Ya está aquí la primavera, las temperaturas empiezan a subir, los días se alargan y las ganas de coger el coche para hacer una escapada de fin de semana se multiplican. Sin embargo, después de un invierno de frío, lluvia y hasta nieve, tu coche necesita una puesta a punto para afrontar los nuevos retos del clima.
Dedicarle ahora un poco de tiempo te va a ahorrar muchos disgustos. No se trata solo de que el coche brille por fuera, sino de que todo lo que no se ve funcione como debe..
El sistema de aire acondicionado

Aunque pienses que el aire acondicionado solo sirve para no asarte de calor en agosto, lo cierto es que en primavera empieza a ser fundamental. Poco a poco llegan días con temperaturas bastante altas, y el interior de un coche al sol puede convertirse en un horno muy deprisa.
Si el aire acondicionado no funciona bien, tu cuerpo se cansará mucho más rápido. El calor acumulado en el habitáculo genera fatiga y reduce tus reflejos, lo que aumenta el riesgo de tener un percance en la carretera. Por eso, lo primero que debes hacer es encenderlo y comprobar si sale aire frío de verdad.
Con el uso y las vibraciones del motor, el circuito puede tener pequeñas pérdidas de gas. Si notas que al ponerlo al máximo no consigues bajar la temperatura, es muy probable que necesites pasar por el taller. No esperes a que deje de funcionar por completo, porque circular a más de veinticuatro grados dentro del coche es perjudicial para tu atención. Además, un sistema que funciona forzado consume más combustible, algo que seguro quieres evitar en tus viajes de recreo.
El filtro del polen y el peligro de las alergias en primavera

En primavera las plantas florecen y el aire se llena de partículas que pueden ser una pesadilla si eres alérgico. La DGT estima que el riesgo de sufrir un accidente aumenta un treinta por ciento para los conductores alérgicos. Por eso, el filtro de polen es una de las piezas que más beneficios aporta en primavera. Si está sucio o saturado, no dejará pasar el aire limpio.
Si notas que los cristales se empañan con facilidad o que hay un olor extraño al poner la ventilación, es una señal clara de que el filtro ha llegado al final de su vida útil y necesita un relevo urgente.
El filtro de aire del motor

Si el filtro del polen es el pulmón para los pasajeros, el filtro de aire es el pulmón para el motor de tu coche. Un filtro sucio hace que el motor trabaje más y acabe gastando más combustible del necesario.
En primavera solemos hacer más kilómetros y los caminos pueden tener más polvo en suspensión. Si el filtro está obstruido, la combustión no será perfecta y eso puede generar averías internas graves a largo plazo. También hará que el aceite del motor se ensucie mucho antes, perdiendo sus propiedades lubricantes. Lo ideal es seguir las indicaciones que te da el fabricante, pero como norma general lo normal es revisarlo cada año o cada veinte mil kilómetros. Es una operación muy sencilla que mantiene la salud de tu mecánica y te ayuda a ahorrar en la gasolinera.
No olvides que un motor que respira mal también contamina más. Al no quemar bien el combustible, las emisiones de gases nocivos aumentan, lo que podría darte problemas en la próxima inspección técnica. Un filtro de aire nuevo es una de las mejores formas de asegurar que tu coche mantiene su potencia original y que el consumo se mantiene en niveles óptimos.
Escobillas en buen estado para las lluvias primaverales

Las escobillas son las grandes olvidadas hasta que empieza a llover con fuerza y te das cuenta de que no limpian nada. Después de todo el invierno sufriendo el hielo y la escarcha, la goma de las escobillas suele estar cuarteada o endurecida.
En primavera son habituales los chaparrones intensos y repentinos, y en esos momentos necesitas que limpien el cristal a la perfección al primer barrido. Si notas que hacen ruido, chirrían o dejan rayas de agua por donde pasan, significa que su vida útil ha terminado y debes sustituirlas de inmediato.
Asegurarte de que tus escobillas están suaves y flexibles te dará una tranquilidad enorme cuando te sorprenda una tormenta. No hay nada más estresante que conducir bajo la lluvia sin ver lo que tienes delante porque las escobillas solo mueven el agua de un lado a otro sin retirarla. Es una pieza muy barata y su sustitución es tan fácil que puedes hacerlo tú mismo en un par de minutos. No te la juegues por algo tan simple; revisa tus limpiaparabrisas ahora y prepárate para disfrutar de una primavera segura y con una visión totalmente cristalina de la carretera.

