Geely se ha movido rápido y en silencio. El grupo chino, socio industrial de Renault en la joint venture Horse Powertrain, ha iniciado conversaciones para adquirir el programa Alpine A424 del WEC Hypercar. El objetivo no es solo heredar un proyecto con cinco chasis listos, sino impedir que su gran rival BYD se haga con él.
La maniobra se destapó en Brasil. Philippe Sinault, jefe del equipo Alpine, no viajó a las 6 Horas de Sao Paulo porque atendía a ejecutivos de Geely en la sede de Signatech. La visita, que incluyó también las instalaciones de ORECA en Toulon y Mecachrome en Bourges, demuestra que los chinos no están de exploración: están haciendo la due diligence en toda la cadena de suministro.
Mientras BYD coqueteaba en público con la posibilidad de comprar el proyecto, Geely negociaba en privado. Según el medio especializado Endurance24, los contactos comenzaron justo después de las 24 Horas de Le Mans y se han acelerado para cerrar la operación antes de las 8 Horas de Baréin de noviembre, la última carrera del Alpine bajo bandera francesa.
El activo más valioso no es solo el chasis. El Alpine A424 monta el motor Horse W30, un V6 biturbo de 3.0 litros desarrollado por la propia Horse Powertrain —la empresa conjunta de Renault, Geely y Aramco—. Esa sinergia abarataría la operación y dejaría a BYD, que carece de ese vínculo, fuera de juego.
Ahora el debate es la identidad. Las reglas del WEC Hypercar permiten que un fabricante compita con un prototipo diseñado por otro, siempre que el proveedor de chasis no se inscriba como equipo. Geely podría rebautizar el coche como Lotus, Volvo, Polestar o Lynk & Co. Según Rémi Taffin, director de ORECA, un cambio de luces traseras o de color lleva días, pero redibujar la silueta completa exigiría meses. Y el reloj corre.
Geely no compra un equipo, compra un acceso inmediato a la parrilla de Hypercar.
Sinault insiste en que la transición puede ser indolora: los cinco chasis, los motores y la asistencia técnica de Signatech están operativos y solo esperan un nuevo dueño. Pero Renault ya ha advertido que si no se cierra la venta antes de Baréin, el programa desaparecerá. Y reconstruir desde cero un proyecto de resistencia, sin la inercia actual, es una quimera.
El ACO permite la compra de un prototipo diseñado por otro fabricante pero prohíbe que el proveedor de chasis se inscriba como equipo. Ese matiz es clave: Geely tendrá que gestionar la escudería con su propio personal de competición, posiblemente aprovechando la experiencia de Signatech bajo un nuevo paraguas societario. La estructura de personal, además, exigirá un traspaso ordenado de los contratos de pilotos e ingenieros para no perder competitividad de cara a la temporada 2027.
Un rival chino en cada garaje
La llegada de Geely al WEC no es solo un movimiento industrial: es un pulso geopolítico sobre el asfalto. China tiene dos gigantes automovilísticos que han encontrado en la resistencia el escaparate perfecto para demostrar tecnología híbrida de altas prestaciones. BYD ya ha insinuado su interés en la categoría, y Geely quiere pisar antes. La batalla por el marketing deportivo global se libra ahora en circuitos como Le Mans, Spa y Fuji.
Con la adquisición del A424, Geely se ahorraría al menos dos años de desarrollo, un plazo que los equipos nuevos suelen necesitar para ser competitivos. Además, el aprendizaje de Alpine durante la temporada 2026 —con puntos valiosos en Qatar e Imola— pasaría directamente a manos chinas. El know-how acumulado no se compra con dinero, pero esta vez sí.
Análisis de Impacto Motor16
Dato de mercado: El presupuesto anual del programa A424 se estima en torno a 40-50 millones de euros. Geely puede absorberlo con relativa facilidad gracias a las sinergias con Horse Powertrain, que ya desarrolla el motor, y a su red de marcas premium que justificarían la inversión como gasto en marketing.
El rumor del paddock: Lotus es la opción favorita de la cúpula de Geely. Su legado en Le Mans —siete victorias absolutas— y su reposicionamiento como marca deportiva eléctrica encajan a la perfección. Pero Lynk & Co, con un perfil más joven y menos atado al pasado, podría ser el caballo negro para rejuvenecer la imagen del equipo.
Veredicto Motor16: Si Geely cierra la compra antes de las 8 Horas de Baréin, el WEC 2027 tendrá dos fabricantes chinos en la parrilla. La resistencia se convertirá en un campo de pruebas para la rivalidad industrial del siglo, y el podio de Le Mans empezará a hablar mandarín.

