El RACE revela las diferencias clave en tu seguro de coche a terceros (básico, ampliado, franquicia)

Desde la responsabilidad civil obligatoria hasta las coberturas ampliadas de robo, incendio o lunas, elegir mal puede salir caro. Te contamos qué incluye cada modalidad y cuándo te conviene una u otra.

La diferencia entre un seguro a terceros básico y uno ampliado puede ser de más de 200 euros anuales, y no todo el mundo necesita lo mismo. Si aún crees que todas son iguales, el Real Automóvil Club de España (RACE) detalla en su guía sobre seguros a terceros las coberturas reales y los matices que te pueden ahorrar dinero sin perder protección.

Qué cubre exactamente el seguro a terceros (y qué no)

Un seguro a terceros está diseñado, ante todo, para cubrir los daños que puedas causar a otros. Es la responsabilidad civil obligatoria que exige la ley para circular en España. Según la normativa, los límites son elevadísimos: hasta 70 millones de euros para daños personales y 15 millones para materiales. Por eso, el RACE insiste en que incluso la póliza más básica ya te protege ante auténticas catástrofes.

Eso sí, no cubre tu propio vehículo si el accidente es culpa tuya. Tampoco el robo, el incendio ni los actos vandálicos, salvo que los contrates aparte. La mayoría de los seguros a terceros añaden otros servicios complementarios: defensa jurídica, reclamación de daños contra terceros, seguro del conductor e incluso asistencia en carretera (aunque esta última no siempre empieza en el kilómetro 0).

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Los tres tipos de seguro a terceros que debes conocer

El RACE clasifica las modalidades en tres grandes grupos: básico, ampliado y con franquicia. Aunque todos parten de la misma cobertura obligatoria, las diferencias prácticas pueden ser enormes. Aquí te las resumimos:

  • Terceros básico: incluye responsabilidad civil obligatoria y voluntaria, defensa jurídica, reclamación de daños, seguro del conductor y asistencia en carretera (con límites). Es la opción más barata, pero deja desprotegido tu coche.
  • Terceros ampliado: suma cobertura de robo (total o parcial), incendio y rotura de lunas (parabrisas, luneta, ventanillas). Muchas aseguradoras añaden fenómenos meteorológicos, atropello de animales y vehículo de sustitución. Para coches con cierto valor, es el equilibrio perfecto.
  • Terceros con franquicia: aplica una cantidad a pagar de tu bolsillo en caso de siniestro. Es poco habitual en terceros; suele verse más en todo riesgo. Puede reducir la prima, pero resta previsibilidad.

Como ves, entre un básico y un ampliado no solo cambia la letra pequeña. Cambia la tranquilidad si una noche te dejan el coche sin lunas.

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Cuándo te conviene cada cobertura (y cuándo no)

Elegir no es una cuestión de precio, es de encaje. El RACE recomienda un terceros básico cuando tu coche tiene más de 12-15 años, su valor venal es bajo y apenas haces kilómetros. Si el vehículo aún mantiene cierto valor de mercado o duerme en la calle, el salto lógico es al terceros ampliado. La cobertura de lunas, por ejemplo, se paga sola con un parabrisas roto.

Muchos conductores caen en la trampa de quedarse con la misma compañía año tras año sin mirar las renovaciones automáticas, que a menudo encarecen la prima. Revisar cada dos años te puede ahorrar más de 100 euros de media.

Por el contrario, si tu coche es casi nuevo o lo utilizas a diario para trayectos largos, el todo riesgo (con o sin franquicia) probablemente sea la opción más sensata. Pero de eso ya hablaremos otro día.

Información útil para el conductor

  • Base legal: Real Decreto Legislativo 8/2004, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor. El seguro obligatorio cubre daños a terceros con un límite de 70 millones de euros por siniestro para daños personales y 15 millones para materiales.
  • Sanción por no tener seguro: circular sin seguro supone una multa de hasta 1.500 euros y la inmovilización del vehículo. Además, cualquier accidente que provoques tendrás que pagarlo de tu bolsillo.
  • Consejo de Motor16: antes de renovar, compara al menos tres aseguradoras. El RACE cuenta con un tarificador gratuito que puede mostrarte diferencias de hasta un 30% en primas similares. No te cases con ninguna compañía sin revisar las coberturas anuales.
  • Curiosidad: el seguro obligatorio de automóviles llegó a España en 1965, pero la protección actual (con estas cifras millonarias) se estableció en 2008 tras una directiva europea. En otros países como Alemania, el límite para daños personales puede ser aún más alto.