El precio de la gasolina se sitúa hoy en 1,513 euros por litro de media en España, mientras que el diésel está en 1,783 euros por litro. Así que, con los precios más caros que hace unos meses (aunque con una tendencia a la baja), hemos empezado a ver todo tipo de trucos para pagar el combustible más barato. O directamente no pagarlo.
Y ojo, no necesitas muchos conocimientos mecánicos ni tecnología. En algunos casos, basta con una manguera, un recipiente y unos minutos sin que nadie te pille. La Policía ya ha advertido de que se ha producido un repunte de este tipo de robos en distintas ciudades, sobre todo en zonas donde los vehículos pasan más tiempo estacionados o en áreas de servicio.
2¿Todos los coches son igual de vulnerables?
No todos los vehículos lo ponen igual de fácil. Los coches más modernos suelen incorporar sistemas de seguridad en el conducto del depósito que dificultan la entrada de mangueras. Son unas compuertas internas que impiden precisamente este tipo de manipulaciones y añaden una barrera física que complica el acceso directo a la gasolina y al diésel. Al menos, con la misma facilidad.
En cambio, en vehículos más antiguos o en modelos sin este tipo de protección, el acceso es mucho más sencillo. Y ahí es donde el riesgo aumenta. Además, es un problema que no se limita solo a los turismos.
En áreas de servicio y zonas de descanso de camiones también se han detectado robos de combustible. Y en este caso, el ‘botín’ para los ladrones es aún más grande. Los transportistas llevan tiempo denunciando esta situación. Algunos incluso optan por dormir dentro de la cabina o aparcar en zonas más iluminadas para reducir el riesgo, aunque no siempre es suficiente.

