Moisés (58), mecánico: «Puede que ahorres un litro de gasolina, pero conducir despacio no siempre es una buena idea’

Cuidado con circular siempre a bajas revoluciones, porque además de ahorrar gasolina, podrías ganarte una visita al taller.

Ahora que los precios de la gasolina y del diésel están disparados, muchos conductores buscan trucos para ahorrar combustible. Y una de las principales recomendaciones pasa por reducir la velocidad a la que circulamos. Por ejemplo, la ONU ha recomendado a los países bajar la velocidad máxima en autovía, pues está comprobado que circular a 110 km/h en vez de a 120 km/h reduce el consumo de combustible entre un 5% y un 10%.

Una de las principales recomendaciones para ahorrar combustible es circular con marchas largas y a bajas revoluciones, sobre todo en ciudad. Eso sí, mucho cuidado con hacerlo constantemente, porque un mecánico nos cuenta que el dinero que te ahorres en gasolina vas a tener que invertirlo en visitas al taller.

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Catalizador, consumo y respuesta del coche

catalizador coche
Fuente: Freepik

El motor no es el único que sufre, porque hay otros elementos que también dependen de cómo conduces, y uno de los más importantes es el catalizador. Se encarga de reducir las emisiones, pero también necesita una temperatura adecuada y un flujo constante de gases. Si el coche circula siempre a bajas revoluciones, no hay equilibrio posible.

«Por el catalizador pasa constantemente el flujo de gases del motor. Si siempre conduces a bajas revoluciones, este se va a tapar y el coche va a perder potencia y aumentar el consumo del combustible«, añade Moisés.

Aunque parezca una contradicción, conducir despacio para ahorrar gasolina puede provocar justo lo contrario y que termine consumiendo más al no funcionar de manera eficiente. Además, los coches más modernos son más complejos, pues las transmisiones automáticas o sistemas electrónicos aprenden de los hábitos del conductor.

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«Algunos vehículos modernos tienen transmisiones electrónicas adaptativas, que se adaptan a tu estilo de conducir. Si siempre conduces despacio, cuando aceleres no va a reaccionar igual», explica este mecánico. Es decir, que el coche se ‘acomoda’ y si siempre conduces suave, cuando necesitas respuesta (al incorporarte, por ejemplo) puede tardar un poco más en reaccionar.