El Lancia 037 con librea El Gaitero: la unidad española del Grupo B que sale a subasta

La unidad 145 salió de fábrica con motor Corsa antes de recibir la conversión Evo II en la propia Lancia. Con los papeles originales y la librea de la ciderícola asturiana, el coche se ofrece ahora en subasta desde California.

El Lancia 037 del chasis 145 no fue un Stradale cualquiera: salió de fábrica con motor de especificación Corsa por encargo de un gentleman driver asturiano.

Cuatro décadas después, ese mismo coche —blanco de origen y hoy con las franjas rojas y verdes de El Gaitero en los costados— se ofrece en subasta en Bring a Trailer desde Berkeley, California, en consignación profesional. Con él viajan las copias de las facturas de fábrica, la documentación del primer propietario y las fotografías de su carrera deportiva. Pocos Grupo B conservan semejante rastro documental.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: el chasis 145 es uno de los aproximadamente 260 Lancia 037 construidos entre variantes de calle y de rally, entregado en octubre de 1983 como Stradale con motor Corsa de fábrica y reconvertido a Evo II por la propia marca en 1986.
  • No te lo puedes perder: su decoración blanca, roja y verde corresponde a El Gaitero, la empresa ciderícola de la familia de José Bernardo Cardin, con el gaitero asturiano como emblema sobre la carrocería.
  • Cifras y cotización: la factura inicial de Fiat-Abarth, de octubre de 1983, cifra el motor corsa junto al salpicadero y los asientos especiales en 28.000 dólares de entonces; ahora el coche sale a subasta con el kilometraje desconocido y sin odómetro.

El chasis 145, de Asturias a California

El pedido se cursó en abril de 1983 y la entrega llegó en octubre de ese mismo año, ya como Stradale dotado de motor de especificación Corsa, salpicadero y asientos de competición. La factura inicial de Fiat-Abarth, conservada en copia, detalla ese motor corsa junto al equipamiento especial por un total de 28.000 dólares de la época. Acompañan al lote las hojas de pedido, otras facturas y varios documentos de propiedad, además de la colección de imágenes de su periplo competitivo.

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Con José Bernardo Cardin al volante, el 037 compitió en el Campeonato de España de Rallyes. En 1984 firmó un segundo puesto en el Rallye de Gijón y un séptimo en el Rally Internacional Príncipe de Asturias, cita del Campeonato de Europa. Cardin no era un piloto de fábrica: corría con su propio coche, con el apellido de su familia patrocinando y con una libertad que hoy no está al alcance de casi nadie en el automovilismo de alto nivel.

En el verano de 1986 el coche regresó al departamento de rally de la fábrica para su conversión a Evo II: motor de mayor cilindrada y más potencia, refuerzos de chasis, mejoras de refrigeración y supresión del paragolpes trasero. Una factura de Fiat-Abarth fechada en julio de 1986 documenta la intervención. La vuelta a manos de Cardin se selló con la victoria en el Rallye San Agustín de 1986 y con apariciones esporádicas hasta 1989. Tras años de inactividad, entre 2014 y 2021 volvió a los rallies de regularidad españoles.

Un 037 con la factura de fábrica, la conversión Evo II documentada y casi cuatro décadas de historial deportivo sobre el mismo chasis es una rareza estadística.

El Gaitero: una librea familiar sobre un Grupo B

El Gaitero es la empresa ciderícola de la familia Cardin, y su logotipo —un gaitero asturiano— preside los costados del coche junto a franjas rojas y verdes sobre blanco. La decoración no es un capricho retrospectivo: el coche la lució en competición y las fotografías de época la recogen, aunque en una versión anterior a la que muestra hoy. Los faldones con el nombre del patrocinador completan un conjunto coherente con el uso deportivo de la época.

El Gaitero no fue un patrocinio superpuesto: fue la firma de una familia asturiana en la carrocería de un Grupo B.

Una decoración de patrocinio documentada en periodo suma valor en lugar de restarlo, siempre que se corresponda con la historia real del coche. El dilema aparece cuando alguien decide devolverlo al blanco con el que se pidió en 1983: recuperaría la configuración de entrega y borraría, en el mismo gesto, la identidad competitiva que arrastra desde entonces. En rigor, la librea y la preparación son hoy inseparables de este chasis.

Bajo la piel: un SE037 con genes de Beta Montecarlo

El proyecto nació en 1980 bajo el nombre SE037, cuando el Grupo Fiat empezó a desarrollar el relevo del 131 anticipando una reglamentación de Grupo B que exigiría homologar con solo 200 coches. La receta combinó la célula central del bastidor del Lancia Beta Montecarlo con subchasis tubulares delantero y trasero, de tubo redondo y cuadrado, y una carrocería de fibra reforzada con Kevlar o resina de poliéster cuyas formas firmó Pininfarina.

El Rally 037 se construyó en versiones Stradale y de rally, y esta última se convirtió en 1983 en el último tracción trasera campeón del Mundial de constructores. En 1984 llegó la segunda evolución, con la cilindrada ampliada de 1.995 a 2.111 cc y actualizaciones de sobrealimentación, admisión y escape; el paragolpes trasero se suprimió en favor de grandes faldones para evitar que la suciedad se acumulara tras la carrocería. Esta unidad recibió esa conversión en la propia fábrica, un aval que no tienen las transformaciones posteriores firmadas por especialistas.

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Bajo el capó, el cuatro cilindros Fiat-Abarth de 2.111 cc recurre a un compresor Volumex, inyección de agua, inyección mecánica Bosch Kugelfischer y lubricación por cárter seco con radiador de aceite en el frontal. La ficha del lote permite reconstruir el resto del conjunto:

  • Transmisión: caja ZF de cinco relaciones en disposición transaxle con diferencial autoblocante al 40 %.
  • Chasis y frenos: doble triángulo de brazos desiguales en ambos ejes, amortiguadores de gas Bilstein —duplicados en cada rueda trasera— y discos ventilados y ranurados Abarth-Brembo con pinzas de cuatro pistones delante y dos detrás, más freno de mano hidráulico.
  • Ruedas: Speedline de 15 pulgadas delante y 16 detrás, con neumáticos Pirelli 235/45 y 315/40; la de repuesto, de 15 pulgadas, monta un slick 205/50.
  • Habitáculo: asientos Sparco, jaula antivuelco, arneses OMP de cuatro puntos, tacómetro Veglia Borletti de 10.000 rpm, ordenador de rally Halda y ningún odómetro, de ahí que el kilometraje sea desconocido.

Lo que el mercado mira en un 037 con historia

Vender un 037 obliga hoy a explicar tres cosas: qué variante es, qué motor monta y cuánto de su historia está documentado. El chasis 145 responde bien a las tres, porque es un Stradale que salió de fábrica con motor Corsa y que después recibió la conversión Evo II de la mano de la propia Lancia. Esa combinación es menos frecuente de lo que sugiere el censo de 260 unidades: buena parte de los 037 de competición se han reconstruido más de una vez a lo largo de cuatro décadas.

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El recorrido reciente también suma. Cardin lo vendió en 2021 al actual propietario, que lo importó a Estados Unidos y ha mantenido la librea de El Gaitero. La documentación recoge cambios de fluidos en 2026, un informe Carfax sin accidentes ni daños y una inscripción en New Hampshire de agosto de 2026 que lo describe como modelo de 1982. Sin odómetro, la procedencia pesa más que el kilometraje: aquí no hay cifra que exhibir, solo papeles.

Queda el dilema clásico entre conservar y restaurar. Un 037 como este pide manos conservadoras: mantener la librea documentada, respetar la pátina de la competición y no borrar con una restauración de concours las huellas que explican su historia. Devolverlo al blanco de 1983 sería coherente con la entrega y demoledor para su identidad. El lote sigue abierto en Bring a Trailer, y lo que se remate por él dirá más del apetito por los Grupo B con historia real que del propio coche.