Un total de 670 personas han muerto y más de 23.000 han resultado heridas en la última década en accidentes de tráfico en los que los vehículos implicados presentaban fallos de mantenimiento. El dato, publicado esta misma semana por la Fundación Línea Directa en colaboración con Centro Zaragoza, cuantifica el riesgo de circular con el coche en mal estado.
El riesgo real de no hacer mantenimiento
El informe revela que cuando un coche con deficiencias mecánicas se ve envuelto en un siniestro, la tasa de letalidad se triplica respecto a los accidentes de vehículos en buen estado. Pero si esas deficiencias afectan a componentes críticos de seguridad —frenos, neumáticos, dirección o suspensión—, la probabilidad de fallecer se multiplica por cinco.
La antigüedad del parque automovilístico agrava el problema. Los turismos con más de 15 años implicados en accidentes con víctimas acumulan un 70 % más de defectos que los modelos con menos de cuatro años. Y la edad media de los coches en España ya roza los 14,5 años, un 58 % más que en 2010.
Frenos, dirección y neumáticos: el peligro se multiplica por cinco
El estudio subraya que la falta de inversión en mantenimiento afecta sobre todo a los vehículos más veteranos. Cerca de 9,6 millones de conductores —el 34 %— admite no hacer una revisión anual. De ellos, el 52 % señala motivos económicos como principal freno. En comunidades como Navarra y Baleares la proporción de quienes descuidan el mantenimiento supera el 44 %, mientras que en Extremadura y Murcia se sitúa en el 23 %.
La consecuencia directa es que reparaciones sencillas se convierten en averías graves. Un fallo en el sistema de frenos o un neumático desgastado no solo pueden provocar un accidente, sino que disparan el riesgo de que sea mortal.
Circular con un coche mal mantenido no solo resta años de vida al motor, sino que puede acabar en tragedia. En caso de accidente, el riesgo de morir se multiplica por cinco si fallan frenos o neumáticos.
La ITV, el espejo de lo que no se revisa
Los datos oficiales de la ITV confirman la desidia. Uno de cada tres vehículos obligados a pasar la inspección simplemente no acude. Y entre los que sí van, el 17,9 % suspende en el primer intento, con una media de dos defectos graves o muy graves.
La presión económica está detrás de muchos abandonos. Unos 7,3 millones de conductores (el 26 %) reconocen haber pospuesto reparaciones importantes en el último año. Y 2,5 millones admiten recurrir a mecánicos no profesionales para ahorrar, lo que multiplica el riesgo de que un fallo pase desapercibido.
El alumbrado encabeza los fallos con un 37 %. Le siguen los problemas en motor y transmisión (19 %), frenos (12 %), ejes y ruedas (9 %) y dirección (4 %). Circular sin la ITV en regla, además, te expone a una multa de hasta 200 euros (100 euros por pronto pago).
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: los frenos (pastillas, discos y líquido), el dibujo y la presión de los neumáticos, y el estado de los amortiguadores y rótulas de dirección.
- Cómo hacerlo: las comprobaciones visuales de neumáticos y luces las puedes hacer en casa; para frenos y suspensión, acude a un taller de confianza. No te la juegues con mecánicos no profesionales.
- Cuánto cuesta: una revisión completa en un taller ronda los 100–150 euros. Cambiar las cuatro pastillas de freno parte de unos 120 euros. No acudir a la ITV o tener defectos graves puede costarte 200 euros de multa y, en caso de accidente, la factura es invalorable.

