Adif y Repsol ponen en servicio 254 puntos recarga en estaciones tren para flotas eléctricas

La infraestructura cubre 21 estaciones con 254 plazas operativas y se ampliará hasta los 900 puntos en 2027, con una inversión superior a los 18,2 millones de euros. La recarga se activa con la app Waylet o con tarjeta bancaria, facilitando la recarga de flotas eléctricas de repa

La infraestructura de recarga para vehículos eléctricos comerciales suma 254 nuevos puntos en 21 estaciones ferroviarias de toda España. Adif y Repsol han activado la primera fase de un despliegue que, cuando se complete en 2027, alcanzará 900 plazas electrificadas en más de 60 estaciones, con una inversión que supera los 18,2 millones de euros.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: La red de recarga en estaciones de tren ofrece a las flotas de reparto urbano y logístico una capa adicional de infraestructura, accesible durante las paradas naturales de ruta, con cobertura en 21 estaciones y un plan de expansión ambicioso.
  • Ventajas e inconvenientes: A favor: acceso universal con Waylet o tarjeta, financiación europea que garantiza el despliegue, previsión de 900 puntos a corto plazo. En contra: aún faltan dos tercios de los puntos previstos, no todas las plazas son de carga rápida y la capilaridad todavía es limitada para flotas que operan fuera de los corredores ferroviarios.
  • Datos técnicos clave: 254 puntos operativos en 21 estaciones; objetivo de 900 puntos en 60 estaciones para 2027; inversión >18,2 M€; pago con Waylet y TPV; potencia y velocidad de carga variables según aparcamiento.

Dónde están y cómo se usan los puntos de recarga

Las 21 estaciones que ya cuentan con plazas electrificadas se reparten por toda la geografía, desde Zaragoza Delicias, Sevilla Virgen del Rocío o Pamplona hasta Logroño, Toledo o Santander. Están ubicadas en los aparcamientos públicos de viajeros, por lo que cualquier conductor de flota puede acceder con su vehículo comercial, detener la marcha y conectar a la red.

El proceso de recarga es sencillo y pensado para el profesional. Basta con activar la sesión a través de la aplicación Waylet, la plataforma de pago y fidelización de Repsol, o bien pagar con tarjeta bancaria en el TPV integrado de cada poste. No se requiere contrato previo, lo que facilita su uso en rutas dinámicas.

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Adif santander
Foto: ADIF

La potencia de carga varía según la estación y el tipo de plaza, adaptada a las características de cada aparcamiento. Aunque el comunicado no detalla las potencias por punto, es habitual en este tipo de despliegues que convivan cargadores de 22 kW en corriente alterna —útiles para estancias de varias horas— con equipos de corriente continua de 50 kW o superiores, que permiten recuperar autonomía en una pausa de 30-45 minutos.

Por qué es un refuerzo para las flotas de reparto con eléctricos

Para un gestor de flota que ya opera con furgonetas eléctricas de reparto urbano —desde modelos de tamaño L1 con 800 kg de carga útil hasta los L2H2 con 11 m³ de volumen de carga—, la posibilidad de recargar en una estación de tren añade una alternativa estratégica frente a la única dependencia del depósito en base. Las estaciones ferroviarias suelen situarse en el centro de las ciudades o en nudos de comunicaciones que muchas rutas de última milla cruzan a diario.

Esta capa de infraestructura reduce el riesgo de que un vehículo se quede sin batería durante la jornada y alivia la presión sobre los cargadores propios de la empresa, que a menudo son limitados. Además, como el pago se puede gestionar con Waylet, la empresa puede centralizar los costes y obtener informes de consumo, un paso hacia la gestión energética de la flota.

Lo que hay que vigilar y próximos pasos

Aunque los 254 puntos operativos suponen un primer escalón relevante, la red está aún lejos de su meta de 900 plazas en 60 estaciones. La fase actual cubre principalmente estaciones de media y larga distancia; las zonas con mayor densidad de reparto —como las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona— no aparecen de momento entre las 21 iniciales, lo que limita el impacto para las flotas urbanas en las grandes capitales.

Otro factor a considerar es la velocidad de carga. Si la flota necesita recargas rápidas en pausas cortas, habrá que verificar qué estaciones ofrecen puntos de al menos 50 kW. La previsión es que el resto de las instalaciones se despliegue de forma progresiva en 2026 y 2027, por lo que la cobertura irá mejorando.

La financiación europea a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia —NextGenerationEU— garantiza que el proyecto cuenta con fondos sólidos, pero también impone plazos: la inversión superior a 18,2 millones de euros está vinculada a la ejecución en el periodo previsto. Para el gestor de flota, esto significa que conviene ir monitorizando la evolución de la red y evaluar si las estaciones en su zona de operaciones estarán operativas a tiempo para su plan de electrificación.

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La combinación de red ferroviaria y recarga eléctrica crea un ecosistema de movilidad logística que hasta ahora no existía en España.

Más allá de la cifra inmediata, el modelo de colaboración entre el gestor de infraestructuras ferroviarias y una petrolera con vocación de movilidad abre una vía a replicar: los aparcamientos de estaciones como nodos de recarga para el reparto profesional. Un esquema que encaja especialmente bien con la tendencia de las cargadoras de última milla a realizar rutas circulares que pasan por puntos fijos. Las próximas fases dirán si la apuesta se traduce en una red realmente útil para las flotas o se queda como un servicio complementario para viajeros. Pero la infraestructura ya está en marcha y, a partir de ahora, los gestores de flota tienen 254 razones más para considerar el vehículo eléctrico comercial.