. Otra magistrada aplicó el principio in dubio pro reo y anuló la sanción por un defecto similar.
Estos fallos no cuestionan la legalidad de la ZBE, sino que exigen que el Ayuntamiento de Bilbao demuestre con rigor cada infracción. Para el conductor, eso significa que una notificación deficiente puede ser la llave para librarse de la multa.
El trámite, paso a paso
| Paso | Qué hacer | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Revisa la notificación | Busca que detalle la calle, el kilómetro exacto, fecha, hora y que incluya fotografía del vehículo. Si falta alguno de estos elementos, tienes base para recurrir. |
| 2 | Presenta alegaciones en el Ayuntamiento | Plazo de 20 días hábiles. Puedes hacerlo por escrito en el registro municipal o a través de la sede electrónica de Bilbao. Argumenta la falta de prueba suficiente y pide la anulación. |
| 3 | Si te lo deniegan, recurre a la vía judicial | Presenta un recurso contencioso-administrativo ante el Juzgado. Alega que la sanción vulnera la presunción de inocencia por no identificar la infracción con precisión. |
Aunque el Ayuntamiento defiende la legalidad de las multas, la incipiente jurisprudencia deja claro que no basta con fotografiar una matrícula. Se necesita una imagen del coche y la localización exacta.
Qué errores buscar en tu notificación para tener éxito

- Falta de fotografía o plano: si solo te han enviado el número de matrícula y una dirección genérica, el juez puede anular la multa.
- Coordenadas GPS imprecisas: que el lugar se limite a una referencia como ‘Bilbao centro’ sin el punto kilométrico concreto no es suficiente.
- Ausencia del agente o firma: aunque muchas multas son automáticas, la notificación debe incorporar la identificación del sistema de control y la fecha exacta.
El argumento central, como señaló la magistrada, es que la carga de la prueba recae sobre la administración. Si no puede demostrar con certeza el lugar y la circunstancia de la infracción, la presunción de inocencia te beneficia.
Si la notificación de la multa no identifica claramente el lugar exacto de la infracción o carece de fotografía, tienes un argumento sólido para recurrir.
¿Una oportunidad para los sancionados?
El Ayuntamiento de Bilbao no ha modificado aún su procedimiento sancionador, pero es probable que lo revise para evitar futuras anulaciones. Mientras tanto, cualquier conductor que haya sido multado en los últimos meses puede aprovechar el precedente.
Conviene recordar que los plazos para recurrir empiezan a contar desde que se recibe la notificación. Si ya han pasado más de 20 días hábiles, la vía administrativa está cerrada; solo quedaría el recurso judicial, que tiene unos plazos más amplios pero requiere argumentos sólidos.
Estas resoluciones son solo para Bilbao, pero el razonamiento de los jueces podría ser invocado en otras ciudades si la notificación de la infracción presenta las mismas carencias. Por el momento, la clave está en revisar al detalle cada sanción y no pagar sin valorar si la administración ha cumplido con todos los requisitos formales.


