El horizonte de seis constructores en 2029 es la primera señal seria de que China quiere un asiento en el WRC.
La FIA lo ha verbalizado sin rodeos: atraer a un fabricante chino al Campeonato del Mundo de Rallyes es, según su adjunto para asuntos deportivos, Malcolm Wilson, un objetivo claro. Lo adelantan Motorsport.com y Autosport, y el mensaje confirma algo más que un deseo federativo. La entrada de capital industrial chino en el WRC ya no es una hipótesis de laboratorio en París.
El WRC arrastra un déficit de actores desde hace demasiado tiempo. Toyota, Hyundai, y Ford han sostenido la categoría desde 2020, con la estructura británica M-Sport representando a Ford en una relación semioficial. La nueva normativa técnica, prevista para 2027, persigue exactamente lo contrario: bajar las barreras de entrada para que nuevas marcas no se queden fuera antes de empezar.
La fotografía actual: tres marcas y un reglamento por redefinir
Cuando la FIA habla de ampliar la parrilla no lo hace por estética. Con solo tres constructores, el campeonato depende en exceso de la salud financiera de dos grandes grupos y del sistema semioficial de M-Sport. Toyota ya ha comprometido su continuidad con el reglamento de 2027, mientras que RMC Motorsport y Project Rally One desarrollarán coches completamente nuevos. Se espera que M-Sport siga representando a Ford con un Fiesta Rally2 actualizado.
La normativa de 2027 se dibuja como una oportunidad para simplificar la electrónica y reducir la dependencia de los actuales sistemas híbridos. Eso no asegura la llegada de marcas nuevas, pero elimina parte del argumento industrial que hasta ahora encarecía un programa mundial.
El adjunto de la FIA, Malcolm Wilson, confía en que el panorama del WRC sea mucho más sólido en 2029. ‘Para mí, personalmente, si pudiéramos contar con seis constructores para 2029, eso supondría un gran avance’, declaró. El objetivo no es solo cuantitativo: seis marcas redistribuirían el peso comercial y deportivo del campeonato.
El interés chino no es humo: se apoya en su comité de fabricantes y en una industria automovilística que busca visibilidad global.
Wilson no cita una marca concreta, pero apunta a la industria automovilística china, donde operan más de 100 fabricantes. ‘Queremos un fabricante chino’, insistió. La directora de deportes de carretera de la FIA, Emilia Abel, añadió que la reunión mantenida en el Dakar con fabricantes chinos dejó un interés realmente impresionante.
Tres fabricantes chinos ya están dentro del comité de la FIA
El dato que sostiene esta apuesta está dentro del propio organismo. El director técnico de la FIA, Xavier Mestelan Pinon, confirmó que el comité de fabricantes ya cuenta con tres marcas chinas. ‘Es muy reciente’, precisó. ‘Hay otros dos fabricantes en conversaciones para inscribirse. Esto no es más que una señal de que los fabricantes chinos están cada vez más cerca de nuestros campeonatos.’
El desembarco chino no parte de cero. Lynk & Co se convirtió en la primera marca china en disputar un campeonato mundial de la FIA con su turismo TCR junto a Cyan Racing, que debutó en el WTCR en 2019. Geely Auto, matriz de Lynk & Co, se ha incorporado al TCR World Tour con el Preface. La puerta, por tanto, ya se ha abierto desde el asfalto.
Qué cambiaría un constructor chino en la parrilla y en el calendario
La llegada de un fabricante chino no se limitaría a sumar logotipos. Traería una red comercial distinta, una base de aficionados nueva y, sobre todo, un argumento para recuperar Asia en el calendario. La última vez que China acogió una prueba del WRC fue en 1999, con victoria del entonces piloto de Toyota Didier Auriol. En 2016 hubo un intento de regresar, pero unas tormentas obligaron a cancelar el evento.
Wilson confirmó que hay dos personas en China interesadas en organizar una prueba. ‘Eso es posible’, afirmó. ‘Esa es otra cosa positiva. Hay muchos países que siguen mostrando interés en acoger un rally mundial’. El calendario, hoy concentrado en Europa y con citas en otros continentes, ganaría un activo geopolítico y comercial incuestionable.
La transición hacia 2027 será la prueba de fuego. Si alguno de los fabricantes chinos presentes en la FIA confirma un programa Rally1, la promesa de seis constructores en 2029 dejará de ser un titular para convertirse en una parrilla tangible. Hasta entonces, la negociación es lo que importa, y la FIA parece haber entendido que la puerta de entrada no está en Europa.
Análisis de Impacto
- Dato de mercado: China supera los 100 fabricantes activos, según Wilson, lo que multiplica la probabilidad de que alguno busque proyección internacional.
- Rumor de paddock: Dos partes chinas están interesadas en organizar una prueba del WRC; la última se disputó en 1999.
- Veredicto: Seis constructores en 2029 suena ambicioso, pero la FIA no pide un favor: sigue una reorganización industrial que ya toca al TCR.

