El KGM Korando llega al mercado español con una propuesta directa: un SUV de tamaño medio, motor bifuel y etiqueta ECO por 19.900 euros. Con esa cifra, el fabricante coreano planta cara a los todocamino chinos que han irrumpido en Europa sin recurrir a la electrificación pura. La clave está en una mecánica de gasolina y GLP que ofrece más de 1.200 kilómetros de autonomía combinada y el distintivo ambiental que abre las puertas de las zonas de bajas emisiones.
Desde que la firma, heredera del legado de SsangYong, redefinió su identidad, ha mantenido una estrategia de relación calidad-precio difícil de batir. El Korando no es el modelo más vanguardista del segmento, pero su tarifa de acceso lo sitúa por debajo de muchos rivales chinos que, a priori, se presentan como los amos del coste ajustado. En la configuración más asequible, con acabado Line, el SUV coreano demuestra que el biocombustible aún tiene recorrido para quien busca etiqueta ECO sin instalar un cargador en casa.
Etiqueta ECO y más de 1.200 km sin pasar por el enchufe
El Korando monta un motor de gasolina de cuatro cilindros y 1.5 litros turboalimentado que rinde 149 CV y 280 Nm de par máximo. La potencia se transmite al eje delantero mediante una caja de cambios manual de seis velocidades. Sin embargo, lo que realmente marca la diferencia es que la mecánica está preparada para funcionar también con gas licuado del petróleo (GLP), lo que le confiere la etiqueta ECO según el sistema de clasificación ambiental vigente en España.
Gracias al depósito adicional de GLP, que se suma al de gasolina, la autonomía total supera los 1.200 kilómetros. Una cifra que aleja la ansiedad de repostaje y permite viajes largos sin apenas planificar paradas. El conductor español que busque un coche familiar para desplazamientos diarios y escapadas de fin de semana encuentra en esta fórmula bifuel una alternativa práctica: ciudad sin restricciones y carretera con la seguridad de llegar lejos.
El precio: 19.900 euros, pero con matices

Alcanzar la barrera de los 19.900 euros exige aplicar tres descuentos. El primero es un descuento promocional de 5.500 euros, disponible hasta el 31 de julio, que es el que más rebaja la factura. El segundo, de 2.300 euros, está vinculado a la financiación con la marca. El tercero, de 1.000 euros, se activa al entregar un KGM usado como parte del pago (fidelización). Si eliminamos los dos últimos, el precio al contado se sitúa en 25.400 euros, una cantidad que sigue siendo competitiva para un SUV de este porte y con etiqueta ECO.
El acabado Line incluye de serie llantas de aleación de 17 pulgadas, faros LED, control de crucero, cámara de visión trasera, ayuda al estacionamiento posterior, aire acondicionado, asiento del conductor regulable en altura, cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y pantalla central de 9 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto. Un equipamiento correcto que no renuncia a lo esencial y que, unido al precio promocionado, convierte al Korando en una de las opciones más asequibles del segmento sin perder la vitola de coche nuevo con garantía.
Mientras los fabricantes chinos apuestan por la electrificación total, KGM demuestra que el GLP todavía puede dar mucha guerra para ofrecer etiqueta ECO sin disparar el precio.
Alternativa coreana frente al empuje chino
Que un SUV de origen surcoreano plante cara a los modelos procedentes de China por debajo de los 20.000 euros resulta significativo. Significa que la industria coreana, con décadas de experiencia en Europa y una red de distribución ya consolidada en España, conserva argumentos sólidos más allá del precio. El Korando añade la ventaja de la etiqueta ECO sin necesidad de electrificación compleja, una baza que pocos rivales directos pueden jugar a ese coste.
Además, la garantía de cinco años o 100.000 kilómetros que ofrece la marca en nuestro país refuerza la percepción de producto fiable. Para el conductor español que se plantea un SUV familiar con presupuesto ajustado, el Korando representa un término medio entre el atractivo precio de los todocamino chinos y la confianza en una firma con posventa asentada. No es el más rápido ni el más lujoso, pero su relación entre lo que cuesta y lo que da lo convierte en un valor a tener muy en cuenta en el actual escaparate automovilístico.
Con la vista puesta en la creciente oferta asiática, modelos como éste recuerdan que la competencia no solo viene de Pekín. Y que soluciones como el GLP, a menudo eclipsadas por la moda eléctrica, siguen ofreciendo una alternativa real para moverse por las grandes ciudades españolas sin penalizaciones ambientales.

