El Yamaha Tricity 300 2026 inaugura un capítulo inédito en la seguridad del motociclismo urbano: es el primer escúter de producción que equipa un airbag frontal de serie. La versión Tricity 300 Airbag cuesta 10.299 euros, 800 euros más que la variante estándar, y completa la renovación del triciclo más vendido de Europa.
Hasta ahora, la seguridad pasiva sobre dos ruedas se resolvía casi siempre con el casco, la chaqueta con protecciones y, en casos contados, con el airbag integrado de la Honda Gold Wing. La apuesta de Yamaha traslada esa protección a un vehículo de uso diario, con permiso B, pensado para moverse entre la ciudad y la periferia.
Un airbag frontal traducido al escúter de tres ruedas
El airbag está diseñado para reducir las lesiones del piloto en un impacto frontal. Dos sensores G actúan como decelerómetros y buscan el patrón brusco de desaceleración propio de una colisión. Una frenada muy intensa o un bache severo no deberían disparar el sistema, porque el módulo persigue una firma de deceleración muy concreta.
Si el airbag se despliega, no es reutilizable. Hay que reemplazar el módulo, la centralita, los sensores G y la tapa plástica frontal: un proceso que Yamaha cifra en 1.380 euros. La marca recomienda no circular tras un accidente y trasladar el escúter al concesionario oficial, el único autorizado para montar recambios originales sin anular la garantía.
Integrar la bolsa de aire obligó a modificar la parte delantera del chasis y a reforzar la unión entre la pipa de dirección y el tubo principal. La versión Airbag pesa 242 kilos, dos más que la estándar, pierde la guantera central delantera y mantiene los tres colores: Milky White, Zen Green y Power Grey.
La protección real de un escúter de tres ruedas ya no depende solo del casco y de la chaqueta: el airbag frontal asume parte de la energía del impacto.
Frenada en curva, tracción y luces: así evita la caída
El apartado de seguridad activa también crece. El nuevo ABS en curva utiliza los datos de una IMU de seis ejes, compartida con la TMAX, para modular la presión de frenado según el ángulo de inclinación. El objetivo es evitar el bloqueo de una rueda cuando el escúter frena tumbado sobre asfalto irregular o mojado.
El control de tracción actúa sin depender de la inclinación y trabaja junto al sistema de frenada unificada UBS, que reparte la fuerza entre las tres ruedas. Los tres discos de freno conservan los 267 mm de diámetro. La iluminación pasa a ser totalmente led, con el frontal en forma de Y que ya identifica a la familia Tricity.

Conectividad, cabina y vida a bordo con permiso B
En la cabina conviven una pantalla LCD de 2,8 pulgadas con mayor brillo y una TFT de 4,2 pulgadas que actúa como centro multimedia de la conectividad. La aplicación MyRide muestra llamadas, mensajes, música, meteorología y el indicador ECO, además de fijar la velocidad máxima. La navegación Garmin es gratuita e incluye tráfico en tiempo real, puntos de interés, indicaciones giro a giro y registro de la ubicación de aparcamiento.
El conector USB-C entrega hasta 5V/3A y queda orientado para facilitar el acceso. El hueco bajo el asiento suma 45 litros con iluminación LED, suficiente para dos cascos integrales, y la Smart Key permite abrir el asiento, bloquear la dirección y acceder al depósito sin sacar la llave del bolsillo.
En marcha, los 242 kilos se notan al mover el escúter en parado, pero desaparecen en cuanto las dos ruedas delanteras empiezan a rodar. La tecnología LMW coordina ambas ruedas mediante geometría Ackermann y mantiene trayectorias precisas incluso en calles adoquinadas. El motor 292 cc entrega 28 CV y 28,9 Nm, con cruceros cómodos de 100-120 km/h y una punta cercana a 140 km/h.
El contexto: por qué este airbag cambia la conversación
El salto es más relevante de lo que parece. Hasta hoy, la Honda Gold Wing era la única moto de serie con airbag, un modelo de gran turismo alejado del uso cotidiano. Yamaha lleva la misma idea a un escúter de tres ruedas que puede conducirse con el permiso B, el perfil que más crece en España y que lidera las ventas europeas del segmento.
La tecnología no elimina la responsabilidad del conductor. El casco, los guantes y la equipación siguen siendo la primera barrera de protección. Tampoco convierte al Tricity en un coche: el airbag solo actúa en impactos frontales y después deja el vehículo inutilizado hasta repararlo. Aun así, añade una capa de protección que ningún otro escúter ofrece hoy.
Para un conductor que llega del coche, el mayor aprendizaje está en la frenada y en la inclinación. El airbag es la red de seguridad pasiva; el ABS en curva y el control de tracción son los asistentes que intervienen antes. Juntos marcan una combinación que el segmento no había visto.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: sustituir el airbag tras un despliegue cuesta 1.380 euros, módulo, centralita, sensores G y tapa frontal incluidos.
- Lo que equipa: airbag frontal con dos sensores G, IMU de seis ejes, ABS en curva, control de tracción, frenada combinada UBS, pantalla TFT de 4,2 pulgadas con navegación Garmin, hueco de 45 litros y Smart Key.
- Así te afecta como conductor: añade protección pasiva inédita en un escúter y refuerza la frenada y la estabilidad en ciudad y autopista, con la ventaja de poder conducirlo con el permiso B.

