La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) propone que la ITV en vigor sea obligatoria para entrar en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), además de la etiqueta ambiental de la DGT. La medida aparece en la ordenanza tipo publicada por la entidad municipalista y deja claro que el distintivo ambiental ya no bastará por sí solo.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: la FEMP vincula el acceso a las ZBE al estado técnico real del vehículo, no solo a su clasificación ambiental inicial.
- Cómo te afecta: si tu ayuntamiento adopta la ordenanza tipo, necesitarás la ITV en vigor además de la etiqueta de la DGT para circular por la zona restringida.
- Puntos clave y plazos: no hay una fecha única de entrada en vigor; cada municipio debe aprobarlo en su ordenanza, y Madrid ya permite el acceso a las estaciones de ITV dentro de ZBE desde mayo de 2025.
Qué propone la FEMP y por qué cambia el acceso a las ZBE
La ordenanza tipo de la FEMP introduce un requisito nuevo: todos los vehículos que quieran acceder a una ZBE deberán tener la ITV en vigor. No es una norma estatal, sino un modelo que los ayuntamientos pueden incorporar a sus propias ordenanzas municipales. La FEMP agrupa a la mayoría de los ayuntamientos españoles y sus textos sirven de referencia para unificar criterios, pero no obligan por sí mismos. En la práctica, cada consistorio decidirá si adopta la medida y con qué calendario.
Hasta ahora, el debate sobre el acceso a las ZBE se centraba sobre todo en el distintivo ambiental que asigna la DGT. Ese distintivo clasifica el vehículo según su tecnología y emisiones, pero se otorga cuando el coche es nuevo. Con el paso del tiempo, no certifica que el automóvil siga cumpliendo los límites de emisiones ni que sus sistemas de seguridad funcionen correctamente. La ITV sí hace esa comprobación periódica.
La asociación AECA-ITV, que agrupa a las entidades que realizan las inspecciones técnicas, respalda la medida. Según su director gerente, Guillermo Magaz, la inclusión expresa de la ITV aporta coherencia a las políticas de movilidad sostenible. El argumento es simple: no basta con limitar el acceso por la etiqueta ambiental si no se garantiza el estado técnico real del vehículo.
A quién afecta y qué exige en la práctica
El cambio afecta a todos los vehículos que quieran circular por una ZBE cuya ordenanza municipal recoja esta exigencia. Si tu coche no tiene la ITV en vigor, la etiqueta ambiental no será suficiente para entrar. La restricción aplicaría tanto a vehículos con etiqueta ECO o Cero como a los que tienen distintivo B o C, siempre que no hayan pasado la inspección técnica dentro del plazo legal.
La etiqueta ambiental ya no basta si tu coche no ha pasado la ITV: el estado técnico real será la llave de acceso a las zonas de bajas emisiones.
No se trata todavía de una obligación general en toda España. Hasta que un ayuntamiento no la apruebe en su ordenanza, el acceso a su ZBE se seguirá rigiendo por los criterios actuales, basados principalmente en el distintivo ambiental.
Además, conviene recordar que la ITV en vigor ya es un requisito legal para circular por cualquier vía pública. La inspección comprueba tanto las emisiones contaminantes como los sistemas de seguridad del vehículo. Ahora, con esta propuesta, también condicionaría el acceso a las ZBE si el ayuntamiento lo recoge en su normativa.

La recomendación de la DGT y el precedente de Madrid
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha ido en la misma línea. El organismo ha recomendado a los ayuntamientos que permitan el acceso a las ZBE a los vehículos sin distintivo ambiental cuando el desplazamiento tenga como finalidad acudir a una estación de ITV para pasar la inspección o legalizar reformas. Es una excepción práctica que evita la paradoja de impedir que un coche sin etiqueta vaya a ponerse al día técnicamente.
El Ayuntamiento de Madrid ya aplica esta recomendación desde el 26 de mayo de 2025. Desde esa fecha, cualquier vehículo, con independencia de su distintivo ambiental, puede acceder a las 15 estaciones de ITV situadas dentro de ZBE del municipio. Esto demuestra que la vinculación entre ZBE e ITV no es solo teórica: ya hay una ciudad que la ha puesto en marcha.
Este precedente, unido a la ordenanza tipo de la FEMP, apunta a una tendencia clara. Las ZBE empiezan a mirar más allá del distintivo ambiental y a fijarse en el estado real del vehículo. Para el conductor, la consecuencia es sencilla: conviene tener la ITV al día, no solo para evitar sanciones por circular sin inspección, sino porque puede convertirse en un requisito habitual para moverse por las ciudades.
Quedan dos incógnitas por resolver. Primera: cuántos ayuntamientos adoptarán la propuesta en sus ordenanzas y con qué plazos. Segunda: cómo se comprobará en la práctica que la ITV está en vigor cuando un vehículo entra en una ZBE, por ejemplo mediante lectura de matrícula conectada al registro de la DGT. Hasta que se concrete, lo claro es que la etiqueta ambiental pierde su papel de único filtro de acceso.

