Multa por neumáticos en mal estado: 200 euros en España y hasta 10.000 libras en Reino Unido

Circular con una rueda por debajo de la profundidad mínima legal supone una sanción económica y puede dejarte sin ITV. Te contamos qué revisa la inspección y cuánto puede costarte en España y en Reino Unido.

Circular con un neumático en mal estado puede costarte 200 euros en España por cada rueda afectada. En Reino Unido, la factura se dispara hasta las 10.000 libras. La advertencia llega desde organismos de seguridad vial y comparadores como Confused.com.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: los neumáticos son el único contacto del coche con el asfalto y su desgaste excesivo multiplica el riesgo de accidente.
  • Cómo te afecta: cada rueda por debajo del mínimo legal supone una multa de 200 euros en España, y la ITV rechazará el vehículo hasta que la sustituyas.
  • Puntos clave y plazos: no hay plazo de cortesía: la obligación de mantener los neumáticos en buen estado es permanente. La profundidad mínima de dibujo es de 1,6 milímetros, y en Reino Unido las multas pueden llegar a 10.000 libras.

Multa en España: 200 euros por cada rueda en mal estado

La normativa española considera infracción grave circular con neumáticos que no reúnen las condiciones mínimas de seguridad. El importe es de 200 euros por cada rueda en mal estado, según el régimen sancionador de la Ley de Tráfico y del Reglamento General de Circulación. Como en cualquier multa de tráfico, si pagas en los 20 días naturales siguientes a la notificación, el importe se reduce a la mitad: 100 euros por rueda.

Ojo con la ITV. Un neumático con la banda de rodadura por debajo del mínimo legal no solo genera sanción si te paran; también implica un defecto grave en la inspección técnica. Eso significa que el vehículo no superará la ITV y tendrás que volver a pasarla tras sustituir las ruedas. Mientras tanto, solo puedes circular para ir al taller y regresar a la estación de inspección, nunca para uso normal.

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La Guardia Civil y las policías locales pueden sancionar en cualquier control de carretera o ciudad. No hace falta que el neumático esté reventado: basta con que el dibujo esté por debajo del mínimo legal o que presente daños visibles para que la infracción se considere grave.

Qué se considera un neumático en mal estado

El dato clave es la profundidad del dibujo. El mínimo legal en Europa es de 1,6 milímetros, aunque los fabricantes y los expertos recomiendan sustituir los neumáticos antes, en torno a los 3 milímetros si llueve con frecuencia. La medición se hace en las ranuras principales de la banda de rodadura; si el testigo de desgaste queda al ras, la rueda está al límite.

Además, la ITV rechaza neumáticos con cortes, deformaciones, abultamientos o desgaste irregular. También vigila que los cuatro neumáticos sean del mismo tipo y medidas homologadas, y que la presión sea la recomendada por el fabricante. La presión también importa: un neumático con baja presión se desgasta más rápido, consume más combustible y reduce la estabilidad. Conviene revisarla al menos una vez al mes y antes de un viaje largo, con las ruedas frías.

Circular con neumáticos en mal estado no es solo una multa: es jugar con el único elemento que mantiene el coche pegado al asfalto.

  • Profundidad inferior a 1,6 mm: defecto grave.
  • Cortes o ampollas visibles en el flanco: defecto grave.
  • Desgaste irregular que comprometa la estabilidad: defecto grave.

Reino Unido multiplica las sanciones: hasta 10.000 libras

La comparación internacional es abrumadora. En Reino Unido, las multas por neumáticos en mal estado pueden alcanzar las 10.000 libras, según advierte el comparador de seguros Confused.com. La cifra no es una exageración: la legislación británica permite sumar sanciones por cada rueda defectuosa y, en casos graves, el asunto puede terminar en los tribunales. Aunque el importe máximo no se aplica en cada control rutinario, la amenaza económica es real y disuasoria.

España mantiene un régimen más moderado en cuantía, pero con un arma adicional: la ITV. Aquí, un neumático en mal estado puede llegar a inmovilizar el vehículo si el agente considera que supone un riesgo grave para la circulación. La sanción económica es solo una parte del problema; la parada técnica y la obligación de reparar antes de seguir circulando son consecuencias inmediatas.

En la práctica, la diferencia de cuantía no debe leerse como un permiso para descuidar las ruedas en España. La multa de 200 euros es solo el punto de partida: si un neumático revienta o pierde adherencia y provocas un accidente, la responsabilidad puede ser penal o civil, con indemnizaciones muy superiores. Las aseguradoras, además, suelen cubrir los daños materiales, pero pueden reclamar si se demuestra negligencia grave.

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Según la información oficial de la DGT, en 2023 fallecieron 1.785 personas en siniestros de tráfico en vías urbanas e interurbanas y 9.561 resultaron hospitalizadas. Aunque no todos esos siniestros están vinculados a neumáticos, el mal estado de las ruedas está detrás de una parte evitable de los accidentes por pérdida de control, especialmente en mojado. Revisar los neumáticos no es un trámite más: es una medida de supervivencia. No hay prórrogas ni moratorias: la obligación de llevar neumáticos en buen estado está vigente todos los días del año.