En este país de Europa ya pagan para que no conduzcas. ¿Se extenderá por todo el continente?

Se trata de una medida inédita que trata de aliviar el colapso de sus carreteras.

En Europa no dejan de insistir en que la circulación está llegando al colapso y que es necesario que dejemos de usar el coche particular. Para eso han lanzado medidas como las ZBE o incentivos para que compartamos coche.

Sin embargo, hay un país que ha tomado una medida aún más radical. Por primera vez, no se trata de castigar al conductor con más impuestos o restricciones de acceso, sino de recompensar a quien renuncia al coche particular.

2
Hasta cinco mil euros anuales para los más jóvenes

Foto: Europa Press.

La medida estrella de este plan pionero en Europa es impactante por su cuantía económica. El gobierno de Malta ha anunciado que pagará hasta 5.000 euros al año a los ciudadanos que renuncien a utilizar su vehículo privado. Esta iniciativa se enfoca primero en los jóvenes menores de 30 años. La idea es que las nuevas generaciones tengan una movilidad diferente antes de que el hábito de conducir a todas partes se convierta en algo inamovible en sus vidas.

Sin embargo, no vale con decir que no vas a conducir y ya está. El compromiso tiene que ser firme y duradero. El plan establece que el contrato entre el ciudadano y el Estado debe prolongarse durante cinco años. Es decir, que un joven que se acoja a este programa podría acabar recibiendo un total de 25.000 euros. Es una cantidad de dinero muy importante que puede servir para pagar estudios, dar la entrada de una vivienda o vivir con mayor desahogo económico mientras se mueven en transporte público, bicicleta o a pie.

Como puedes imaginar, recibir semejante cantidad de dinero conlleva una serie de requisitos que no todo el mundo puede cumplir. No se trata de un regalo sin condiciones. Además de tener menos de 30 años, hay que ser residente legal en Malta con una antigüedad mínima de siete años. Además, es obligatorio contar con un permiso de conducir que tenga un año de antigüedad como mínimo. Esto se hace para asegurar que el solicitante es realmente un conductor activo que está renunciando a algo real, y no alguien que nunca tuvo intención de conducir.

Otro punto fundamental es el historial del conductor. Aquellos que quieran apuntarse a este plan deben tener un historial impecable, exento de multas de tráfico graves. Con esto, el gobierno premia no solo la intención de dejar de conducir, sino también el comportamiento cívico previo. Y lo más importante de todo: la renuncia es total. No puedes usar coche, pero tampoco puedes usar moto. Se trata de eliminar cualquier tipo de vehículo motorizado privado. El compromiso es por escrito y tiene carácter legal, lo que implica que el Estado vigilará de cerca que se cumpla lo pactado durante todo el lustro que dura el acuerdo.

Publicidad

Si firmas el contrato para dejar de conducir y recibir la paga, pero luego te pillan al volante de un coche o manejando una moto, no solo perderás el derecho a seguir recibiendo la ayuda, sino que tendrás que devolver todo el dinero. Además, tendrás que pagar una multa de 5.000 euros por incumplimiento de contrato