La Mercedes Clase E eléctrica asoma en nuevas fotos espía con ópticas definitivas y una arquitectura de 800V heredada de la plataforma MB.EA. Las imágenes, difundidas por la prensa internacional del motor, adelantan el relevo del EQE con recargas de hasta 330 kW y una variante E400 de 489 PS (360 kW). Mercedes no ha confirmado todavía las especificaciones, pero el prototipo ya permite leer la dirección técnica del proyecto.
El EQE apenas aguantó cuatro ejercicios en Estados Unidos, según la misma información. Su tecnología de batería quedó desfasada y su estética redondeada no ayudó a convencer al cliente de berlina. El sucesor cambia de receta: recupera una silueta de tres volúmenes clásica y estrena la plataforma MB.EA, la arquitectura eléctrica modular de la marca, lo que en la práctica debería traducirse en más eficiencia y mejor recarga.
Los faros estrellados y la zaga sin grafismos de estrella
Las nuevas tomas eliminan gran parte del camuflaje y muestran las ópticas delanteras de producción. Cada faro integra dos firmas lumínicas diurnas con forma de estrella, un detalle ya visto en los últimos eléctricos de la casa y pensado para que el coche sea identificable de noche.
En la zaga, en cambio, Mercedes da una sorpresa. Los primeros prototipos utilizaban pilotos provisionales y se esperaba que la marca mantuviese el gráfico de la estrella de tres puntas. Las unidades definitivas apuestan por pilotos de línea recta, sin estrellas, con una lectura visual más limpia.
La parrilla iluminada sí se mantiene en el guion. Ya estrenada en los recientes GLC y Clase C eléctricos, debería llegar al modelo cuando se ponga a la venta a lo largo de 2027. El efecto es inconfundible: mucha presencia frontal y un vínculo evidente con la nueva generación eléctrica de Stuttgart.
La silueta vuelve a ser de berlina, pero la distancia real frente al EQE la marca la arquitectura de 800V: más carga y menos calor en cada parada.
Ficha técnica esencial
- Arquitectura eléctrica: 800V sobre la plataforma MB.EA, compartida con los futuros Clase C eléctrica y GLC eléctrico.
- Potencia estimada versión E400: 489 PS (360 kW), según la información no confirmada; aceleración de 0 a 100 km/h en algo más de 4 segundos.
- Potencia de carga DC esperada: hasta 330 kW. La ventana de carga 10-80% no está publicada todavía.
- Batería de referencia: 94 kWh brutos y una autonomía WLTP estimada de 762 km en el C400 eléctrico asociado; cifras no confirmadas para la Clase E.
- Llegada al mercado: prevista a lo largo de 2027 sin confirmación oficial de fecha exacta.
La arquitectura MB.EA: por qué importa el salto a 800V
La base técnica ya está rodando en la Clase C eléctrica y en su primo SUV. El dato clave es que la plataforma MB.EA soporta un sistema eléctrico de 800V, lo que permite elevar la potencia de carga hasta los 330 kW en corriente continua. Frente a una arquitectura de 400V equivalente, se reduce la corriente necesaria para la misma potencia y, con ello, la generación de calor y el peso del cableado.
Ese techo no lidera la comparativa técnica: la futura Neue Klasse de BMW promete 400 kW, pero supera con claridad los 205 kW que admite hoy el BMW i5 y los 270 kW del Audi A6 e-tron. Eso sí, tanto BMW como Audi mantienen una carrocería familiar en esa franja, opción que la Clase E eléctrica no ofrecerá.
La variante E400 4Matic recurriría a dos motores, con una potencia combinada de 489 PS (360 kW) y un 0 a 100 km/h por debajo de los 4,5 segundos, siempre según la estimación publicada y a expensas de confirmación oficial. Si hereda la batería del C400, el paquete de 94 kWh brutos le daría hasta 762 km WLTP, una cifra suficiente para no tener que ampliar capacidad frente al i5.
Qué cambia para el conductor frente al EQE
El EQE nació como una berlina aerodinámica y digital, pero en el mercado estadounidense apenas resistió cuatro años. La lección que Mercedes parece haber aprendido es doble: el cliente de este segmento quiere una berlina reconocible y una arquitectura eléctrica que envejezca con cierta dignidad. La plataforma MB.EA responde a lo segundo; las nuevas ópticas y la silueta, a lo primero.
En uso real, el techo de 330 kW se traduce en paradas de recarga notablemente más cortas que en el EQE, siempre que el punto de carga entregue esa potencia y la batería la acepte durante la fase adecuada. No es la marca más alta del mercado, pero coloca al modelo por encima de sus rivales directos actuales en potencia de pico.
La confirmación de especificaciones llegará con la presentación oficial. Si Mercedes sigue la secuencia de GLC y Clase C eléctricos, los primeros pedidos deberían abrirse antes de que termine 2027.

