Honda es la primera empresa del mundo en lograr cinco estrellas de seguridad vial de la FIA. El organismo le entregó la máxima calificación de su Road Safety Index durante el Gran Premio de Italia de Fórmula 1, celebrado en Monza. No es el premio a una moto concreta: la FIA evalúa cómo trabaja la marca sobre la seguridad a escala global. Y ahí el dato cambia de lectura.
La diferencia entre un escaparate de equipamiento y un sistema de seguridad real está en el seguimiento. la FIA evalúa procesos, objetivos y capacidad de corrección, no folletos. Honda pasó la auditoría y se convirtió en la primera compañía que alcanza esa nota dentro de la categoría de productos y servicios.
Qué mide exactamente el Road Safety Index de la FIA
El índice, cuyo detalle recoge la web oficial de la FIA, analiza dos grandes bloques. El primero mira la cadena de suministro: desde las materias primas hasta el desarrollo, la fabricación y la entrega de los vehículos. El segundo se centra en los productos y servicios y en sus aspectos de seguridad. Es en este segundo donde Honda obtuvo las cinco estrellas en productos y servicios.
La FIA valoró de forma especial el uso del método PDCA, sigla de Plan, Do, Check, Action. Traducido al taller: planificar, hacer, comprobar y actuar. Ese ciclo obliga a fijar objetivos, aplicar medidas, revisar los resultados y corregir cuando los datos dicen que algo no funciona.
En seguridad vial esa diferencia pesa más de lo que parece. Añadir equipamiento sirve de poco si después nadie mide su efecto en accidentes reales. Honda mantiene un seguimiento global del número de víctimas mortales y heridos en siniestros, y lo controla a través de su consejo global de seguridad.
De tres a cinco estrellas: qué cambió desde febrero de 2025
Honda ya había logrado la máxima puntuación del Road Safety Index en febrero de 2025, cuando el techo eran tres estrellas. Aquella evaluación se hizo sobre sus operaciones en Japón. Después, la FIA amplió el sistema: el índice pasó de tres a cinco estrellas en 2025 y sumó áreas nuevas, como la planificación, el seguimiento del rendimiento en seguridad, la gestión de la cultura de seguridad y la cadena de suministro.
Honda también estiró el alcance de la evaluación por su lado, según recoge la sala de prensa oficial de Honda. Esta vez el análisis incluyó 17 países que representan más del 90% de sus ventas mundiales de motos y coches. la evaluación cubre 17 países, España entre ellos. Ese salto es el que da peso al reconocimiento: medir una operación local no exige lo mismo que auditar una estructura global.
No es lo mismo revisar una fábrica que perseguir un objetivo de siniestralidad en una decena de mercados con normativas distintas. Ese es el terreno en el que ahora se mueve la certificación.
El objetivo que decide si las cinco estrellas sirven: 2030
La calificación llega con una meta concreta detrás. Honda quiere reducir un 50% las víctimas mortales en 2030 en los accidentes en los que estén implicados sus coches y sus motos. La medición se hará por cada 10.000 unidades vendidas y tomará 2020 como año de referencia.
Después aparece el objetivo más ambicioso: la meta final es cero muertes en 2050. Entre una fecha y otra hay dos décadas para demostrar que los sistemas de seguridad bajan las cifras en condiciones reales, no solo en el laboratorio.
Las cinco estrellas no valen nada si dentro de cinco años la siniestralidad no ha bajado en la carretera.
Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, señaló durante la entrega la necesidad de que empresas y organismos trabajen juntos frente a la seguridad vial. El organismo también espera que el caso de Honda empuje a otras marcas a medir su impacto y a fijar objetivos verificables.
Análisis: qué significa este sello para el motorista español
España está dentro de los 17 países auditados, y eso tiene una lectura muy concreta para quien se sube a una moto cada mañana. Que una marca se someta a este examen no cambia el precio de un casco ni la ITV de tu moto, pero sí presiona al sector. Cuando un fabricante acepta medir su siniestralidad real por cada 10.000 unidades vendidas, obliga al resto a moverse.
Ahora bien, conviene no confundir el sello con el resultado. El Road Safety Index valora el sistema de trabajo, no el número de accidentes evitados. Honda eligió el marco más exigente, el de procesos, control y corrección, algo que hasta ahora ninguna empresa había superado en la categoría de productos y servicios. Comparado con hace unos años, cuando bastaba con puntuar bien en cultura de seguridad, el listón ha subido varios escalones.
La pregunta útil es otra: ¿se notará en la carretera? La marca ha prometido bajar a la mitad las víctimas mortales para 2030 tomando 2020 como referencia. Es un compromiso a cinco años vista que se puede medir y, por tanto, se puede exigir. El próximo examen del índice y el primer corte de datos hacia 2030 dirán si las cinco estrellas eran un punto de partida o solo una foto bonita.
Tu Mecánico de Confianza
Aunque este sello se otorgue a escala de empresa, acaba aterrizando en tu moto. Esto es lo que conviene retener:
- Qué mide la FIA: procesos, objetivos, control de resultados y capacidad de corrección. No una moto concreta.
- El peso del dato: 17 países auditados y más del 90% de las ventas globales de Honda, España incluida.
- La meta 2030: reducir un 50% las víctimas mortales por cada 10.000 unidades vendidas, con 2020 como base.
- La letra pequeña: es una promesa medible, no un resultado cerrado. El primer corte serio llega en 2030.
Y un recordatorio de siempre: ningún sistema de seguridad sustituye a un casco homologado, a un mantenimiento al día y a una conducción prudente.

