El gigante chino del automóvil BYD acaba de confirmar, por segundo año consecutivo, que es la compañía que más rápido aumenta su valor en toda la industria automovilística mundial, según el prestigioso informe Kantar BrandZ 2026, considerado por muchos como los «Oscar» del mundo de las marcas.
El dato que lo resume todo: un valor de marca de 20.362 millones de dólares (unos 17.800 millones de euros), lo que supone un salto del 41% respecto al informe anterior y permite a BYD adelantar una posición hasta situarse quinta entre los fabricantes de coches más valiosos del mundo.
De marca emergente a gigante global

Los números de 2025 explican por qué los consumidores —y los inversores— miran a BYD con otros ojos. La compañía vendió 4,6 millones de vehículos enchufables en todo el mundo, una cifra que le permitió entrar por primera vez en el top cinco de los grandes grupos automovilísticos globales por volumen, sin perder su corona como líder mundial en electrificados.
Pero lo más llamativo quizá sea su expansión fuera de China: BYD ya opera en 119 mercados, donde comercializó 1,05 millones de coches el año pasado. Una prueba de que su estrategia de internacionalización, lejos de ser un experimento, se ha convertido en uno de los motores del negocio.
La tecnología, la gran apuesta detrás del éxito de BYD

Detrás de este crecimiento hay una cifra que lo dice todo sobre las prioridades de la marca: 63.400 millones de yuanes (unos 8.160 millones de euros) invertidos en investigación y desarrollo solo en 2025. Sumada a ejercicios anteriores, la inversión acumulada de BYD en I+D supera ya los 240.000 millones de yuanes, cerca de 30.900 millones de euros.
Ese esfuerzo tiene ya rostro propio. En marzo de 2026, BYD presentó la segunda generación de su Blade Battery junto a la tecnología de carga ultrarrápida FLASH, capaz de cumplir una promesa que suena casi a ciencia ficción: pasar del 10% al 70% de batería en solo 5 minutos, alcanzar el 97% en 9 minutos, e incluso a -30 °C, recargar del 20% al 97% en apenas 12 minutos.
La apuesta no se queda en el laboratorio. BYD tiene previsto instalar 6.000 estaciones de carga FLASH fuera de China en el próximo año, 3.000 de ellas en Europa. España concentrará 300 de esos puntos y Portugal otros 50, lo que sitúa a la Península Ibérica como una de las zonas prioritarias en el despliegue europeo de la marca.
Cuatro años seguidos entre las diez grandes

Mantenerse cuatro años consecutivos entre las diez marcas de automoción más valiosas del mundo no es casualidad, y BYD lo interpreta como algo que trasciende a la propia compañía: un símbolo del despegue de toda la industria automovilística china en el escenario global.
Fundada en febrero de 1995 y presente en Europa desde 1998, BYD es el mayor fabricante mundial de vehículos enchufables, con más de 16 millones de unidades vendidas, y fue la marca líder en ventas de electrificados en España durante 2025. Con actividad en 119 países, la compañía combina negocio automovilístico con desarrollos en electrónica, energías renovables y transporte ferroviario.
Se trata de una multinacional tecnológica de capital privado con más de 65.000 patentes propias, centrada en el desarrollo de baterías, motores eléctricos, sistemas de control electrónico y chips semiconductores. Su plantilla incluye 120.000 ingenieros, repartidos en más de 30 parques industriales y 11 centros de investigación, con el objetivo declarado de construir un ecosistema de energía limpia que reduzca la dependencia mundial de los combustibles fósiles. Blade Battery, la e-Platform 3.0 y la tecnología Cell to Body son algunos de los hitos tecnológicos que ya lleva en su haber.

