El Mercedes-AMG GT 63 ha completado dos vueltas autónomas al Nürburgring, el nuevo banco de pruebas de la conducción sin manos en circuito. El objetivo declarado por la marca es acercarse al registro de 10 minutos y 29,483 segundos que un Xiaomi YU7 GT autónomo estableció este verano. Aunque el prototipo alemán todavía queda lejos de esa marca, las pruebas confirman que el Infierno Verde se ha convertido en un laboratorio extremo para validar control y trayectorias sin conductor.
El dato del coche chino impone ritmo: según la información recogida por fotógrafos espía, el YU7 GT autónomo rodó más de tres minutos por encima del tiempo de su versión conducida por un piloto humano. Mercedes-AMG ha respondido con una unidad de desarrollo del GT 63 equipada con tres sensores de techo y un conductor de seguridad que mantuvo las manos alejadas del volante durante el trazado.
El circuito deja de ser solo un duelo de pilotos
El Nürburgring Nordschleife se está convirtiendo en un laboratorio de dinámica autónoma. Las marcas miden en el Infierno Verde mucho más que tiempos: los sistemas deben interpretar curvas cerradas, cambios de rasante y superficies con adherencia cambiante a velocidades que ponen al límite el control de estabilidad.
La referencia actual es clara: el Xiaomi YU7 GT completó una vuelta autónoma en 10 minutos y 29,483 segundos, un tiempo notable para un sistema sin conductor. El Mercedes-AMG GT 63 de pruebas, en cambio, se centró en completar dos vueltas con seguridad y recopilar datos antes de buscar un registro competitivo.
El Nürburgring ha dejado de medir solo a los pilotos: ahora también calibra la capacidad de los sistemas autónomos para leer curvas y límites de adherencia.
Las claves técnicas
- Qué es: un prototipo de pruebas del Mercedes-AMG GT 63 con conducción autónoma supervisada en circuito, equipado con tres sensores de techo.
- Qué problema resuelve: valida el control de trayectoria, la frenada temprana y la aceleración contenida en entorno extremo, conocimientos que podrían transferirse a los ADAS de calle.
- Dónde y cuándo llega: Nürburgring, agosto de 2026, sin fecha de industrialización ni intento oficial de récord confirmado por la marca.
La prueba no llega de la nada. Mercedes-AMG primero mapeó los bordes del circuito para que el sistema pudiera identificar los límites con precisión antes de soltar el control.
Mapear cada borde antes de rodar solo
El procedimiento recuerda a la calibración de un robot industrial: primero se enseñan los límites y después se permite el movimiento autónomo. Según la información de los fotógrafos presentes, el GT 63 recorrió lentamente el borde derecho del trazado durante unos 25 minutos y, a continuación, repitió el proceso por el borde izquierdo.
Con los márgenes identificados, llegó la primera vuelta sin manos. Fue descrita como muy lenta y cautelosa, con aceleración contenida y frenado temprano. El tiempo total se situó por debajo de 20 minutos, lejos de ser una vuelta rápida, pero suficiente para devolver datos a los ingenieros. El conductor de seguridad solo estaba allí para intervenir si algo fallaba.
Tras una parada en boxes para analizar los registros y ajustar parámetros, el prototipo completó una segunda vuelta varios minutos más rápida. Aun así, según la misma fuente, quedó lejos del récord de Xiaomi, lo que confirma que la distancia entre validación y rendimiento competitivo sigue siendo amplia.
Lo que esta prueba aporta al coche de calle
Este tipo de ensayos no tiene todavía una traducción directa a la conducción autónoma homologada en carretera. Sin embargo, la puesta a punto en circuito obliga a resolver problemas reales: cómo mantener la trayectoria con apoyos cambiantes, cuánto frenar antes de una curva cerrada o cómo reaccionar cuando las condiciones de agarre se deterioran. Son desafíos que también gestionan los ADAS de nivel básico y los programas de control de estabilidad en cualquier modelo de serie.
La brecha con la conducción humana sigue siendo significativa. El registro autónomo de Xiaomi quedó más de tres minutos por encima del tiempo humano del mismo modelo, según los datos del artículo fuente. En el caso del Mercedes-AMG GT 63, las vueltas recientes fueron todavía más lentas, porque primaron la seguridad y la recopilación de información antes que el cronómetro.
El siguiente paso lógico es que Mercedes-AMG analice los datos y programe nuevas sesiones. La marca no ha anunciado fecha para un intento oficial de récord autónomo, pero el escenario queda preparado: si el GT 63 vuelve al Nürburgring con ajustes derivados de estas dos vueltas, la distancia con el 10:29 de Xiaomi podría reducirse. Por ahora, el récord chino sigue en pie.

