El nuevo Dodge Charger Sixpack es, sin duda alguna, uno de los grandes protagonistas de la transición del segmento muscle car hacia una era más eficiente. Su extraordinario motor Hurricane de seis cilindros en línea y biturbo ofrece potencia, respuesta y tecnología a raudales, pero hay algo que muchos aficionados no terminan de perdonar: el sonido. Ese rugido que definió a los míticos bloques V8 de generaciones anteriores ya no está, y para algunos, el silencio relativo del Sixpack deja un hueco emocional difícil de llenar. Ahí es donde entran los especialistas de MagnaFlow.
La mítica firma estadounidense, conocida por sus sistemas de escape de alto rendimiento, acaba de presentar una solución pensada para quienes quieren que su Dodge Charger Sixpack vuelva a sonar como un coche con personalidad propia. Su nuevo sistema Cat-Back SPEQ, desarrollado por los especialistas de MagnaFlow específicamente para el modelo actual equipado con el motor Hurricane, promete un tono más profundo, más musculoso y más acorde con lo que se espera de un coche así. Y todo ello sin renunciar a la funcionalidad del escape activo de fábrica.
3.359 dólares son los que MagnaFlow pide por este sistema de escape para el Charger Sixpack
El sistema de escape, que tiene un precio de 3.359 dólares (2.885 euros), sustituye toda la sección posterior al catalizador por un conjunto de tubos fabricados en acero inoxidable 304 con tres pulgadas de diámetro (76 milímetros), doblados con mandril para garantizar un flujo óptimo de los gases de escape. Incluye un crossover Tru‑X, tramos de tubo recto en la parte central y dos silenciadores de flujo directo que trabajan para afinar el sonido sin generar resonancias molestas. En la parte trasera, las salidas dobles de 4,5 pulgadas (115 milímetros) en cromo negro no solo aportan un toque más agresivo al conjunto, sino que refuerzan la presencia del Dodge Charger Sixpack incluso cuando está parado.
MagnaFlow describe el nuevo sonido exterior como “moderado” y el interior como “suave”. Es decir, el Dodge Charger Sixpack gana carácter sin convertirse en ese vecino problemático que nadie quería tener. El objetivo es claro: devolverle al Sixpack una voz más acorde con su estética y su potencia, pero sin comprometer la comodidad en el día a día.
Compatible con partes del sistema original, por lo que conserva las válvulas activas
Uno de los puntos clave del sistema desarrollado por MagnaFlow es que mantiene intacta la integración con el sistema de escape activo utilizado por los Dodge Charger Sixpack. Las válvulas de alto rendimiento, fabricadas en acero inoxidable fundido, siguen conectadas al sistema de gestión de sonido y a los modos de conducción del vehículo. Esto permite que el conductor elija cuándo quiere un tono más discreto y cuándo prefiere liberar el sonido más contundente del Sixpack.

Para desarrollar el sistema, MagnaFlow realizó pruebas en banco de potencia para medir cambios en el flujo de escape, la respuesta del acelerador y el comportamiento general del motor. Aunque la marca reconoce que hay mejoras en el rendimiento, no anuncia cifras concretas de aumento de potencia. Cosa que por otro lado, el Dodge Charger Sixpack tampoco necesita, porque recordemos que genera 557 CV de potencia y 720 Nm de par motor. Cifras que manda a su sistema de tracción total (tiene un modo para funcionar como un RWD) por medio de un cambio automático con ocho velocidades para acelerar de 0 a 60 millas por hora (96 km/h) en 3,9 segundos, alcanzar los 285 km/h y recorrer el cuarto de milla en 12,2 segundos.
Eso sí, la inversión que piden los especialistas de MagnaFlow no es pequeña. Más de tres mil dólares por un sistema de escape es una cifra que invita a pensárselo dos veces. Pero para quienes sienten que el ese sensacional motor Hurricane, por muy avanzado que sea, necesita un toque más emocional, el SPEQ Cat‑Back ideado por el especialista americano puede ser justo lo que estaban esperando. Porque, al final, el sonido es parte esencial de la experiencia de conducción. Y aunque el Dodge Charger Sixpack no tenga un V8 latiendo bajo su capó delantero, eso no significa que deba resignarse a un tono anodino.
Cinco claves del nuevo escape de MagnaFlow para el Dodge Charger Sixpack
- Sonido más profundo sin perder comodidad interior.
- Construcción en acero inoxidable con tubos de 76 milímetros y diseño de alto flujo.
- Integración total con el sistema de escape activo del Charger.
- Estética más agresiva gracias a las salidas dobles en cromo negro.
- Enfoque emocional para devolverle personalidad al motor Hurricane.


