Durante décadas, Mercedes-AMG construyó su reputación sobre motores de gran cilindrada, prestaciones extremas y una personalidad sonora inconfundible. Ahora, la división deportiva de la estrella afronta uno de los mayores retos de su historia: trasladar esa identidad al universo eléctrico sin renunciar a las sensaciones que la han convertido en una referencia mundial. El nuevo AMG GT 4 Puertas Coupé es la respuesta. Y ya tiene precios para el mercados español.
Más que un nuevo modelo, este vehículo representa un cambio de paradigma para Affalterbach. Se trata del primer gran turismo de producción desarrollado sobre la plataforma AMG.EA, una arquitectura creada específicamente para vehículos eléctricos de altas prestaciones y destinada a convertirse en la base tecnológica de la próxima generación de deportivos de la marca.
Su llegada no surge de la nada. Mercedes-AMG llevaba tiempo preparando el terreno. El mejor ejemplo fue el experimental CONCEPT AMG GT XX, un laboratorio rodante que puso a prueba la resistencia y la eficiencia de esta tecnología mediante una maratón de más de 40.000 kilómetros recorridos en poco más de una semana. Aquella demostración sirvió para validar soluciones que ahora encuentran aplicación en un modelo destinado a las carreteras de todo el mundo.
Motores de flujo axial

La gran revolución se encuentra bajo la carrocería. Por primera vez en un automóvil eléctrico fabricado en serie, Mercedes-AMG apuesta por motores de flujo axial. Frente a los propulsores eléctricos convencionales, esta tecnología ofrece una densidad de potencia significativamente superior, permitiendo obtener mayores prestaciones con un tamaño y peso más reducidos.
El AMG GT 4 Puertas Coupé utiliza tres de estas unidades: dos situadas en el eje trasero y una tercera en la parte delantera. El resultado es una cifra difícil de imaginar hace apenas unos años: hasta 1.169 CV de potencia combinada. Una cantidad que sitúa al modelo entre los vehículos eléctricos más potentes jamás comercializados.
Las prestaciones están a la altura de semejante despliegue tecnológico. El deportivo alemán necesita apenas 2,1 segundos para alcanzar los 100 km/h desde parado y solo 6,4 segundos para llegar a los 200 km/h. Su velocidad máxima puede alcanzar los 300 km/h, una cifra que lo sitúa en territorio reservado habitualmente a superdeportivos de producción muy limitada.
Sin embargo, la potencia es solo una parte de la ecuación. Los ingenieros de AMG han puesto especial énfasis en la capacidad de repetir esas prestaciones una y otra vez sin pérdidas de rendimiento. Para lograrlo, el vehículo incorpora una batería de alto rendimiento diseñada específicamente para soportar elevadas demandas energéticas durante largos periodos, un aspecto que históricamente ha supuesto uno de los mayores desafíos para los deportivos eléctricos.
Hasta 600 kW en carga rápida

La velocidad de recarga también forma parte de la estrategia. Gracias a una capacidad de carga de hasta 600 kW, el sistema puede recuperar cientos de kilómetros de autonomía en apenas unos minutos. Esta cifra sitúa al modelo en la vanguardia tecnológica de la movilidad eléctrica y reduce considerablemente uno de los principales inconvenientes asociados a este tipo de vehículos.
Aun así, Mercedes-AMG era consciente de que la electrificación planteaba un desafío emocional. ¿Cómo convencer a los aficionados acostumbrados al rugido de un V8? La respuesta ha sido crear una experiencia multisensorial capaz de reproducir parte de esas sensaciones.
Mediante el programa de conducción AMGFORCE Sport+, el vehículo genera una simulación acústica inspirada en los legendarios motores de ocho cilindros de la marca. A ello se suman cambios de marcha virtuales y respuestas dinámicas programadas para ofrecer una percepción más cercana a la de un deportivo de combustión tradicional. El objetivo no es imitar el pasado, sino reinterpretarlo para una nueva era.
Dinámica de carreras

La tecnología también juega un papel decisivo en el comportamiento dinámico. El sistema AMG Race Engineer permite modificar con gran precisión parámetros relacionados con la respuesta del acelerador, la entrega de potencia, la tracción o el paso por curva. Se trata de una herramienta concebida para conductores experimentados que desean adaptar el coche a su estilo personal de conducción.
La aerodinámica constituye otro de los pilares del proyecto. Diversos elementos móviles modifican constantemente el flujo de aire alrededor del vehículo para equilibrar eficiencia y rendimiento. Desde componentes activos integrados en la carrocería hasta un sofisticado difusor trasero, todo trabaja en tiempo real para maximizar la estabilidad y la capacidad de aceleración.
Con este modelo, la marca alemana no pretende únicamente lanzar un nuevo deportivo. Busca demostrar que la electrificación puede convertirse en una nueva forma de entender las altas prestaciones. Un automóvil capaz de conservar el ADN competitivo de la marca mientras explora territorios tecnológicos que hasta hace poco parecían propios de la ciencia ficción.
Precios del Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé

Este superdeportivo eléctrico comenzará su producción este mes de junio en la fábrica de Sindelfingen, Stuttgart y ya admite pedidos en nuestro mercado. En una primera fase, se ofrecerá en dos motorizaciones; el Mercedes-AMG GT 55 4 puertas Coupé parte de un precio de 160.500 euros y el Mercedes-AMG GT 63 4 puertas Coupé desde 206.500 euros. En un precio superior al que se paga por ellos en Alemania (aquí más información).
Fotos: Mercedes-AMG.



































