El 16 de mayo de 2026, la Fórmula E cambió la historia deportiva del automovilismo español. Pepe Martí, con el Cupra Kiro del equipo ABT, se coló en el podio del ePrix de Mónaco tras una remontada de 12 posiciones. No es solo el primer cajón del catalán en la categoría: es el primer podio de un piloto español en nueve temporadas de competición eléctrica.
De Vries y Evans: estrategia y caos en las calles del Principado
Nyck de Vries gestionó de de forma magistral un fin de semana que volvió a demostrar que la Fórmula E no entiende de pronósticos. El neerlandés, que partía cuarto, esperó su momento sin desgastar gomas y activó su ataque en el momento justo para heredar un liderato que Da Costa no pudo defender. Mónaco nunca defrauda.
Mitch Evans, por su parte, salió de la sombra de Wehrlein para tomar el liderato del campeonato. El piloto de Jaguar, segundo en meta, se benefició del desastre de Porsche: Pascal Wehrlein, líder hasta la cita, fue atropellado por su compañero Müller y cruzó la línea con una rueda pinchada. A single lap on a flat tyre le costó un cero que Evans aprovechó para poner cuatro puntos de ventaja al frente de la general.
La carrera tuvo todos los ingredientes monegascos: un Safety Car que apretó el pelotón, un pit stop con estrategia divergente entre Da Costa (que paró tarde) y el resto, y un accidente entre Ticktum y el propio Da Costa que dejó al portugués sin rueda en la Piscina. Una décima y media perdida en la chicane acabó con dos coches fuera de la zona noble.
Martí, del P15 al P3: un hijo de la paciencia y la gestión energética
Lo del piloto de Cupra no fue suerte. Pepe Martí salió 15º en parrilla y se deshizo de tres coches en los primeros compases. Luego, en la fase central, mantuvo un ritmo de puntos con una gestión de batería envidiable que le permitió escalar hasta el séptimo puesto antes de la última parada. Cuando los favoritos se enzarzaron en la chicane, él ya había hecho los deberes.
La sanción a su compañero Dan Ticktum por saltarse la misma chicane le abrió la puerta del podio. Pero Martí ya estaba ahí, cuarto en pista, a menos de medio segundo de Evans. El podio de Pepe Martí no se lo regaló nadie. Y que le pregunten a Jean-Éric Vergne, a quien superó sin aspavientos en la cuarta vuelta.

Con esta actuación, Martí suma ya 31 puntos en su casillero y se acerca al top-10 del campeonato. Cupra, por su parte, escala puestos en la clasificación de constructores y ya mira por el retrovisor a equipos como DS Penske o incluso a los propios Citroën. La regularidad del catalán está siendo la sorpresa más grata de este arranque de 2026.
Qué representa este podio para Cupra y la cantera del motor español
El automovilismo español ha estado huérfano de un referente en la categoría eléctrica. Ni García, ni Merhi, ni nadie había logrado pisar el cajón en la Fórmula E. Pepe Martí rompe esa barrera a sus 21 años, apenas cuatro citas después de debutar. Y lo hace con un equipo, Cupra, cuya vinculación con ABT es todavía un proyecto en construcción.
La apuesta de la marca española por la Fórmula E no es solo marketing. Cupra busca capitalizar la transición eléctrica del motorsport y, con un rookie competitivo, puede empezar a pensar en patrocinios de envergadura y en una estructura más ambiciosa para 2027. El paddock ya ha tomado nota: la trayectoria de Martí en monoplazas —tercero en la F3 en 2023— y ahora su adaptación al manejo energético de la Fórmula E apuntan a un piloto con proyección real, no a un delfín de paso.
En el histórico del motor español, el podio de Mónaco resuena porque llega en un momento de alta visibilidad: la Fórmula E ya no es una categoría emergente, es una plataforma que mueve 250 millones de euros anuales en derechos y patrocinios. Tener a un español en ese escaparate es una noticia de alcance industrial, no solo deportiva. Y para la propia Cupra, con ambiciones de electrificar su gama de calle, la Fórmula E es ahora un laboratorio con retorno directo.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: El primer podio español en la Fórmula E se produce en un contexto en el que la serie eléctrica supera los 250 millones de euros en ingresos globales, con fabricantes como Jaguar, Porsche y Cupra compitiendo por un nicho que crece a doble dígito en audiencia joven.
- El rumor: La buena química entre Martí y los ingenieros de ABT ha llevado a movimientos discretos en el paddock. No sería extraño que Cupra ampliase su presencia en la Fórmula E a partir de 2027 con un segundo coche competitivo o un programa de desarrollo que nutra de talento español a la parrilla.
- Veredicto: El podio de Mónaco no es un espejismo. Martí ha puntuado en tres de las cuatro primeras carreras de 2026 y su aprendizaje de la gestión energética ha sido más rápido que el de otros novatos de renombre. Cupra tiene argumentos para pelear por el campeonato de constructores a medio plazo.

