Colección motos Neymar: las deportivas que escondía su mansión en Brasil

El futbolista mostró sin quererlo un garaje lleno de joyas de los 90 y 2000: Yamaha R1, Ducati 916 SPS o MV Agusta F4. Todas llegaron con la mansión que compró en Brasil, y ahora son piezas de coleccionista que reflejan la edad dorada de las superbikes.

No las compró. Llegaron con la mansión. Neymar Jr. acaba de mostrar sin quererlo una de las colecciones de motos deportivas clásicas más sorprendentes de la última década, y todo gracias a un vídeo en el que enseñaba su nueva propiedad en Brasil. En apenas unos segundos de metraje, los aficionados identificaron joyas como la Yamaha YZF-R1 de 1998, la Ducati 916 SPS o la MV Agusta F4 750. El futbolista heredó el garaje completo junto con la vivienda, y el lote es un auténtico repaso a la edad de oro de las superbikes.

Superbikes japonesas que marcaron época

La parte más nutrida de la colección la firman las marcas del país del sol naciente. La Yamaha YZF-R1 de 1998 fue la primera en aparecer en pantalla y sigue siendo una de las deportivas más radicales de finales de los 90. Su motor de 4 cilindros y 150 CV en un chasis de solo 177 kg en seco definió una relación peso/potencia que aún hoy impresiona. Junto a ella, una R1 de 2003, más refinada y con inyección electrónica, y otra de 2016 con el característico motor crossplane, completan la trilogía de la marca de Iwata.

Pero no son las únicas. Una Kawasaki Ninja ZX-7R recuerda los duelos del Mundial de Superbike, mientras que la Suzuki GSX-R 750 SRAD representa la generación que llevó el apellido ‘gixxer’ al olimpo de las motos de altas prestaciones. A su lado, una Honda CBR900RR Fireblade —la moto que redefinió lo que debía ser una superdeportiva ligera— y una Hayabusa, la reina de la velocidad punta en aquella guerra por superar los 300 km/h. La colección también guarda una CBR1100XX Super Blackbird y una Kawasaki ZZR1100, modelos que convirtieron las autopistas alemanas en su terreno de juego.

Publicidad

Las joyas italianas: Ducati 916 SPS y MV Agusta F4

Si las japonesas representan la evolución técnica, las italianas hablan de diseño y exclusividad. La MV Agusta F4 750, con sus cuatro escapes bajo el colín y la firma de Massimo Tamburini, sigue considerándose una de las motos más bellas jamás fabricadas. Verla en el garaje de Neymar es un guiño al arte sobre ruedas que pocos pueden permitirse.

Pero la auténtica estrella es la Ducati 916 SPS. Esta superbike es la pieza más emocional de toda la colección: con su chasis tubular, el monocasco y una historia en competición que incluye a Carl Fogarty, se ha convertido en objeto de culto. Tal y como recuerda la ficha histórica de la marca (Neymar motos deportivas

Un garaje lleno de historia (y de valor)

Lo que hace especial esta colección no es el dinero —que también—, sino el criterio que refleja. Cada moto representa una filosofía: la búsqueda de la máxima potencia sin ayudas electrónicas, la ligereza obsesiva o la estética como declaración de intenciones. Neymar, que por contrato no puede usar motos, casi las exhibe como un decorado, pero para cualquier motero esos pocos fotogramas del vídeo son lo más valioso. Y si algo deja claro esta herencia inesperada es que el anterior propietario sabía exactamente lo que tenía entre manos.

Ahora bien, ¿qué debe comprobar un motorista si se plantea comprar una deportiva clásica como las del garaje del brasileño?

Tu Mecánico de Confianza

Si te pica el gusanillo de las superbikes de los 90 y 2000, estos consejos te pueden ahorrar un disgusto y varios miles de euros:

  • Depósito y sistema de combustible: en motos que han estado paradas, la corrosión interna del tanque y los restos de gasolina vieja en los carburadores o inyectores son el principal enemigo. Revisa siempre el estado del filtro y la bomba.
  • Neumáticos caducados: aunque tengan dibujo, el caucho pierde propiedades con los años. Cambia cualquier neumático con más de cinco años, incluso si la moto apenas ha rodado.
  • Valor y documentación: una Yamaha R1 de 1998 bien mantenida ronda los 7.000-9.000 euros; una Ducati 916 SPS con historial, más de 30.000. Pero comprobar que no tiene cargas ni embargos y que ha pasado la ITV periódica es tan importante como el estado mecánico.

¿Sabías que la Ducati 916 SPS fue la moto con la que Carl Fogarty ganó su tercer título mundial de Superbike? Hoy esas máquinas son piezas de museo, y tener una en el garaje, como le ha pasado a Neymar, es tocar una parte muy viva de la historia del motociclismo.

Publicidad