El precio del diésel en Estados Unidos se sitúa ya en 5,62 dólares por galón, equivalentes a 1,34 euros por litro al cambio actual. Es una cifra que queda a solo 20 centavos de dólar del máximo histórico de 5,82 dólares por galón registrado en mayo de 2022, unos 1,37 euros por litro. Esos 20 centavos de dólar por galón equivalen a apenas cinco céntimos de euro por litro.
La escalada no responde a un repunte estacional. Según los datos que maneja el sector en Estados Unidos, el encarecimiento obedece a dos estrangulamientos simultáneos de la oferta mundial de gasóleo y a una demanda que no se ha enfriado. El primero llega desde Rusia, tradicionalmente el segundo mayor exportador de combustible del mundo, por detrás de Arabia Saudí. Los ataques ucranianos con drones sobre refinerías rusas han dañado la producción y el país podría prolongar su veto a las exportaciones durante septiembre.
El segundo foco está en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes para el crudo y los combustibles refinados. Antes circulaban por allí una media de 100 buques al día; ahora apenas se autoriza el paso a un número de un solo dígito. La restricción se mantiene desde finales de febrero y, aunque el destino final del crudo sea diverso, un cuello de botella así encarece el suministro en cualquier mercado.
El gasóleo no es solo el combustible de los camiones: es el coste invisible que acaba empujando la cesta de la compra, el cereal y el transporte de mercancías.
Un precio al filo de su máximo histórico
A diferencia de la gasolina, el gasóleo en Estados Unidos tiene una lectura estructural. Alimenta el transporte pesado, la maquinaria agrícola y buena parte de la logística que mueve el país. Por eso cada décima adicional se nota casi de inmediato en las cuentas de las empresas.
Los transportistas pagan de media 1,94 dólares más por galón que hace un año, lo que se traduce en unos 0,46 euros adicionales por litro. En un camión con dos depósitos de 100 galones, cada repostaje completo encarece la factura en unos 350 euros (388 dólares al cambio actual).
Rusia, el estrecho de Ormuz y la presión sobre el suministro
No se trata de un único factor. La combinación de una oferta rusa dañada y un paso marítimo estrangulado actúa sobre un mercado que ya estaba tenso. La demanda no ha caído, y el combustible disponible se paga más caro, según la información que recogen los analistas internacionales.
El peso del diésel en la economía estadounidense ayuda a dimensionar el problema. Representa entre el 3% y el 5% de los costes de los agricultores que producen trigo, maíz y otros grandes cultivos. Eso sucede antes incluso de sumar el transporte por carretera que los lleva al mercado.

Lo que siente ya la economía estadounidense y qué nos dice desde aquí
El impacto se nota con nitidez en el sector del transporte. Un camión con dos depósitos de 100 galones y un consumo medio de unas 8 millas por galón en carretera puede necesitar dos repostajes a la semana. Con los precios actuales, ocho llenados al mes se van a unos 8.100 euros (9.040 dólares), lo que supone unos 2.800 euros más (3.104 dólares) que en agosto de 2025. La factura mensual del diésel se convierte así en un lastre directo para miles de pequeñas empresas de transporte.
La lectura trasciende a Estados Unidos. El gasóleo se mueve como un producto global: un estrangulamiento en Ormuz o una caída de la producción rusa terminan afectando a los precios mayoristas también en Europa. No se traduce de forma inmediata en el surtidor, pero sí marca la dirección de fondo.
En España, el gasóleo ha mostrado históricamente menos volatilidad que la gasolina, pero las tensiones logísticas internacionales suelen llegar con retardo y con efecto amplificado sobre el transporte de mercancías. Lo que ocurre al otro lado del Atlántico es un termómetro adelantado de hacia dónde puede moverse la factura energética global en el último tramo del año.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 5,62 dólares por galón, unos 1,34 euros por litro, a solo 20 centavos de dólar del récord de mayo de 2022.
- Consejo práctico: Si viajas a Estados Unidos y alquilas un coche diésel, calcula el coste por galón y compara precios entre estados; repostar fuera de las autopistas suele resultar algo más barato.
- Así te afecta: Aunque el repostaje en España no depende directamente de la cotización minorista estadounidense, la escalada del gasóleo americano anticipa tensiones en el diésel y en las cadenas globales de transporte, con posible impacto en los precios de importación.

