El último Lamborghini Murciélago SV con cambio manual sale a subasta en Italia y agita el nicho de los coches clásicos en subasta con una condición difícil de repetir. Según la ficha de la puja, esta unidad de 2010 fue el último Murciélago con transmisión manual ensamblado, lo que lo convierte en el cierre definitivo del V12 atmosférico de la casa de Sant’Agata Bolognese asociado a una caja de seis velocidades.
El último V12 con caja manual
El Murciélago llegó en 2002 para sustituir al Diablo y estrenó una interpretación más angulosa de la deportividad italiana. Fue el primer Lamborghini desarrollado de principio a fin bajo la supervisión de Audi y con el respaldo financiero del grupo Volkswagen, aunque conservó el V12 que la marca había utilizado con sucesivas evoluciones desde el Miura y el Countach. Inicialmente rendía 571 caballos desde 6,2 litros; con la actualización LP 640-4 pasó a 6,5 litros y 631 caballos.
La versión Superveloce se concibió como despedida del modelo. Llegó justo antes del cese de producción en 2010 con mejoras centradas en los sistemas de escape y encendido, la incorporación de distribución variable y una puesta a punto más orientada a circuito. La marca la declaró unos 100 kilos más ligera que el Murciélago convencional y añadió elementos aerodinámicos más elaborados, aunque esta unidad renuncia al alerón trasero de gran tamaño para montar el poco habitual alerón de baja resistencia.
Ese apéndice discreto explica, según la ficha oficial de la subasta, la velocidad punta ligeramente superior: de 209 a 212 millas por hora, traducido a unos 341 km/h frente a los 336 km/h de un SV con alerón convencional. No es un detalle cosmético: habla de una configuración pensada para rodar, más que para exhibir aerodinámica de competición.
La mecánica manda aquí. Este ejemplar es uno de los cinco Murciélago Superveloce con cambio manual de seis velocidades fabricados y, según la propia ficha de la subasta, el último Murciélago de cualquier variante que salió de línea con palanca y rejilla metálica. Después llegarían el Aventador y, más tarde, el Revuelto híbrido enchufable, ninguno de ellos con transmisión manual. Por eso en el mercado de colección se lee como el último V12 de producción del fabricante italiano susceptible de conducirse con un cambio clásico.
Qué hace única a esta unidad
No hay otra carrocería igual. El color Marrone Eklipsis es el único Murciélago pintado con ese tono café metalizado, herencia directa del Diablo VT 6.0 SE, la despedida del Diablo. Las llantas doradas y el interior bitono Marrone Janus/Avorio Lilium completan una configuración que nació del programa de personalización Ad Personam de la marca.
La combinación importa en el mercado de clásicos porque no se puede replicar sin alterar la historia de la unidad. No es una pintura de catálogo ni un paquete decorativo habitual: es la única carrocería con ese tono en toda la producción del Murciélago, lo que refuerza su condición de pieza singular para inversores y coleccionistas que persiguen automóviles con documentación de fábrica.

Convertir este ejemplar en pieza de museo no es solo el color: es que después de él ya no hubo forma de pedir un V12 de Sant’Agata con palanca.
Lo que dice esta subasta desde España
El interés por este tipo de automóviles no es un fenómeno lejano. En España, el coleccionismo de superdeportivos italianos de los años 2000 ha ido ganando visibilidad en reuniones y subastas, impulsado por una generación que idealizó estos coches en la infancia y ahora dispone de músculo financiero para acceder a unidades muy específicas. La clave no es solo la potencia; es la trazabilidad, el kilometraje y la rareza de fábrica. Para entender la evolución del modelo, la enciclopedia libre repasa cada variante del Murciélago.
La referencia internacional sirve para medir la madurez del segmento. Frente a los clásicos británicos o alemanes, el superdeportivo italiano con motor central conserva una aura distinta, más emocional y ligada a una época en la que el control manual separaba a los conductores más entregados. Quien pujará por este Murciélago no busca simplemente un vehículo, sino el último eslabón de una cadena técnica.
Para el aficionado español, esta subasta funciona como termómetro. Aunque no publique estimación económica, la casa de subastas sitúa la puja en el circuito internacional de coleccionables y la publicita como fin de un linaje mecánico. Conviene seguirla porque los precios de las unidades más especiales del Murciélago marcan tendencia para otros V12 italianos con caja manual, incluidos los que de vez en cuando aparecen en el mercado europeo de segunda mano.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: cinco unidades. Solo se fabricaron cinco Murciélago Superveloce con cambio manual de seis velocidades, y esta aparece como la última ensamblada.
- Consejo práctico: si te interesa el coleccionismo de V12 italianos, sigue la puja y estudia la trazabilidad antes de entrar.
- Así te afecta: la subasta marca el ritmo del mercado de superdeportivos analógicos, un espejo para los clásicos italianos que se mueven en el circuito europeo.

