Los coches eléctricos han dejado de ser una rareza para convertirse en una opción real para miles de conductores. Y la OCU advierte de un detalle muy significativo en torno a estos vehículos.
Tras realizar un análisis exhaustivo de varias pólizas a todo riesgo, ha detectado que los seguros para eléctricos son mucho más caros que los de sus equivalentes de combustión. En concreto, la diferencia de precio media se sitúa en un 36% más frente a un coche de gasolina con prestaciones similares. Esta brecha también afecta a los híbridos, aunque en menor medida, con un sobrecoste que alcanza el 20% de media.
La opción eléctrica gana terreno

Según datos aportados por la asociación de fabricantes ANFAC, en 2025 se vendieron más de 115.000 vehículos 100% eléctricos en nuestro país, un crecimiento del 75,7% respecto al año anterior, lo que demuestra que la movilidad de cero emisiones ha llegado para quedarse.
Sin embargo, este cambio en la forma de movernos trae consigo nuevos retos que no podemos pasar por alto, y uno de ellos es la contratación de una póliza adecuada. La OCU ha querido arrojar luz sobre este asunto tan importante.
La organización de consumidores reconoce que las baterías son el elemento crítico por el que, en caso de accidente, el coste de una reparación se dispara. Se estima que el cambio completo de una batería puede alcanzar los 15.000 euros, por lo que muchos talleres prefieren optar por la sustitución total en lugar de intentar la reparación de las celdas, un proceso demasiado complejo y para el que todavía faltan suficientes empresas especializadas en el mercado actual.
No obstante, la OCU señala que el aumento de precio en las pólizas es injusto sobre todo para los conductores de híbridos no enchufables. Estos modelos cuentan con baterías mucho más pequeñas, cuyo coste aproximado ronda los 2.500 euros. A pesar de esta gran diferencia, las compañías aplican sobrecostes en las primas que no parecen estar justificados por el riesgo real de reparación.
Este es un detalle a tener en cuenta si conduces esta tecnología, ya que el riesgo para la compañía de seguros es mucho menor del que a veces se refleja en el precio final que pagas cada año.
La trampa que destaca la OCU en caso de siniestro total

Otro factor crítico que la OCU pone sobre la mesa tiene que ver con la gestión de siniestros importantes. Si tienes la mala suerte de verte involucrado en un accidente donde la batería de tu vehículo resulta afectada, te vas a encontrar con un problema serio.
Como la reparación de estos componentes es tan costosa y complicada, lo habitual es que la aseguradora opte por la vía rápida y declare el vehículo como siniestro total. Cuando esto ocurre, la compañía te ofrecerá una indemnización basada en el valor venal del coche, que suele situarse muy por debajo de su precio de mercado real o de lo que te costaría adquirir un coche similar.
Esta práctica puede dejarte en una situación muy delicada. Si la compañía decide dar el coche por perdido y te paga la cantidad establecida por el valor venal, será insuficiente para comprar otro vehículo eléctrico de las mismas características. Por esta razón, la OCU recomienda que antes de firmar cualquier renovación, te informes sobre la cantidad máxima indemnizable en tus condiciones particulares. Las diferencias entre aseguradoras son abismales, y no investigar antes de renovar puede costar cientos de euros más al año, sin que obtengas un beneficio real a cambio.
Cómo comparar y ahorrar en tu póliza

El análisis de la OCU revela que el coste del seguro a todo riesgo para un mismo modelo eléctrico puede tener una diferencia de hasta 2.400 euros dependiendo de la compañía que elijas. Si se trata de una póliza a todo riesgo con franquicia, la variación también es significativa.
Estas variaciones tan grandes a menudo esconden diferencias sustanciales en las coberturas. No todas las pólizas te ofrecen lo mismo en caso de asistencia, ni todas responden igual ante averías específicas relacionadas con la carga o la batería. Por ello, es esencial recibir toda la información. Antes de cerrar el trato con tu actual aseguradora, compara.
Además, cuando el coche ya tiene unos cuantos años, la estrategia cambia. La recomendación de la OCU es optar por un seguro a terceros ampliado que cubra aspectos básicos pero fundamentales como lunas, incendio y robo. Este tipo de póliza suele incluir servicios como asistencia en viaje, protección jurídica con defensa penal y reclamación de daños. Es importante que te asegures de que estas coberturas sean sólidas.
La conclusión de la OCU es clara: no te conformes con la primera oferta que llegue cada vez que se acerca la fecha de renovación. Dedica tiempo a comparar, pregunta por las condiciones de indemnización en caso de siniestro total y elige una cobertura que de verdad se adapte a las particularidades de la tecnología eléctrica.


